Manuel Avila

La crisis del agua se convirtió en este siglo en uno de los problemas de la humanidad y mientras los gobiernos buscan mecanismos para solventar un problema tan delicado como dejar a los habitantes del mundo sin agua se sigue incrementando cada año la problemática que asedia a los seres humanos. Unos se la ingenian con plantas desalinizadoras, otros inventan mecanismos m{as rupestres como los pozos de agua y otros solventan su problema con acueductos modernos que tienen bombas espectaculares para que el agua les llegue por cualquier vía a los ciudadanos,
En Venezuela la idea del Gobierno es dejar a los ciudadanos viviendo como camellos y sobreviviendo si llega a caer una lluvia que le solvente la situación calamitosa por un milagro. A eso nos ha condenado el gobierno con empresas públicas quebradas y condenadas a formar parte de museos. Nadie hace nada desde el gobierno por resolver un problema de Estado que debe resolverlo el Estado y no los particulares porque para eso votan los ciudadanos para que la gobernanza se ocupe de resolver los problemas a la gente.
En Margarita y Coche del estado Nueva Esparta por su condición de islas se llegó al extremo de dejar a los habitantes de esta entidad a la buena de Dios y no le importa al Gobierno que por años los neoespartanos atraviesen penurias por la falta del vital líquido. Ninguno de los presidentes del país ha resuelto el problema y en tiempos de la IV República se hicieron movimientos mágicos como la conexión con Clavellinos y El Turimiquire parta traer mayor volumen de agua a estas islas, pero nunca se pensó en una nueva tubería que sustituyera a este viejo armatoste que vive perforado por todas partes como consecuencia de la corrosión del mar.
A la V República le correspondió ofrecer villas y castillos como consigna política y nunca pudo resolver el problema capital de los insulares, pues nunca le pusieron las manos a la tubería submarina y su única respuesta es utilizar buzos para remendar soldaduras que es la solución más rupestre que se ha implementado en más de 50 años. Esa tesis comunista ha sido un fracaso como todas las políticas del gobierno que nada soluciona y solo incrementa los problemas de la población.
Las llamadas mesas de agua solo fueron cónclaves de habladores de paja que nada resolvieron y condenaron esa variante ciudadana a un espejismo más para engañar a los neoespartanos. A lo mejor le resultó esa tesis de la mentira a otros estados del país, pero para los neoespartanos de nada sirvieron los paños calientes del gobierno central.
Ahora cuando llega Vielma Mora a Nueva Esparta con aspiraciones gubernamentales se le pone compleja la situación porque es una competencia del Gobierno Nacional que no pude resolver y la gente culpa a HIdrocaribe y al representante del Gobierno en la región, pues es evidente que las competencias las tienen en sus manos y nada que pueden resolverle los problemas a los ciudadanos.
A Nueva Esparta un estado turístico de importancia capital para el país no puede el Estado dejarla de lado y solventando la situación con camiones cisternas como se pretendió en el Gobierno de Mata Figueroa y que pusieron la torta al llevárselos a tierra firme cuando perdió el General Mata Figueroa las elecciones. Esa jugada torpe no fue evaluada por los seguidores de la revolución que sufren igual que los opositores las inclemencias del agua, pero siguen apostando a un modelo político que nos ha sembrado en la miseria para siempre,
La calamidad del agua exige la intervención de la Asamblea Nacional donde hay diputados de esta tierra que actúan como convidados de piedra y no son capaces de levantar su voz para resolver este problema fundamental de la región. Al parecer esos muñecos de cera que cobran, pasillanean y se exhiben como guardianes del proceso ni un grito son capaces de pegar para que su Jefe Supremo voltee su mirada hacia un pueblo que se muere a menguas por falta de agua.
La situación del agua cada día es peor y al rimo que llevamos llegará el momento que solo las lluvia será la única fórmula para salvar a los neoespartanos de la sequía y la sed. Es la hora de que el Gobernador, los alcaldes, el CLEBNE, los diputados de la AN y todo el pueblo se unan para prsionar a quien gobierna desde Miraflores para solucionar de una vez por todas esta crisis del agua que mantiene en jaque no solo la proyección turística de Nueva Esparta, sino que condena a este pueblo a vivir una tragedia que atenta contra la vida de sus ciudadanos.
La crisis del agua es real, existe y es un problema fundamental de los neoespartanos y tiene la responsabilidad el Gobierno Nacional de tomar una decisión que resuelva este problema que atenta contra la vida de los insulares. Y la solución la tiene en sus manos el Presidente de la República copiando el modelo de las islas del Caribe que ninguna tiene problemas de agua porque con sus plantas desalinizadoras tienen cubierta esta problemática y que algunos gobernante de la isla incluyendo a Morel Rodríguez hicieron esfuerzos supremos para traer las plantas desalinizadoras a la isla y no se sabe que ocurrió porque el experimento que le sirvió a otras islas del Caribe no funciona en Margarita.
Por ahora la solución es mantenernos dependiendo de una empresa quebrada como Hidrocaribe que solo sabe pegar soldaduras y dejar a los insulares por 80 días sin el vital líquido y sin emitir opiniones que tranquilicen a la opinión pública regional, Esa es nuestra tragedia y seguimos esperando por una solución a un problema tan grave como es vivir sin agua.

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