El Gobierno de Rusia aseguró este viernes ante la ONU que sus tropas no atacaron la central nuclear de Zaporiyia, en el sureste de Ucrania, y atribuyó los combates en la instalación a una operación de saboteadores ucranianos para tratar de culpar a Moscú.

«Esto es todo parte de una campaña de mentiras y desinformación sin precedentes contra Rusia», señaló el embajador ruso ante Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, durante una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad para abordar el incidente en Zaporiyia.

Según Nebenzia, las tropas rusas controlan la instalación y sus alrededores desde el pasado 28 de febrero y anoche fueron atacadas por un «grupo de sabotaje ucraniano», que tras ser repelido por efectivos del Kremlin habría incendiado antes de huir el edificio que se vio en llamas.

La versión ofrecida por el embajador en Naciones Unidas coincide con la que dio poco antes en Moscú el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov, que denunció que todo el incidente en Zaporiyia fue una «provocación«.

«Les pido que piensen: ¿por qué íbamos a hacer eso? Nosotros somos los más interesados en mantener la seguridad nuclear y en general en Ucrania. Somos los vecinos de Ucrania y junto a los bielorrusos y ucranianos vivimos la tragedia de Chernóbil», dijo el diplomático.

Sobre la situación en la central, Nebenzia aseguró que el fuego fue extinguido y que los niveles de radiación son normales mientras la planta sigue funcionando «con normalidad de acuerdo con los requisitos técnicos».

EFE

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