Durante los primeros tres meses del año, el instituto bancario destinó fondos a los programas de sus Socios y Aliados Sociales para la atención de la niñez, mujeres y pacientes oncológicos, estudiantes de educación básica, universitaria y personas con discapacidad.

Banesco Banco Universal -cuya política de Responsabilidad Social Empresarial tiene como pilares el fomento a la educación, la salud y la inclusión financiera de los venezolanos- entregó aportes para desarrollar y continuar 12 programas sociales de un grupo de instituciones que forman parte del grupo de sus Socios y Aliados Sociales. El instituto bancario priorizó la asistencia a la niñez, mujeres y pacientes oncológicos, educación básica, universitaria y a personas con discapacidad.

Las 12 instituciones que Banesco apoyó en el primer trimestre de 2022 fueron: Fundana, Fundación Venezolana contra la Parálisis Infantil, Sociedad Anticancerosa de Venezuela, Fundación Amigos del Niño con Cáncer, Fundación Amigos del Niño con Cáncer Zulia (Fundanica), SenosAyuda, Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Fe y Alegría, Asociación de Promoción de la Educación Popular (APEP), Asociación Venezolana para el Síndrome de Down (Avesid), Universidad de Margarita (Unimar) y la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC).

La salud primero

Banesco financió seis camas para intervenciones quirúrgicas de niños y jóvenes con patologías músculo-esqueléticas de la Fundación Venezolana contra la Parálisis Infantil; así como un mamógrafo digital que será instalado en una de las unidades de clínica móvil de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela. Mientras que en SenosAyuda, la donación se destinó para realizar estudios médicos a 40 pacientes con cáncer de mama.

La población infantil con cáncer también encontró sustento en la inversión social de Banesco a través de Fundanica en Zulia y la Fundación Amigos del Niño con Cáncer. El apoyo se consolidó con la compra de tratamientos médicos y medicinas antineoplásicas.

Otra parte importante de la inversión social del banco en el primer trimestre fue para el Programa Nutrifamilias de Fundana.
Nutrifamilias acompaña a mujeres embarazadas con bajo peso, a niños menores de seis meses con problemas de lactancia, niños mayores de seis meses hasta adolescentes con desnutrición. Entre las acciones están: entrega de raciones de alimentos no preparados, educación nutricional, evaluación integral, capacitación de personal médico, asistencial y líderes comunitarios para la detección temprana de la desnutrición infantil. “Es un abordaje multifactorial”, asegura el director del programa, Freddy Peláez. “Al tratamiento nutricional se acompaña con elementos que permitan encontrar los estándares mínimos y medios de vida. No solo puede ser la entrega de recursos, queremos que el cambio se mantenga”. Lo que se pensó como un programa pequeño, en 2020 asistió a 6.000 personas y en 2021 a 21.000.

“En un promedio de cuatro meses un niño con desnutrición que reciba atención integral puede volver a sonreír y a sanar”, explica Alicia Parra, miembro de la Junta Directiva de Fundana. Recuerda la historia de una niña de siete semanas de nacida que tras un proceso de lactancia e ingesta de micronutrientes a través de la madre, ayuda psicosocial y compromiso del entorno familiar, logró recuperarse.

Educar todos los días

Los proyectos que fomentan la educación de calidad en sectores vulnerables del país cuentan con apoyo de Banesco. En estos tres meses, el instituto bancario se comprometió con seis programas que garantizan la prosecución académica de niños y jóvenes, la creación de espacios seguros y la dotación de equipos de computación.

Banesco renovó el para el período marzo 2022 a marzo 2026 el programa de becas en Honor al Padre Gustavo Sucre S.J. para 60 estudiantes de la UCAB: 40 en Caracas y 20 en Guayana. Para el periodo académico 2021-2022 se beneficiarán otros 12 estudiantes de la misma institución académica. De otra parte, en la Universidad de Margarita (Unimar), Banesco becó a 30 estudiantes.

“Esto no es solo una buena noticia para la universidad que es la que hace el trabajo de educar, sino que es mejor todavía para el país porque demuestra la apuesta de la empresa privada para formar a los decisores del futuro, es una apuesta doble en este sentido”, comenta Déborah Cordero, directora ejecutiva de la Fundación Andrés Bello.

Banesco también destinó fondos en este primer trimestre para reparar una falla estructural del Módulo Académico II del Instituto Universitario San Francisco de Fe y Alegría (San Francisco, Zulia). La obra beneficia a 825 estudiantes, maestros y personal administrativo. En la U.E.I. Padre José Manyanet de la AVEC, ubicada en Puerto Ayacucho en Amazonas, los recursos servirán para la construcción de una cerca perimetral que tiene impacto en 477 personas.

Para la APEP se hizo un aporte para dotar con equipos de computación a instituciones en Caracas y en las regiones. Con este proyecto se benefician 2.377 personas de forma directa.

Otros de los programas educativos es el que lleva adelante la Asociación Venezolana para el Síndrome de Down (Avesid). Banesco colaboró para desarrollar una biblioteca digital y diseñar recursos con contenidos accesibles y adaptados en la modalidad de lectura fácil para que las personas con discapacidad intelectual tengan un espacio interactivo y adecuado para educarse e informarse

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *