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Racionamiento eléctrico en Margarita aumenta brecha de educación online

El inicio del periodo escolar ha tenido en el estado Nueva Esparta un tropiezo inesperado. El plan de racionamiento eléctrico que se aplica desde mediados del mes de agosto sumó dificultades al nuevo modelo de educación a distancia.

Así lo afirma Luis García, directivo de la Asociación Nacional de Instituciones Educativas Privadas (Andiep), al evaluar lo que han sido las dos primeras semanas de clases con metodologías digitales, y considerar las circunstancias que vive la región insular en referencia al tema de la electricidad.

“El inicio del año escolar tiene dos grandes contrastes, por un lado el deseo de los niños de volver a tener contacto con su colegio, sus amigos, los profesores, toda esa emocionalidad tan interesante, y por otra parte sortear el grave problema de electricidad que existe en la isla de Margarita que no permite cubrir las exigencias de dedicación”.

Destaca que el cierre del periodo anterior fue bastante delicado por la implementación del nuevo modelo, totalmente ajeno a la educación venezolana, alimentado además por los problemas de conectividad, y para el reinicio se suma el plan de racionamiento eléctrico.

En efecto desde mediados de agosto el sistema eléctrico regional presenta severas fallas, y desde principios de septiembre se aplica un cronograma diario de racionamiento de 5 horas y más en todos los municipios, sin que a la fecha se indique una posible fecha de término del mismo.

“La experiencia educativa en Nueva Esparta es de mucha dificultad no solo para los profesores sino también para los alumnos, que no logran en los tiempos estimados cumplir con asignaciones como descargar videos, enviar tareas, conectarse a clases en vivo, o resolver inquietudes con sus profesores”.

Ante esta realidad estiman que el nivel de satisfacción está por debajo de 50%, y el mismo resultado podría tener el rendimiento.

Sin gasolina

Otro aspecto que afecta al sector, es que hasta la fecha los docentes no figuran como priorizados en el plan de distribución de gasolina, lo que dificulta su movilización y por tanto cumplir con algunas reuniones de planificación y organización presenciales.

Aunque el modelo es a distancia y se ha desarrollado todo un plan de teletrabajo, en algunas ocasiones se requiere acudir a los centros educativos y la falta de gasolina está igualmente afectando sus responsabilidades.

Ante esto las expectativas de los docentes se centran en que las autoridades respondan prontamente a la recuperación del sistema eléctrico, que entre los problemas pudiera ser el más fácil de mejorar, pues ni siquiera se conoce alguna estrategia o inversión para solventar la falta de conexión a internet, y es muy cuesta arriba actualizar la tecnología de los profesores y alumnos.

(Ana Carolina Arias/El Universal)

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