Ana Luisa Gandica Silva

Continuando con el espacio iniciado por nuestro estimado y siempre recordado ERNESTO SANCHEZ CARMONA en su columna “UNA HISTORIA QUE CONTAR …”, con quien compartí cada una de esas publicaciones y otras investigaciones sobre esta Región Histórica también conocida como LA MARGARITA HEROICA, insularidad, distinguida con nombre de mujer, de una flor o por las perlas sumergidas en las profundidades de su entorno marino. A ese efecto,  reproduzco en este nuevo enfoque, bajo el titulo LAS MUJERES TIENEN UNA HISTORIA QUE CONTAR … un resumen de mi libro LAS MUJERES DE LA REGIÓN INSULAR DE LA COSTA DE LAS PERLA, donde esas presencia en las memorias de un pasado glorioso aparecen como seres sin rostro, invisibilizadas o como una sombra del hombre patriarcal. A pesar, de haber sido la compañera indispensable en el transcurso de los tiempos y de los espacios del  hombre-colonizador y del hombre heroico-patriota; así como, la génesis de una prole criolla. Ernesto al comienzo del Prólogo de mi referida obra, reflexiona, así: “Para los investigadores de historia, seguir un rastro, puede significar el mapa de un tesoro por encontrar.(…) donde el personaje, no es alguien en particular, sino el género, entonces nos percatamos que la tarea del historiador es encomiable, puesto que éste debe limpiar el camino invisibilizado, oculto, ignorado y encumbrar el verdadero valor de la participación de gente en los hechos históricos que se averiguan.”

POBLAMIENTO, PERSPECTIVA ÉTNICA Y CULTURAL 

                                             Disponible: https://www.es.slideshare.net.

El poblamiento, se define grosso modo, como el proceso de migración de un grupo de personas, que en sus desplazamientos por distintas locaciones geográficas, en tiempos específicos, se entremezclaron con otras comunidades, cuyas costumbres y experiencias influenciaron las unas sobre las otras, generando la fundación de nuevos pueblos con identidades y gentilicios propios hasta constituirse en una nación con una cosmovisión e imaginario especifico. Estudios que conllevan a indagar sobre el origen de las etnias, que permitieron ese proceso de evolución étnico-social de nuestra Región Insular, conformada por las islas de Cubagua, Margarita y Coche, donde se produjo una interrelación étnica y cultural entre: el aborigen-autóctono, el español-colonial y el africano-esclavo, desencadenándose un interesante conglomerado donde el español inicialmente transculturizo[1] y en definitiva aculturizó[2] a sus supeditado, pero no pudo evitar ser invadido étnica y culturalmente por ellos.

En este sentido Carlos Siso (1982), en su obra La Formación de los Pueblos. Estudios Sociológicos, revela algunas de las teorías expuestas por los maestros de la ciencia sociológica, quienes en el aparte “Formación del Vinculo Espiritual analizan a la colectividad margariteña y la venezolana en general, lo cual es expuesto, así: “En resumen: Los hechos sociales en los primeros tiempos de la vida colonial de las agrupaciones hispano-indígenas-negras, revelarán los instintos étnicos de sus miembros y el estado de su cultura, y no los caracteres de una vida social nueva, distinta de la que llevaban en sus medios los factores indios y negros, que fuera una síntesis de sus actividades; porque sería durante el proceso de la colonización cuando se fundirían las razas para dar nacimiento a otra que tuviera caracteres propios y con la cual se crearía una nueva entidad: la sociedad venezolana.”[3]

El Poblamiento del Aborigen

En los estudios etnohistóricos de la población indígena del extremo oriental venezolano, los eruditos sobre esa materia han tomado en consideración la integración interdisciplinaria de sus anales, antropologías y arqueología, fundamentadas en los procesos de evolución social y cultural extraídos de  la diversidad de esas  fuentes, investigadas, entre otros por: José María Cruxent e Irving Rouse (1963), cuya experiencias están contenidas en su obra: Arqueología Cronológica de Venezuela, donde realizan un análisis sobre los conocimientos obtenidos en las excavaciones realizadas, dividiéndolas  en cuatro periodos, así: Paleoindio años 14000 a 4000  a. de C. Mesoindio  años 4000 a 1000 años a. C. Neoindio  años 1000 a 1500 a. de C. y Indohispano  años 1500 a 1700 a. de C. Concluyendo con el criterio de otras  indagaciones, que el origen del poblamiento de los aborígenes Guaquerí proviene de: La Amazonía, las Antillas, de Centro América y de la Región Andina, geográficas diferentes, que poseían disímiles lenguajes, costumbres y culturas. Grupos de emigrantes, que en el transcurso de diversos periodos, se establecieron originalmente y en mayor proporción en la tierra firme de las costas nororiental venezolana, desplazándose posteriormente a las islas de Coche y Margarita, hacia otras zonas  fluviales del Delta del Orinoco y en menor escala hacia las riberas de los ríos Portuguesa y Cojedes, aproximadamente durante los años 1200 a 1280 d.C.[4] Generándose un proceso etnogénesico,[5] que permitió el surgimiento de una cultural singular, con una endogamia[6] grupal-familiar, y otros elementos sociales que los caracterizó y los diferencio de otros clanes. Afirmando los estudiosos de la materia que los antepasados de los Guaquerí de la isla Margarita se instalaron en esta insularidad y sus vecinas Coche y Cubagua  entre los citados años de 1200-1280 d. C.

El ilustre antropólogo margariteño Francisco Castañeda Malavé y el historiador José Ramírez Medina (2001) en el libro denominado Modo de Vida Prehispánico en la Región Insular Neoespartana, indican: “Sobre el análisis de los diferentes contextos arqueológicos investigados hasta el presente, en lo que hoy constituye el Estado Nueva Esparta, podemos decir que esta región fue escenario de variados y complejos procesos sociales: por una parte, estuvo ocupada, en principio, por poblaciones que desarrollaron una importante industria lítica tal como se evidencia en los yacimientos del Complejo Paraguachoa. Asimismo, fue asentamiento de grupos pertenecientes a la formación cazadora,  recolectora de productos provenientes del mar y dentro de esa escala evolutiva ascendente, permitió el desarrollo de un modo de vida igualitario, vegecultor y mixto.- Tales procesos no fueron hechos aislados inconexos; todo lo contrario, los testimonios existentes evidencian que ello fue resultado de un desarrollo gradual y progresivo a través del tiempo, lo cual permitió el intercambio físico y cultural de diferentes tradiciones, creando una simbiosis de formas productivas originalmente distintas, cuya herencia se hace manifiesta en los aborígenes que ocupaban el área insular para el momento de la llegada de los europeos.”[7]

Y sobre el arribo de nuestros naturales aborígenes a las costas de esta Tierra de Gracia, se han realizado diversos estudios sobre los desplazamientos realizados por los pueblos provenientes del continente de Asía hacia este continente de América, donde en el transcurso de los tiempos y espacios entre esos expedicionarios se fue produciendo una mezcla étnica, lingüística y social, lo cual en el transcurso de los tiempos se fueron asentando en espacios diversos, donde unos conglomerados se desarrollaron con mayor avance sobre los otros; pero marcado todos por un génesis de rasgos comunes. En esta oportunidad,  se presentan las teorías formuladas por: Aleš Hrdlička con la Teoría Asiática;  Paul Rivet con la Teoría Oceánica; y Antonio Augusto Mendes Correia con la Teoría Australiana, quienes según sus respectivos estudios esos desplazamientos se realizaron por diferentes vías lo cual se presente en el mapa siguiente:

    1.-   Teoría Asiática (Aleš Hrdlička) líneas color rojo y verde.

    2.-   Teoría Oceánica (Paul Rivet) líneas color morado

    3.-   Teoría Australiana Antonio Augusto Mendes Correia líneas color negro.

1.-  Teoría Asiática de Aleš Hrdlička[8] señalada en esa grafica el color rojo y verde fue postulada en el años de 1937 donde retoma los argumento de Samuel Haven quien sostuvo que el ingreso humano a la contemporánea América del Norte por Alaska, provino de Siberia -continente de Asia– cruzando por las praderas del estrecho de Beringia -istmo ocupado actualmente por el estrecho de Bering-. Suponiendo, que fue alrededor de 1.4000 años porque existía un paso terrestre entre Asia y la actual América del Norte, conocido como el puente de hielo de Beringia en un periodo donde el hielo y la disminución del nivel del mar permitieron la travesía a pie de poblaciones nómadas asiáticas en buscar de alimentos o rastreando las huellas de animales.

2.- Teoría Oceánica expuesta por Paul Rivet[9] indicada en la línea de color morado está acorde con el impulso de los navegantes de Melanesia y Polinesia, arribados en repetidas oportunidades a Centro América 14000-3000 y   dispersándose hacia el norte llegaron a la baja California -USA-. Dirigiéndose al sur continental de Chile y Bolivia. Afirmación sustentada en la antropología y la lingüística de las culturas de Nueva Guinea, Polinesia y de ese cono sur americano.

3.- Teoría Australiana de Antonio Augusto Mendes Correia[10], resaltada en la línea de color negro, donde refiere, que el proceso de la Antártica de hace 8.000 mil años fue  de un clima cálido, dejando al descubierto esas costas, permitiéndole a esos nativos desplazarse entre los pequeños trechos de las islas de Tasmania y Nueva Zelanda hasta arribar a Tierra Victoria en la Antártida, navegando por los Mares de Ross, Admunsen y de Bellingshausen y alcanzar la Península Antártica y la Tierra de Graham, que superando el estrecho de Drake llegaron al Sur de este continente, asentándose en la Tierra del Fuego y la Patagonia de Argentina extendiéndose hacia el norte, instalándose definitiva en los territorios del extremo austral sudamericano.

Poblamiento del Blanco Europeo

Los colonizadores asentados originariamente en la Península Ibérica, en la etapa prehistoria, están ubicados posiblemente a partir del 1100 a. C. cuando ese territorio estaba inicialmente ocupado por los fenicios, luego por los griegos, que la distinguieron con el  nombre de “Iberia,” después los romanos la llamaron “Hispania” y posteriormente el semitismo árabe-islámico, cuando ocupó la Baja Andalucía: Cádiz, Málaga, Granada y Sevilla, durante los años 7111492, la nombró Al-Ándalusa o Ándalus[11] donde se experimentó un esplendoroso florecimiento multicultural, científico y artístico, superior a otras regiones españolas y de Europa en general.

                        Obra: La rendición de Granada.

                        Autor; Francisco Pradilla.

                        Ubicación: Salón de Conferencias del Palacio del Senado, Madrid, España.

 Y por el avance de la reconquista iniciada por los cristianos de las montañas del norte peninsular, esas fronteras sarracenas, progresivamente fueron empujadas hacia el sur, que por el empeño de los Reyes Católicos,” Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, después de diez años de enfrentamientos -1482 y 1492- con ese imperio conocido como Emirato o Sultanato de Granada, lograron conquistarlo, suscribiéndose al efecto “La Capitulación de Granada” firmada entre esos monarcas españoles y el Sultán, Muhammad XII apodado “Boabdil “El Chico.”[12]

Por ese efecto, el territorio batallado por los monarcas españoles, quedo bajo una sola distinción, “España.” Pero bajo la dirección y potestad directa del Reino de Castilla. Y fueron precisamente esos españoles originarios de la Baja Andalucía: Cádiz, Málaga, Granada y Sevilla, los que mayoritariamente colonizaron las islas de Cubagua, Margarita y en menor escala de otros, provenientes de la misma península Ibérica, quienes beneficiados por esa monarquía obtuvieron licencias para explotar los bancos perleros de Cubagua y su entorno marino, conocidos como “Señores de Canoa.” Personajes animados por la codicia de enriquecerse y beneficiar de manera inescrupulosa pretendieron esclavizar a los autóctonos Guaquerí, aprovechándose de su experiencia en esos menesteres. Situación, frustrada por la pronta intervención de la Iglesia católica ante esa Monarquía, que los consideraba como: «mis caros, nobles y leales guaiqueríes» por «lo bien que le han seruido con fidelidad y lealtad en todas las ocasiones que se han ofrecido.»[13] Por ello, los Guaquerí nunca fueron sometidos al régimen de la encomienda, ni se les exigió el pago de tributos. Situación que dio origen al comercio de esclavos africanos hacia esa Región Insular.

El historiador Carlos Siso (1982) en su citado libro La Formación del Pueblo Venezolano, apreció al colono español arribado a estas latitudes desde un perfil psicológico, donde destacó: Dos rasgos resaltantes en el carácter español -para la época en que el Destino señaló a la gran nación la misión de descubrir el Continente americano, colonizarlo con su sangre e infundir su espíritu a las nacionalidades que en él se formarían-; eran: el misticismo y el fanatismo.[14] Catalogándolos como: “Hombres salidos de la dehesas andaluzas y salmantinas, labriegos, traficantes  y soldados, acostumbrados todos, en la servidumbre medieval, a obedecer al señor, se encontraron de repente propietarios, cambiada su situación social, con un vasto campo de acción, de aventura, donde la fortuna sólo dependía de su ambición, de su audacia y de su valor.”[15]

El Poblamiento del Negro Africano

La historia sobre el poblamiento humano del continente africano, desde sus origines hasta la actualidad, es considerada por antropólogos e investigadores como el más antiguo, en comparación con los otros Continentes, porque allí se ubicaron los primeros homínidos en un lapso de tiempo de más de 5.000.000 de años a.C. aproximadamente, denominado como el Período Prehistórico. Y, por la escasez de las fuentes escritas sobre la África subsahariana; así como, por las contrastantes opiniones por antropólogos e investigadores para distinguir ¿Qué es? o ¿No es? Africano, esa crónica continua siendo una misteriosa incógnita.

En el período historiográfico de África, esta propiamente referido a un conjunto de sucesos acaecidos desde la Edad Antigua, cuando apareció la escritura como un gran acontecimiento, concluyendo con la caída del Imperio romano -siglo V d. C.- En ese curso, se desarrollaron las primeras civilizaciones que solían utilizar los jeroglíficos como medio de escritura, donde se incluyen a las civilizaciones de  Mesopotamia y Egipto del valle del Nilo y de otras sociedades interactuantes con esas geografías. A fines del siglo VII el norte y este de África influenciados por la expansión del islam, se originaron nuevas culturas y migraciones, sustentadas por algunos estudios arqueológicos. Y en relación con el desplazamiento del componente africano hacia estas latitudes del Nuevo Mundo se considera, que se produjo ente los años de 1501 a 1830, así: “… de cuatro africanos cruzaban el Atlántico por cada europeo que lo hacía, por lo cual la demografía de las Américas en esa época fue: “… más bien una prolongación de la diáspora africana que de la europea. El legado de esta migración es todavía evidente en la actualidad, ya que una numerosa población de ascendencia africana vive en las Américas.”[16]

Notable migración  de esclavos hacia estas latitudes, originada por las  prohibiciones reales de  esclavizar  a los autóctonos Guaquerí, para explotar los bancos perleros de las islas de Cubagua, Margarita y Coche, iniciándose al lucrativo negocio liderado por los portugueses, holandeses y franceses, que los comerciaban con los reyezuelos de las regiones del África occidental, cuyas tribus los intercambiaban por armas de fuego, ron, telas, semillas y otros productos. Poderío trivial, que disponía de un gran número de prisioneros de guerra o personas secuestradas o caídas en desgracias en sus tribus o los hijos vendidos por sus padres para superar su pobreza.

Una vez negociados esos infelices, hombres, mujeres con o sin hijo y adolescentes, eran conducidos por los vastos territorios africanos, descalzos y semidesnudos, encadenados y amarrados unos a los otros por horcones de madera, cuyo mango reposaba en el hombro del delantero, formando hileras conocidas con el eufemismo, “bosque de ébano.” Trágica trayectoria, vigilada por sus mismos captores, que ante el impedimento de los europeos de transitar  por esos peligrosos espacios, ellos mismos los conducían por esa vastas distancias hasta arribar a las Costas de Marfil conocida también como Costa de Oro y de Esclavos, donde esos cautivos eran embarcados en los navíos de negros o de esclavos, en cuyo trayecto ultramarino eran arrumados en forma atroz en el fondo de esas bodegas, encadenados unos a otros con el fin mantenerlos sometidos, donde eran separados por grupos: hombres adultos-jóvenes y mujeres-niños, contando con una racionada alimentación y carentes totalmente de higiene. Las mujeres vestían escasa ropa sufriendo a veces violaciones por parte de la tripulación y hasta de sus pares. Los hombres eran mantenidos semidesnudos. En ocasione, los aglomeraban en la cubierta del barco donde eran aseados, para prevenir epidemias o la muerte por deshidratación, que en caso de ocurrir sus cuerpos eran arrojados al mar.

Obra: Navío negrero. Nègres a fond de calle. Pintura sobre lienzo.

                Autor: Johann Moritz  Rugendas (1830).

                      Ubicación: Centro Cultural del Banco de Brasil.

Una vez arribados esos esclavos al puerto del Nuevo Mundo, eran confinados en depósitos sometidos a cuarentena, término aprovechado por su comerciante para mejorar su apariencia física y permitirse venderlos a mejores precios en las Ferias Públicas, donde esa carga esclava eran exhibida como objetos de compra-venta cuyo “control de calidad” era verificado por la clientela, que en definitiva los adquiría a su mayor conveniencia. Y sin respeto a su filiación eran separadas familias enteras. Nuevos destinos, que los conduciría a un porvenir fatal sin ningún tipo de posibilidad de regresar a sus querencias originarias.

Una vez negociados esos infortunados seres, eran conducidos a los predios de sus nuevos propietarios donde bajo el yugo de la obediencia, debían realizar diversas actividades, acorde con esa conveniencias, entre otras, peones en la extracción minera; haciendas de perlas; labriegos, pastores; servicios domésticos y quien además, les definirían su asociación grupal y su apareamiento. Las mujeres jóvenes tenían un mayor valor, porque su vientre prometía la reproducción de hijos esclavos aumentando el Capital de sus dueños. En esa oportunidad, el nuevo amo los marcaría con el hierro distintivo de su propiedad, -carimba-[17] cuyo enmarcación determinaba su propiedad y facilitaba su recuperación en caso de fuga. En los documentos españoles los esclavos eran referidos como “Piezas de India” o con el eufemismo de “Piezas de ébano.” 

La fuga de esclavos  fue muy común durante toda la época colonial. A partir del siglo XVI, muchos huían de las plantaciones desapareciendo  entre las selvas y las serranías de sus zonas de convergencia. Los indígenas también emigraban de sus comunidades, para salvarse de la explotación del colonizador o de la imposición de la religión Católica, ajenas a sus convicciones atávicas. Los espacios de escondite de esos prófugos fueron conocidos como cumbes, rochelas o mocambos,[18] ocupados mayoritariamente por los negros africanos y en menor cantidad por los aborígenes, donde se produjeron interesantes mixturas étnicas-culturales-esotérica.

La Perspectivas Étnicas Culturales de los nativos de la Costa de Las Perlas integrada por los originales guaqueríes, aunado al aporte de los colonos europeos y la injerencia del esclavos africanos, generaron un corolario particular en estas colonias ultramarinas al converger en esta Tierra de Gracia, etnias y culturas procedentes de tres continentes diferentes: la Americana aborigen, la Europa española y la África esclava, expuesto por el escritor Antonio González Antias (1995), en su publicación La Mujer en el Ambiente Social de la Venezuela Colonial, así: “Blancas, indias, mestizas y negras, cada una de ellas en condiciones y situaciones distintas debido a su ubicación social, contribuyeron al fraguado del ser venezolano. Madres de guerreros, funcionarios públicos, sacerdotes, jornaleros, esclavos y comerciantes, entre otros, sintieron de igual modo los triunfos, fracasos y amarguras de éstos en su vida diaria. Es por ello que en ningún modo es aventurado afirmar que en la sociedad de entonces subyace, con bastante fuerza esa participación de la mujer que aunque inadvertida para muchos, fue de importancia vital en la formación de nuestro pueblo.”[19]

Y precisamente, las consiguientes generaciones integradas por esos grupos multi-étnicos-culturas, nacidos todos en estas Tierras de Gracia, fueron los gérmenes que durante el siglo XIX, conformaron una cultura nacional deseosa de tomar las riendas de sus propios destinos y deshacerse del dominio español. Por ello, con pasión se rebelaron a trescientos años de ese colonialismo, incorporándose a la “Guerra de Independencia”, liderada por los nativos de estos espacios, conformada por sus “criollos”: principales, plebeyos y “marginados sociales, a quienes se les unió el negro manumiso y el esclavo prófugo, conformando en su conjunto el ejército patriota, en cuyo cuerpo miliciano fueron incorporados sin distingo ni privilegios de clase étnica-social o estatus económico-político. “Geografía de Origen,” ser venezolanos por nacimiento, que definió la identidad de su “Geografía Humana,” ser ciudadanos de una nación soberana, que los acobijaba bajo el símbolo de su bandera tricolor. En consecuencia,  combatieron a sangre y fuego esos derechos en reñidas contiendas, alcanzando en definitiva tomar con éxito el control de sus propios destinos bajo el amparo de la anhelada querencia, la “República de Venezuela”, libre soberana e independiente de cualquier dominio extranjero, fundamentada en los conceptos de la Doctrina Republicana[20] donde LAS MUJERES TIENEN UNA HISTORIA QUE CONTAR…


[1] TRANSCULTURACIÓN, cuando la cultura de un pueblo o de un grupo social es sustituida total o parcialmente. Diccionario Real Academia Española. (1970) -RAE- Madrid: Editorial Esparsa, Calpe, S.A.

[2] ACULTURIZACIÓN: Coerción de una cultura sobre otra. HERSKOVITS, Melville Jean (1962). El factor humano en la transformación de África. Evanston, Illinois, USA:  Northwestern University, Distribuido por Rondón House Inc.

[3] SISO, CARLOS (1982) La Formación del Pueblo Venezolano. Estudios Sociológicos, Sexta Edición, Barcelona, España: Publicado por el Escritorio Siso. “Premio Cultura Hispánica 1951” Tomos I .Pp. 339 y 340.

[4] CRUXENT, José María e Irving Rouse (1963). Arqueología Cronológica de Venezuela. Tomos I-II. Caracas, Venezuela: Edición Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

[5] ETNOGÉNESIS.  derivada del griego: etnia (nación) + «génesis (nacimiento). Proceso mediante el cual un grupo de seres humanos pasan a ser considerado como étnicamente distinto. Implicando la aparición y difusión de unos rasgos culturales y sociopolíticos específicos que diferencian a los miembros de un grupo étnico de otros grupos étnicos relacionados. Disponible: https://es.wikipedia.org.

[6] ENDOGAMIA. En el orden biológico se refiere al cruce entre individuos de una misma especie dentro de una población aislada tanto geográfica, como genéticamente. Y en el orden genético  es el producto de la reproducción de padres estrechamente relacionados por esos vínculos. Ibid.

[7] CASTAÑEDA MALAVÉ, Francisco y José Ramírez Medina (2001). El Modo de Vida Prehispánico en la Región Insular Neoespartana. Estado Mérida, Venezuela: FERMENTUM- Año 11 – Nº 372 Septiembre-Diciembre-2001. Pp. 371-389.

[8] HRDLIČKA, Aleš. Nació 30-03-1869 en Humpolec, Bohemia, Republica Checa. Murió en Washington DC, USA. 05-09-1943. Médico y Antropólogo. Disponible: https://es.wikipedia.org/wiki.

[9] RIVET, Paul. Nació Wasigny, Francia el 07.05.1876 y  murió en París, 21.03.1958. Etnólogo. Ibid.

[10] MENDES Correia, Antonio Augusto. Nació en Oporto, Portugal el 04.04.1888 y murió en Lisboa, 07.01.1960). Antropólogo. Ibid.

[11] AL-ÁNDALUS o ANDALUS designaba la totalidad de las zonas conquistadas por los árabes musulmanes en territorios actualmente pertenecientes a España, Portugal, Francia, Andorra y el territorio británico de ultramar, el estrecho de Gibraltar. Durante la Edad Media el nombre de al-Ándalus comprendía gran parte del reino visigodo. LADERO QUESADA, Miguel Ángel (2002) Tinieblas y claridades de la Edad Media tema incluido en el Libro Tópico y realidades de la Media. Vol. 1. Coordinador: Eloy Benito Ruano. Madrid: Editores: Real Academia de la Historia de España. Pp. 49-90.

[12] MOHAMMED BEN ABÎ AL-HASAN ALÎ, apodado “Boabdil El Chico”, gobernó el último sultanato de Granada como Muhammad XII. Nació en Granada, España. Hijo de Abū al-Ḥasan, alias “Muley Hacén” y la sultana Aisha bintMuhammad, conocida como “Aixa”. BARNOLA NAVARRO, Jorge de (2009) Boabdil El Último Rey de Granada. Madrid, España: Editorial Rompecabezas.

[13]VÁZQUEZ de ESPINOSA, Antonio (1948) Compendio y Descripción de las Indias Occidentales. Volumen 108. Washington, D.C., USA:  Smithsonian Institution.  P. 801.

[14] Ibid. SISO, Carlos (1982) La Formación del Pueblo Venezolano. Estudios Sociológicos. Tomo I.  436

[15] Ibid. Pp. 438 y 439.

[16] RECORDEMOS LA ESCLAVITUD. LAS MUJERES Y LA ESCLAVITUD. El texto basado en la exposición Dix Femmes puissantes, presentado en el Homenaje a la Abolición de la Esclavitud de Nantes, Francia,  dirigida por Francoise Vergès con de Diane Miller, Directora Nacional del Programa “National Underground Railroad. Disponible: http://rememberslavery.un.org.

[17] CARIMBA. Señal marcada en la piel de los esclavos africanos con un hierro candente. certificando su legalidad en el Nuevo Mundo. Modalidad utilizada hoy en día en ciertos animales. Disponible: https://www.google.com.

[18] CUMBES, rochelas o mocambos. Pueblo clandestino fundado por esclavos negros y aborígenes prófugos del sistema esclavista. Ibid.  Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Polar (1977) 2ª Edición. Tomos I-IV, Caracas: Editorial EXLIBRIS.

[19] GONZÁLEZ A., Antonio. (1995). La Mujer en el Ambiente Social de la Venezuela Colonial, Capítulo I.  La Mujer en la Historia de Venezuela ,incluido en la enciclopédica La Mujer en la Historia de América, bajo la dirección de Ana Lucina García  Maldonado, Caracas: Congreso de la República de Venezuela, Banco Central de Venezuela Organización de Estados Americanos (OEA) y otros, Editorial Arte, S.A. P. 138.                                                                                                                                                                          

[20] REPUBLICANISMO. Ideología y teoría política de una forma de gobierno. Disponible: https://es.wikipedia.org.

Un comentario

  1. Es de sumo placer para mi persona recibir tan preciado material cultural de dos amigos imborrables que han sabido enaltecer el gentilicio de nuestra querida Nueva Esparta, cuyo contenido, enriquecedor intelectual, proyecta una luz que aclara muchas dudas sobre las tantas que hoy en dia subsisten relativas a la conquista escrita por el dominante Conquistador.

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