Manuel Avila

En Sesión del CLEBNE realizado en la explanada de la Biblioteca Pública “Loreto Prieto Higuerey” de La Asunción donde fue orador Edmundo Prieto Silva y la presentadora su hija Mariannne Prieto Peck se dieron cita personalidades de la vida pública insular. Un acto en honor al Maestro de América, al escritor de Pizarrón, al poeta del Azul y Viento, al Ministro de Educación, al Maestro, al historiador y al político que militó en AD y en el MEP y fue candidato presidencial. Ahí mismo donde creció Luís Beltrán se hizo el acto para rendirle honores a la Prietera asuntina.
Un acto con antecedentes bélicos por los encontronazos de los diputados de los dos bandos para elegir al Orador de Orden que con los votos de la oposición y la Presidenta terminaron por inclinar la balanza hacia Edmundo y dejaron colgado de la brocha al Cronista de Arismendi, Leopoldo Espinoza Prieto que era el otro nombre propuesto para tal tarea discursiva. Sin dudas que por ser parientes directos del Maestro de América tenían los argumentos suficientes para hablar con propiedad del hijo egregio de La Asunción.
Fue un acto de gran significación que permitió limpiar con estilo la afrenta que hicieron recientemente en la entrada al Copey cuando un descocado personaje se desnudó, se montó sobre la estatua del General Juan Bautista Arismendi y dicen que le dio hasta un beso y por el otro lado también se borró la grotesca imagen de la estatua del Maestro Asuntino con una bufanda anaranjada en su boca y una botella de ron a su lado. Con ese importante acto discursivo probó el orador el valor literario y poético de su pariente y resaltó las bondades de un ser humano que trascendió los planos de la política para ocupar lugares importantes en la escena intelectual nacional.
A Prieto solo le faltó ser Presidente de la República porwue tuvo muchas trabas de sus enemigos políticos que sabían de la grandeza de su espíritu y de su aquilatada formación profesional que comenzó en la escuela de su pueblo y la amalgamó en los grandes escenarios intelectuales de Caracas y de toda América. De ahí la importancia de ese acontecimiento tan importante como fue el nacimiento del Maestro de América que un 14 de marzo de 1902 vino al mundo en la Ciudad del Silencio.
En este cónclave del conocimiento y la política estuvieron presentes los legisladores con su Presidenta y cuando me dijeron que no venía la bancada revolucionaria por los tropezones internos legislativos esperé hasta que se conformara el presidum y en efecto no asistieron las legisladoras Milagros Arzolay y Marisol Rodríguez fichas importantes de la revolución en el CLEBNE y salvo la honrilla Carlos Sulbarán que entre risas y cara seria por momentos mostró su protesta pública por la selección del orador.
Me correspondió sentarme al lado de la Presidenta de la Red de Bibliotecas Mildred Véliz y del Cronista de Arismendi Leopoldo Espinoza Prieto con quién tuve una buena conversa porque siempre es grato conversar con el Maestro de la Ironía Leopoldo Espinoza Prieto que me asomó historias y humoradas relativas al evento. Pero mucho picante por parte del político y el escritor asuntino que escuchó con atención a su pariente y se quedaba por momentos mirando lejos imaginando lo mucho que pudo decir si hubiese tenido la oportunidad de ser el Orador de ese acto.
Por ese espacio que ocupamos los dos cronistas vinieron comentarios acertados y desacertados porque muchos no conocen la vieja amistad que tengo con el ex Vicepresidente del Diario del Caribe y los tantos intercambios culturales, políticos y deportivos en nuestra experiencia de vida. Por eso el periodista Luís Marcano Boadas dijo “No hay cuadro con seis” en alusión al lugar que ocupamos los dos cronistas en el acto y otro periodista Guillermo Rodríguez también manifestó su preocupación por el binomio y sentenció “Cuando un roblero y un asuntino se picotean hay heridas, pero no hay gallo muerto”. Pero en síntesis en ese rato hablamos de lo sagrado y lo profano en un escenario que tuvo sus tropiezos cuando el jefe nacional de Copei Miguel Salazar fue a saludar a la Primera Dama del Estado, Gloria del Carmen que lo dejó con la palabra en la boca al responderle al saludo “Y tienes la desfachatez cara de tabla, cara dura de venirme a saludar después de insultar a mi padre Morel Rodríguez el Gobernador más exitoso de la historia de Nueva Esparta”.
Y por otro lado a César Malavé no sé de qué Fundación Prieto si la de Ramón Sabino o la de Leopoldo y Edmundo le correspondió hacer un reclamo por no sé qué cosa de la alteración de la orden a lo que el Gobernador Encargado Vaché Rodríguez le respondió que cualquier cosa alterada se enmienda el error.
En fin un acto de la historia asuntina dibujada en Prieto Figueroa y que es parte de los acontecimientos de cada año que llevan a la escena los organismos públicos y donde van quedando huellas de la historia colgados en los distintos espacios de la sociedad margariteña.
Por supuesto que no podía dejar pasar esta crónica que forma parte de la historia de Nueva Esparta y donde quedaron huellas marcadas de las deliberaciones legislativas con Sulbarán con sus sonrisas y enfados, Alí Romero mostrando su talante de Alcalde de la Ciudad, de la bancada opositora Freddy, Johán y Oscar David, la ausencia de Marisol Rodríguez y Milagros Arzolay que dejó un sabor a coco, las humoradas ironizantes de Leopoldo, la protesta del César de la Fundación Prieto y de un acto que es parte de la historia de Nueva Esparta.
Al final del evento me vine con la frase de Leopoldo Espinoza que al ver los caramelos que rodaban de lado y lado en los discursos y saludos me dijo “El que tiene picha juega” y para hacer alusión a Edmundo y su discurso soltó “Es muy habilidosos como todos los Prieto y si lo dejan termina diciendo que es primo de Chávez y Maduro”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *