La región Insular,observa con preocupación la crisis profunda de servicios públicos y las consecuencias en el pueblo en cuanto la calidad de vida que afecta de manera irremediable la actividad turística, sostén esencial de la economía.

Los servicios públicos atraviesan un grave declive y vulnerabilidad, consecuencias de la falta de políticas públicas que debieron acompañarse de funcionarios capacitados para el desempeño adecuado en cada una de esos entes de gestión pública.

Nueva Esparta, depende de tierra firme para recibir agua, energía eléctrica y todo suministro referido a la sobrevivencia.La gasolina y otros combustibles del sector transporte, han enfrentado en los últimos meses un desabastecimiento severo, obligando a los beneficiarios permanecer, hasta dos días en colas para surtir con lo cual se ha incrementado el; ausentismo laboral, sumando paralización a la desgastada economía.
La falta de gas doméstico constituye otro detonante a las consideraciones explicadas.
El gobierno nacional,debe atender esta situación con respuestas en función del bien común, visto desde una perspectiva humanista que motiva nuestras actuaciones. Deseamos en esta perspectiva, como Asociación Civil, tender puentes para consolidar esfuerzos colaborativos.

Fuente: Pedro Cabello Poleo,Luis Longart, Ismael Felipe, Efrén Torcat, Eneida Valerio, Juan Carlos Torcat. JJ Fernández, Pedro Arcilla, Cristina Fiol, Rafael Flores y Guillermo Barroso

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