El expresidente de Perú, Pedro Castillo guardó silencio durante la audiencia de detención preliminar que se realizó este jueves en el Ministerio Público tras ser procesado por el delito de rebelión tras cerrar el Congreso de la República.

Desde la prisión donde está recluido desde este miércoles, acompañado de su abogado Víctor Pérez y de su ex primer ministro Aníbal Torres, quien también ejerce su defensa, Castillo escuchó junto al juez Juan Carlos Checkley los argumentos del Ministerio Público, que solicitó detención preliminar por siete días en su contra.

Al término de la audiencia, cuya resolución será dictada «dentro del plazo de ley», Checkley le dio la palabra al exmandatario, pero este se limitó a afirmar «eso es todo», en alusión a lo dicho por sus abogados.

En su intervención, Torres aseguró durante la detención de Castillo nunca se empleó algún «medio coactivo o coercitivo», pero insistió en que en este proceso «se está violando flagrantemente el principio de legalidad» al considerar que en ningún momento se acreditaron los delitos imputados al expresidente.

En esa misma línea, Pérez sostuvo que el anuncio de Castillo sobre el cierre del Parlamento no implicó un levantamiento en armas que requiere, según dijo, el delito de rebelión y negó que exista peligro de fuga, por lo que solicitó al juez que declare infundado el requerimiento del Ministerio Público.

«Las declaraciones de mi patrocinado en su mensaje no configuran el delito de rebelión (…) ¿Cómo puede una persona querer fugarse cuando no ha cometido los presuntos delitos que le están imputando», señaló Pérez.

En el otro extremo, el fiscal adjunto supremo Marco Huamán aseguró que «queda evidente la alta probabilidad de fuga» del expresidente, tras mencionar la supuesta intención de Castillo de dirigirse a la Embajada de México para salir de su país.

Huamán indicó que la detención del ex jefe de Estado es «necesaria» para asegurar los actos de investigación y acusó a Castillo de haber pretendido cambiar el modelo de Estado de derecho establecido en la Constitución, de manera ilegal y dolosa.

Castillo permanecerá en el penal de Barbadillo, en el distrito limeño de Ate, en el que también está recluido el expresidente Alberto Fuijimori, quien cumple condena de 25 años de cárcel, mientras es procesado por rebelión y conspiración.

EFE

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