LaHora

Paligandas Ron-Runeras: Ron El Tuey tuvo tres destiladores

Luis Marcano Boadas

En la historia del aguardiente margariteño, el alambique que funcionó en la población de El Tuey, en el Municipio Díaz, bien se puede considerar una escuela para el aprendizaje a tres personas que posteriormente, se reconocen como destiladores, cuyos ejercicios, de acuerdo con las investigaciones, se localizan en la ciudad de La Asunción, Juan griego y el Valle de San Juan Bautista.
De plano, puede asegurarse que este pueblo, que tiene como vecinos a las localidades de El Vergel, El Macho y Agua de Vaca, es una de las zonas donde funciona un alambique, cuyas operaciones se van a alternar con la alpargatería, la explotación de los hornos de cal, la cría de guanotas o colmenas, el tejido de sombreros, la crianza de chivos y otras actividades propias de la ruralidad de la zona.
La historia o existencia de este alambique es narrada por Moisés Marcano, en su libro: El Tuey la Umbría Vespertina del Purulú, publicado en el 2012, por el fondo editorial “Jesús Lárez Boadas”, de quien, el prologuista, Freddy Enrique Díaz Díaz señala que es un educador por vocación y sentimiento y profesional del Agro por convicción, profesiones que ha ejercido a través de la docencia.
Con el título de El Alambique ( p:23) Moisés Marcano cuenta que a partir de 1920, Francisco Tomás Jiménez, natural de Juan Griego, acostumbraba participar en la Feria de las Flores, que se celebraba en El Tuey. Allí comenzó una relación amorosa con la señorita Lucina Marcano, de cuya unión nació, Eufrosina Marcano, su única hija. Se radicó en este pueblo y estableció un alambique en el año 1922, en terrenos que formaban parte de la quinta de Ño Chano y aledaños a la quinta de Facho. Trajo consigo a su hijo José Pereda, también de Juan Griego, quien se unió a Carmen (Múa) Salazar, de quienes nació Maritza Salazar. Después de varios años vendió el alambique a Tiburcio Sanabria y este a Cipriano Cedeño Zorrilla, oriundo de Río Caribe, quien continuó sus operaciones, estableciendo su marca registrada “Ron El Tuey”.
El señor Cedeño, -continua Moisés Marcano- como se le conocía en estos lugares, tuvo dos hijos en Melesia Boada: Carlos y Migdalia Boada. El mismo comercializaba su ron llevándolo a las bodegas de diferentes pueblos de la isla, aprovechando la oportunidad para hacer proselitismo político, a favor de la resistencia que se oponía al gobierno dictatorial de Marcos Pérez Jiménez. Junto con Cipriano vino su hermano Tomás y Juan Cedeño, hijo de este. De Tomás pario Fortuna Marcano a Alfredo Marcano y de Juan parió Julia Salazar a Argenis Salazar. El alambique produjo ron y sembró hijos con sangre de otros pueblos.
Describe Moisés Marcano que el alambique estaba constituido por una caldera, donde se colocaba el guarapo de caña o papelón, la cual era calentada desde un horno alimentado con leña. Dese la caldera salía un tubo de cobre que después de cierto trecho adoptaba la forma de un serpentín, el cual permanecía metido en un deposito con agua para refrigerar el ron que pasaba a través de él hasta salir por una llave donde era recogido en un tonel. El ron era trasegado a grandes cubas donde se añejaba con virutas de roble o simplemente se embotellaba y etiquetaba para su comercialización. Así de tan embriagadora bebida espirituosa, elaborada con mano de obra tueyera, iba el nombre de nuestro pueblo, dándose a conocer por los campos y playas margariteñas.
Complementa la descripción al indicar que en sus predios existió un pozo donde la Mona vertía sus aguas, las cuales se utilizaban en las labores del alambique y necesidades de los vecinos. Además había otro más pequeño, donde se recogían los efluentes de la destilación, conocido como “el pozo de la cerveza”, quizás por el aroma que desprendía. Su terreno arborizado, los cultivos de caña de azúcar y sus instalaciones, formaban un conjunto paisajístico muy hermoso y acogedor.
Varios aspectos pueden señalarse en torno al alambique del Tuey. En primer lugar a través de las investigación realizada se podrá apreciar que a Francisco Tomás Jiménez, posteriormente lo vamos a encontrar como propietario del alambique que función{o en la ciudad de Juan griego y Tiburcio Sanabria, es el socio de la destilería de El Mamey, en La Asunción, que filtró el aguardiente Carmen Pastora.
De acuerdo con la información que aporta Moisés Marcano, el alambique función{o aproximadamente unos 30 años, aunque para 1966, aparece en los registros que a través de los libros, llevaba el Ministerio de Hacienda.
El Tuey en este caso, se supone que representa al pueblo, por lo tanto puede hablarse de un toponímico. Sin embargo, algunos investigadores, lo señalan como un cacique. Una habitante de ese noble pueblo, en una oportunidad señaló que Tuey, traducía: indio que habla dos idiomas.
Con la seguridad de saber que los lectores tendrán interés por este tema, aquí les dejo el correo y el instagran respectivamente: lualmarbo@hotmail.con y @luispalinga.
Villa Colonial, N° 3. Sep. 2020

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