Manuel Ávila

El caballo de Troya fue un enorme caballo de madera que los griegos le regalaron a los troyanos como reconocimiento de su victoria. La expresión Caballo de Troya significa algo que aparentemente es positivo, pero que es un regalo como vehículo de destrucción. No hay que celebrar la retirada como los troyanos porque los griegos aprovecharon la borrachera y el cansancio para salir del Caballo de Troya y abrir las puertas a los demás guerreros griegos. Esa misma tesis está ocurriendo en la Gobernación de Nueva Esparta donde los enemigos de Morel Gobernador del ayer están entrando hace rato por todos los caminos de la burocracia y preparando desde adentro la destrucción de la gobernanza moreliana.
No sé quiénes son los ciegos, los sordos y los mudos, pero dentro de las ruinas de la gobernación se están coleando en cargos de confianza de primeros y de segundos una cantidad de enemigos de Morel que desde hace rato disfrutan de las mieles del poder en la gestión saliente.
Falta de mando, borrachera triunfalista, confianza politiquera o producto del embrollo de las alianzas políticas han dado paso a la entrada de un Caballo de Troya que pone en peligro la gobernanza en este período de gobierno. Se cruzan las ideologías en medio de la confusión por el triunfo y los lobos de ayer parecen las ovejas del hoy.
No sé si es que la voz mando se secó o que los guardianes del templo están ensimismados en sus funciones de poder, pero ya los griegos están dentro de Troya haciendo de las suyas tratando de romper barreras y destruir las fortificaciones. El descuido, la confianza y la confusión son los elementos de los cuales de nutre la perversidad y la picardía para minar los terrenos de la victoria.
Quieren reconocerlo o no los culpables de la penetración alfredista en el gobierno de Morel son los que se creen los poderosos conserjes de la mediocridad silenciosa. Eso pisa pasitos que juegan a la nada se mantienen bajo el esquema del perfil bajo sin saber que el reto de mantener las fortificaciones sanas es parte del secreto de la gobernanza.
El super gerente fracasó en medio de la calamitosa situación de crisis que se encontró en la gobernación y ese monstruo de mil cabezas no es para una sola persona, sino para usar varios equipos de contención ante las arremetidas de la bestia herida que todavía lanza coletazos al aire.
Los hombres fracasan por la toma de decisiones y ya la etapa de la sobrecarga de funciones no existe en tiempos cuando la alta gerencia requiere de muchos ojos para poder controlar la gobernanza. Dar la competencia gerencial a una sola figura supero poderosa que ni idea tiene del manejo de los hilos actanciales de una obra épica que apenas comienza.
El alfredismo está dentro y juega a sabotear la gestión de Morel, pero si los directores colocados en esos espacios por razones de tipo político se empeñan en ratificar a las figuras de confianza del gobierno anterior, no hay dudas que esa embarcación tendrá problemas en el corto plazo. Todavía no se entiende que los genios de la política no hayan usado una metodología estratégica para evitar que los funcionarios de confianza marcados por el sello de la inoperancia de la gestión anterior puedan seguir exhibiéndose como las caras visibles de esta nueva gestión.
Corresponde a los super sabios de la gerencia utilizar a personas de confianza para controlar las locuras que ocurren en una gestión que tiene un compromiso histórico con la Nueva Esparta de estos tiempos donde la miseria, la crisis económica y la falta de valores forman un trípode complejo para realizar gobiernos eficientes.
La gente tiene muchas expectativas por la gestión de Morel en la gobernación y a eso apostó con su voto el 21 N, pero los que vemos el gobierno desde afuera sentimos algo de presión al ver a las gallinas haciendo fiestas por la falta de controles en la toma de decisiones. Un juego torcido en varias dependencias se suman a la crisis presupuestaria para mostrar un cuadro peligroso en los primeros 100 días de gobierno.
Los ojos de los mismos funcionarios ven con estupor como los que ayer celebraban y lanzaban cohetes contra la candidatura de Morel han sido ratificados en cargos de confianza para continuar haciendo de las suyas en el saboteo político. Eso debe preocupar y alertar a quienes han permitido la locura gerencial de los directores que intentan poner las mismas caras en cargos de confianza.
Nueva Esparta esta alerta ante la presencia de Caballos de Troya en el gobierno morelista porque no queda otra posibilidad, sino jugar a que se consolide la economía regional y se solucionen las necesidades de la región. Es la ruta de la esperanza y no se le puede fallar va un pueblo que apostó al desarrollo y al futuro.

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