Eneida Valerio Rodríguez

La UNESCO en la recordación de la Libertad de Prensa, ha señalado en su Informe 2018-22 la minusvalía de esta libertad, origen de la libertad de expresión y cuya efeméride fue el pasado 3. Esta vulnerable situación, obliga replantear su importancia por gobiernos y líderes, tomando en consideración que más de 480 periodistas han sido asesinados en el lapso del Informe presentado para su conocimiento y difusión y cuyo número, no parece termina con el mismo.
Por el contrario, se estima crecerá en países donde existen graves condiciones política y sociales.
La Directora General de la UNESCO, Audrey Azoulay, ha señalado que 1 de cada 6 personas viven en esos países con graves repercusiones dada la pérdida sensible en cuanto pluralismo, independencia y seguridad y que alcanza la sorprendente cifra de 85 % de la población agravada por la COVID 19 agravante notable dada una serie de medidas restrictivas impuestas por distintos gobiernos.
En torno al tema, giran opiniones diferentes, sin embargo, hay coincidencias esenciales de sus riesgos cada día mayores a nivel mundial. En las democracias de occidente, los líderes desatendieron ir y defenderla más allá de la Segunda Guerra Mundial, mientras los interesados en un mundo multipolar hilaban sus fórmulas en acuerdos y conciliábulos para imponer pretensiones imperialistas. Al despertarse y entender lo ocurrido, el sigilo del silencio sigue amenazando un mejor despertar que llama a concienciarnos para crear y definir ideas en torno a esta urgencia impostergable de la libertad de expresión, batalla de cada día.
La compra de Twitter, ha generado dudas crecientes sobre la libertad de expresión. La red, adquirida por un monto de 44 mil millones de dólares por Elon Musk, quien ha dicho que defenderá la libertad de opinión de manera absolutista y el término se ha interpretado de forma diferente entre varios sectores, ligados a este Medio de Comunicación, cuya característica fundamental consiste en escribir mensajes que no superen los 240 caracteres.
Para algunos periodistas Musk, no ha comprado la red, más bien adquirió el silencio de los usuarios. Debe referirse, con esto de la libertad absolutista, a la pasada campaña electoral de EE.UU. donde varias redes sociales restringieron el acceso de la campaña presidencial de Trump a las mismas y otros, lo eliminaron. Tales sanciones permanecen.
La situación enfrentada por el presidente Trump, llamó la atención de los defensores de la libertad de prensa, al señalar que no corresponde a estas empresas determinar tales sanciones,sino que son responsabilidades de los gobiernos que con leyes respectivas, deben aupar mecanismos garantes de la libertad de expresión.
Twitter cuenta con 299 millones de usuarios. Es pequeña en relación con Facebook, para citar un ejemplo, que supera los 1000 millones de seguidores. La cifra de la recién vendida red, representa el 28 % de la población, de la cual 1/3 está en EE.UU. Pero, es la preferida de periodistas, políticos, instituciones y mundo académico, lo cual significa que tiene una amplia influencia en sectores creadores de matrices de opinión.
En tal sentido, Europa defiende lo que estima importante para la comunidad en cuanto la libertad de expresión y ha creado el Centro de Servicio Digital con lo que pretende proteger a la población de las manipulaciones de los algoritmos. Con estas,decisiones, la UE y su larga tradición, en la defensa y preservación de la libertad de expresión busca relanzar y fortalecer este derecho, salvaguardando a sus ciudadanos inmersos de una u otra forma en la guerra Rusia-Ucrania.
Inglaterra y Francia unida a EE.UU. conforman la tríade más sólida en esta materia, entre los siglos XVII y XVIII.
La libertad de prensa, es un término acuñado desde tiempos inmemoriales. Algunos, la ubican antes de los griegos presocráticos, cuya luz por centurias constituyó un significativo avance del desarrollo filosófico. Se encaja la libertad de expresión como fase embrionaria desde el teatro ateniense, cuyos participantes en cada obra pública, expresaron libremente sus opiniones desde los respectivos guiones.
La iglesia, posteriormente, participó a la caída del largo Imperio romano e implantó, las ideas de igualdad y de derechos humanos, recogidos y consagrados hoy, luego de la Revolución Francesa, en el siglo XVIII y que aparecen en los textos de organizaciones y países cuyos basamentos legales se afincan en la libertad de opinión.

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