La santa eucaristía que regresó post pandemia fue oficiada por Monseñor Fernando Castro Aguayo, obispo de la Diócesis de Margarita, y a la que asistió Vaché Rodríguez, secretario general de Gobierno en representación del Ejecutivo regional

Comenzaron las fiestas en homenaje a Nuestra Señora del Valle, patrona del oriente venezolano, cuyas actividades religiosas centrales son la bajada de la imagen el 1 de septiembre y la misa central el 8 del mismo mes.

En lo que respecta a la primera fecha se celebró la santa misa en la explanada al frente de la Basílica Menor de Nuestra Señora del Valle del Espíritu Santo, donde asistió un nutrido público lo que se produce luego del tiempo de pandemia y demuestra la necesidad de renovación de fe que tiene el pueblo mariano.

El acto religioso fue oficiado por Monseñor Fernando Castro Aguayo, obispo de la Diócesis de Margarita, quien exhortó a la feligresía a poner en manos de la Madre de Dios las necesidades, los pesares, las peticiones de las familias en general.

«La bajada de la imagen nos debe llamar a ser mejores cristianos y servidores, que todos seamos uno. Vivamos el camino sinodal, caminar juntos, iglesia, pueblo, en medio de un mundo dividido, de intereses ideológicos, donde dominan las formas de pensar de las sociedades», comentó la máxima autoridad eclesial de la región.

Apuntó que hoy más que nunca vivimos en un mundo que necesita de Dios, necesita esperanza.

Peticiones

Vaché Rodríguez, secretario general de Gobierno quien asistió a la celebración religiosa acompañado por Henry Millán, director de Administración de las Finanzas Públicas y por Gloria Rodríguez, presidenta de Funsone, reveló que le pide a la patrona de los pescadores y de la Armada que termine la pandemia, que mejoren las condiciones del país y por ende de Nueva Esparta, y que pronto regresen a sus hogares los venezolanos que se vieron obligados a marcharse al exterior.

Como es tradición al final de la misa sacaron de su nicho a la imagen de la Virgen del Valle mostrándola a los presentes en medio de aplausos, fuegos artificiales y gritos cargados de fe y esperanza.

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