Eneida Valerio Rodríguez
María Fernanda Cabal, ha marcado un hito histórico en las recientes elecciones parlamentarias de Colombia, al registrar el mayor número de votos femeninos. Cabal aseguró 127.399 sufragios en el momento que su organización política, el partido, Centro Democrático, liderado por el ex presidente Álvaro Uribe Vélez, sufrió una estrepitosa caída, que lo deslinda de sus contundentes triunfos anteriores.
Incluye, las elecciones parlamentarias de 20018 en las que el expresidente, obtuvo 875 mil votos la cifra mayor para un aspirante a la Cámara Alta.
Cuando la jornada del pasado domingo 13 languidecía para el ejercicio comicial, Cabal,señaló en sus redes sociales, la importancia del voto para quienes no había cumplido con el deber. Atenta al cierre del proceso, regresó a las mismas redes satisfecha por los resultados y escribió:
“Gracias a todos los colombianos que hicieron posible esta fiesta democrática y que confían en nosotros para representarlos y darle solución en libertad a sus necesidades. Construimos Colombia con la mejor herramienta: el corazón”.
Junto a Cabal, también hablaron en sus mensajes de la necesidad de la paz, libertad y lucha contra la corrupción, Federico Gutiérrez de, Equipo por Colombia y Sergio Fajardo de Centro Esperanza. El primero obtuvo 54.1% de los votos y representa la derecha del país. Y, el segundo, el 33.4 % y agrupa la centro derecha. Ambos, se preparan para la primera vuelta el venidero junio que definirá la segunda y escogerá al presidente de Colombia para un nuevo periodo constitucional.
Petro, consideran algunos analistas el ganador de la contienda al obtener el 80.48% de los votos para esta elección parlamentaria. Para otros, como el periodista Francisco Santos, no llegarà a la segunda vuelta porque al mantener casi los mismos niveles de la pasada contienda cuando perdió con el presidente Iván Duque, las cifras no les darán.
La plataforma electoral del exalcalde de Bogotá, de quien se han filtrado fotos reunido con la disidencia de la FARC conocida como la marquetalia, deja espacios para la duda, en cuanto su desempeño con garantías democráticas. También Petro, ha llenado espacios informativos con destempladas frases, donde hasta elementos de fe toma para defenestrar la sociedad tradicionalmente, religiosa de Colombia.
Los líderes Gutiérrez y Fajardo, han mencionado de forma reiterada las urgencias de direccionar al país, con pactos necesarios a fin de impedir a Petro, llegar a Nariño. En tal sentido, se han estimado acuerdos y alcances planificados, dando los primeros pasos el partido Centro Democrático del ex presidente Uribe Vélez, con Federico Gutiérrez, quien contaba con Iván Zuluaga para participar en las elecciones presidenciales.
Las cosas han cambiado y esta suerte de adhesión de Gutiérrez, aliado en el pensamiento doctrinario de la organización política del ex presidente, luce natural y conveniente. Es natural, porque coincide con el exalcalde de Medellín que sumó votación casi al término de su campaña, amén de visionar la necesidad de separarse del partido de Uribe, cuando parecía bastante frágil su organización y liderazgo. Es asimismo, conveniente, en momentos que exigen respuestas concretas para abordar el panorama complicado pero con serias posibilidades de éxitos.
Gutiérrez, discursivamente frecuenta el uso reiterado de palabras claves; oportunidades, orden y seguridad, pero debe acompañarlas de una singular estrategia política, que le permita sumar. Situación que no luce tan lejana, si se toma en cuenta el avance preferencial de su candidatura al final de la campaña legislativa, donde se impuso con talento y disciplina, ausencias fallidas en la campaña de Fajardo, causa vital que concluyó con su baja votación.
Esta fortaleza de Gutiérrez, englobada en el triunfo de Cabal, quien asegura experiencia parlamentaria desde el 2014 cuando, fue electa a la Cámara de Representantes y en el 2018 que avanzó al Senado y ahora en 2022 . Cabal, ha logrado un alto caudal electoral y aunque evidencia cierto dogmatismo y rechazo a sus posiciones en varias ocasiones, no puede restársele, méritos en coraje para asumir sus posiciones, en contra de decisiones hasta de su partido.
Colombia, se asoma a un atolladero peligroso. Camina sin retorno, y sí, solamente se mira en la compleja situación fronteriza con Venezuela cuyos kilómetros compartidos son importantes, hay un buen tema para discutir la búsqueda de respuestas. Colombia, después de un crecimiento económico importante en el periodo de Duque y de suavizar las situaciones internas exitosamente, no puede trasmitir prosperidad anclada solamente, en la agricultura como fortaleza.
Debe mirarse en su vecino, que lamentablemente no puede mudar. Debe aprender la lección y entender que no hay tiempo para más errores. Colombia, debe enmendarse, si no desea ser esclava por la falta de libertad y regresar al socavón para yacer inerme en la oscuridad institucional, una fuerza destructiva que nos devora. Para el pueblo colombiano nada mejor que la necesidad de reflexionar.
Héctor, el personaje mítico de la Ilíada de Homero, el de la lucha frontal por la libertad de su pueblo, que defiende con heroísmo. También Colombia, está a tiempo de ser Héctor en cada uno, en cada conciencia y entender,que la falta de libertad nos ha conducido a caminos insospechados.

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