Paradigma Manuel Ávila

Los gobernantes están obligados a dejar historia mala o buena. Ya hemos visto por esta tierra insular las huellas de buenos, malos, regulares y malos gobiernos. Esa evaluación la tienen los neoespartanos guardados en sus archivos mentales porque aquí todo el mundo sabe cómo ha avanzado la historia de Nueva Esparta en los últimos años.
Corresponde a Morel Gobernador asumir ese gran reto de empujar la barca insular hacia un destino mejor. Debe recordarse que hasta el 2012 grandes esfuerzos se realizaron para cambiar el rostro a Nueva Esparta y se consolidó una propuesta interesante que dejó a estas islas con una herencia en obras de envergadura que levantaron grandes titulares en la prensa nacional. Sin dudas con 128 escuelas nuevas, una red vial de las mejores del país, una actividad turística floreciente, un comercio sólido, una cantidad de vuelos y una flota de ferris que permitía que la gente hablara maravillas de Margarita. A eso hay que agregarle la red hotelera de alto nivel y unos restaurantes de alto nivel que le daba a la isla proyecciones que la hacían competir con los mejores destinos de Venezuela y el Caribe.
Ahora cuando Morel vuelve a la Gobernación de Nueva Esparta se le presenta el gran reto de echar adelante su gestión con una gobernanza adaptada a los nuevos tiempos. Esa tesis es fundamental con la magia como soporte para lograr los objetivos de una sociedad destrozada por los saltos atrás de la gerencia pública.
Aquí no se trata de llegar a los cargos a tirar físico sino a generar ideas transformadoras para elevar el nivel de la gestión anterior que no supo levantar las alas para volar. Es la hora de Nueva Esparta y corresponde a Morel un experimentado capitán ver las brechas para conseguir la ruta de la gobernanza. Ya el gobernador está tocando las puertas del gobierno nacional como la única salida para resolver los problemas fundamentales de la región. Corresponde a la tripulación saber interpretar el mensaje para poder impulsar las políticas destinadas a los cambios en una sociedad amodorrada por falta de políticas serias en estos espacios de la margariteñidad.
No es con palabras huecas como se construye una gestión sino con guerreros capaces de hacer fuego sin fósforos y sin piedras.
No hay excusas para no resolver los problemas fundamentales de Nueva Esparta porque en esa ruta camina Morel hace buen rato y no creo se vaya a desviar de su propuesta de cambios que anunció con bombos y platillos. Es por eso que cada dirección está obligada a generar sus propias propuestas a fin de consolidar la direccionalidad correcta a su plan de vuelo.
Es la hora de Nueva Esparta con Morel a la cabeza y si tiene que mover piezas no dudo que lo hará en el momento preciso porque se trata del rendimiento de cada sector particular. Esos resultados empezarán a visualizarse más allá de los 100 días cuando la sociedad empiece a ver los cambios de una gestión que no puede detenerse a la vera del camino.
Ese fue el directorio que eligió el Gobernador con su experiencia y forma de ver el mundo. No hay dudas que él piensa que son las mejores piezas para cambiar el rumbo del atraso insular. Todavía hay mucho por hacer en un estado destruido por las políticas equivocadas de malos gobiernos que solo entendieron que era una lucha de egos y solo eso.
Arranque Señor Gobernador es lo que le dice la gente que votó por él este 21 N pasado y donde jugó papel importante la memoria histórica de un pueblo que eligió entre la propuesta desgastada del gobernador saliente, la errada política de un Protector desdibujado y atrapado en sus propia locura revolucionaria y un mandatario como Morel que algo dejó a los neoespartanos como referencia en el tiempo.
Es el momento de los mejores y lo sabe el zorro de mil batallas que no dejará que la máquina de la historia lo muela a pedazos como quieren muchos aspirantes vitalicios a gobernado vitalicios a gobernador. Ya Morel llegó a la meta y ahora es cuando le vine agua pal bote en medio de la tempestad.
Tratar el tema de la gobernanza en estos tiempos es delicado sobre todo cuando se transitan los caminos del mando, pero si Morel decidió ser Gobernador de Nueva Esparta es porque todavía le queda tabaco en la vejiga para salvaguardar el futuro de su pueblo.
Hay que remar en la dirección correcta sin equivocaciones y sin generar falsas expectativas que terminen matando el sueño de progreso de los insulares. La suerte está echada y ya Morel ha visto rodar las cabezas de mandatarios con rango militar que le fracasaron a la región y de civiles que sin tener imaginación jugaron al populismo para terminar prisioneros de la historia.

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