Ante la triste realidad política que estamos viviendo y padeciendo los venezolanos, debemos tener la enteresa de reconocer que hemos sido víctimas de políticos inescrupulosos, que conformaron para su permanencia en las actividades políticas unas organizaciones, o maquinarias, que fueron nutriendo de adeptos en las diferentes regiones del país, minandolas de una inocente e influenciable militancia que se encargaron de amaestrar para solo oír las voces seductoras de sus amos, los dirigentes nacionales, y que perdieron el sentido del razonamiento y pensamiento lógico e independiente con el que nacemos todos los humanos.

La reciente historia político electoral vivida el pasado año 2.021, es el mejor de los ejemplos para entender lo expuesto en el anterior párrafo.
Se inició ese año con el anuncio de elecciones regionales para gobernadores, diputados, alcaldes y concejales en todo el territorio nacional.
Anuncio, que no debió sorprender a nadie, mucho menos aún a los “partidos de oposición”, por lo que lo sorpresivo no sería excusa para lo sucedido posteriormente.
Para nadie era un secreto, pues todas las encuestas, o encuestadoras del país, anunciaban a grandes titulares que los opositores al régimen era mayoría, y que los adeptos al mismo eran una minoria.
Todas esas empresas asignaban a la UNIDAD el triunfo, y que solo hacía falta una sola cosa, que los “partidos políticos”, de la oposición claro está, consolidaran esa unidad.
No era desconocido por las organizaciones políticas, que la mayoría popular encuestada asignaba un rol protagonista para la escogencia de sus candidatos, ante los no alcanzados acuerdos políticos, a la realización de elecciones primarias en todos los estados del país donde no se logrará candidaturas de consenso.
No, eso no convenía a las organizaciones y sus dirigentes, y no convenía por la sencilla razón que muchos iban a ser los desechados por los ciudadanos participantes en esas primarias, preferible era que se perdieran las elecciones y la libertad de la patria a qué se perdiera el poder político partidistas de cada uno de esos rechazados por la voluntad popular, y ahí están los resultados catastróficos de esas apetencias personales y partidistas. Por esas practicas tampoco se alcanzan muchas cosas.
Nadie, y cuando digo nadie, abarcó a todos los venezolanos, a todos los partidos y sus dirigentes, desconocía que un grupo de venezolanos, comprometidos y creyentes de que todos los escenarios para salir del régimen son necesarios utilizarlos, acudió, bajo la denominación de MOVER, movimiento por el Revocatorio, presentó a mediados de año, ante el CNE la inscripción como grupo promotor del REFERENDUM Revocatorio contra el presidente Maduro.
Ninguno de esos “grandes” partidos se interesó, o lo que es peor aún, ninguno le paró a ese movimiento, a esa iniciativa, ahora los resultados están a la vista.
Pasadas las elecciones del 21 con los estrepitosos resultados producto de la inexistencia de unidad, y con el escandaloso resultado para el régimen de las elecciones de Barinas, que produjeron una sentencia del TSJ anulando las elecciones y ordenado su repetición el pasado 9 de Enero de 2.022. la unidad de los verdaderos partidos opositores, pues la oposición traidora postuló a Claudio Fermín en un intento más de complacer al caudillo de Miraflores con la división de los opositores. El pueblo Barines, representando el verdadero sentir del pueblo venezolano, obligó bajo pena de muerte política a los partidos de oposición verdadera postular a un solo candidato de la UNIDAD, el cual salió victorioso, con más de 40 mil votos de diferencia, y la mayor de las victoria fue lograr rescatar el espíritu de lucha y esperanza de que unidos si podíamos revocar al tirano.
Otra vez aparece la indiferencia de los dirigentes y partidos políticos a manifestar su apoyo al REFERENDUM Revocatorio, otra vez el régimen aprovechando estás posiciones desiguales entre la oposición, desencanta a los ciudadanos que vieron la esperanza truncadas por la acción del gobierno y la inacción de sus opositores, quienes despreciaron la oportunidad que nos brindaron los Barinense de que unidos para el Revocatorio era muy posible salir del tirano, pero ellos, los partidos y su dirigencia, no quieren.
Ha llegado la hora de buscar la fórmula política no solo de salir de Maduro, sino de salir de esas lacras que hoy viven de la desilusión del pueblo y de las prevendas que les da vivir de la mala política y sus miserias.

CRUZ SUNIAGA FIGUEROA
P.D. En memoria de RAFAEL TORCAT, luchador incansable por la libertad.

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