LaHora

El riesgo de ser periodista

Araminta Serrano

*El caso del “Sierra Nevada Crepuscular” permitió desbaratar un gigantesco hecho

de corrupción con una serie de reportajes que llevaron a la cárcel a los involucrados.

Pese a las presiones políticas que desde siempre se ejercen sobre los periodistas, el compromiso de quienes asumimos esta profesión sigue siendo el mismo: la verdad por encima de las controversias, vengan de donde vengan, valor que nos hace objetivo franco de quienes ven en el periodista una amenaza.

El periodista tiene una responsabilidad social que es insoslayable y el riesgo de la profesión es cada vez mayor a nivel mundial. Los casos de agresión verbales y físicas, las detenciones y hasta las desapariciones son frecuentes en el ejercicio. El periodismo en si mismo, ya no solo la persona como tal, es objeto de hostigamiento: la “evaporación” de la prensa escrita es parte de ello.

A través de los años, en Venezuela ha desaparecido un importante número de medios de comunicación, bien por la forzada falta de materiales o por la vía de la censura y el despojo. Programas radiales o televisivos han salido del aire porque el criterio del periodista que lo conduce no comulga con el de grupos políticos o económicos, o porque criticó al gobierno, o “no le cae bien a alguien” poderoso”, entre otras causas. No es raro, por otra parte, que desde las redes sociales atribuyan a periodistas de campañas en contra de figuras políticas o se les acuse de provocar situaciones que involucran a otras personas, aunque para nadie es un secreto que en las redes cualesquiera, puede lanzar una campaña que perjudique a otro.

En mis más de 50 años de ejercicio como reportera, también me tocó vivir situaciones de las que se producen sobre todo cuando se rozan intereses de personeros comprometidos en hechos de corrupción, que son los que más abundan. A los tribunales fui a parar varias muchas veces, incluso una por denunciar la “desaparición” de un alijo de droga en un despacho militar.

De los años de reporterismo en el diario El Impulso, puedo recordar como en la Fundación para la Vivienda del estado Lara (Fundalara) pude dejar al descubierto un hecho gigantesco de corrupción en la construcción de una serie de edificios en Barquisimeto: las llamadas Torres de El Sisal, que creo que hasta ahora no han podido terminarlas debido a las deficiencias estructurales que registran.

23 reportajes y dos presos

A través de 23 reportajes seguidos, se pudo desbaratar la trama que permitía a Fundalara entregar cheques multimillonarios sin que se hubieran comenzado siquiera varias de las obras supuestamente “inspeccionadas. El caso “Sierra Nevada Crepuscular”, -como se le tituló la serie- se registró en el año en que el presidente Carlos Andrés Pérez regaló a Bolivia –país que no tiene salida al mar- un barco bautizado como “Sierra Nevada”.

Tanta polvareda levantó el “Sierra Nevada Crepuscular”, que la gente esperaba la salida del diario para leer el “nuevo episodio” de la trama, pues se publicaron hasta las fotos de los cheques endosados y cobrados.

El dueño de la constructora nos llamó al periódico en plena efervescencia del escándalo, y quisimos que el director, Gustavo Carmona, escuchara la conversación. Estaba segura de lo que plantearía. El constructor se permitió amenazarnos y terminó ofreciendo 100 mil bolívares para que me callara, y yo solté una carcajada y con toda la sorna del caso le dije:

-Usted si tiene bríos… me ofrece 100.000 bolívares para que me calle, mientras usted se ha cobrado miles de millones de bolívares en cada cheque por obras que ni siquiera ha hecho las bases, o presentan irregularidades irreparables. A ver, le hago una propuesta: entrégueme 100 millones y yo me voy a Europa y no sigo escribiendo sobre el caso… Siguió amenazando con denunciarme por “injuria” y llevarme a la cárcel. Le dije entonces que él podía hacer lo que quisiera, pero no iba a parar…

Con eso lo despaché. Días después me citaron a interpelación en el Congreso y lo único que dije fue:

“Aquí está esta carpeta con todo el caso. No tengo nada más que decir”…

El presidente de Fundalara y el dueño de la constructora fueron presos. Fue el primer caso donde se aplicó la Ley contra la Corrupción Administrativa….Por cierto que no sé si esta Ley sigue vigente…o desapareció porque “no ha habido más corruptos en los gobiernos…

Araminta Serrano: “Hoy estoy dedicada a hacer mentoría y docencia en Periodismo, tras más de 50 años de ejercicio.

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