Ana Luisa Gandica Silva

MUJERES TRASCENDENTALES EN LA HISTORIA DE LAS ISLAS DE LA COSTA DE LAS PERLAS

PETRONILA DE MATA-ROMERO DE GÓMEZ  -II-

                                           Imagen: Petronila de Mata.

                                       Diseño Oficial de Estampilla conmemorativa

                                        A los 500 años de Margarita.

                                    Autor: Jorge Mier Hoffman 1997.

Continuando con las memorias de nuestra protagonista, la heroína margariteña Petronila de Mata-Romero de Gómez sobre las vivencias afrontadas, entre la Primera Expedición  y la Segunda Expedición de Haití del general en jefe Simón Bolívar, arribadas  ambas a las costas de Juangriego, recibido en esta última oportunidad, el 28 de diciembre de 1816, por su esposo, el coronel Francisco Esteban Gómez, en ausencia del general Juan Bautista Arismendi enfocado en organizar el Cuartel General en Barcelona. Nos situamos en  la fecha intermedia del 19 de octubre de 1816 cuando Petronila y  la otra señora, María de Jesús Salgado, citadas traicioneramente en playa Moreno, para entregar una información obtenidas por la primera en su misión de ”espía”, fueron interceptadas por un grupo de realista. Cuya trampa se había fraguado por una develación, dirigida a ese fin, logrando Joaquín Urreiztieta, gobernador de la Provincia de Margarita, capturar a dos esposas de encarnizados enemigos, el coronel Francisco Esteban Gómez y el capitán Cristóbal Tenías y además, desmantelar una red de espionaje.

Petronila y María de Jesús fueron confinadas en atroces celdas en el Castillo San Carlos de Borromeo de Pampatar, cuyo avanzado estado de gravidez de la primera no le motivo a Urreiztieta ningún tipo de consideración. Y previendo una eventual fuga o rescate de esas valiosas prisioneras, Urreiztieta ordenó su traslado al Castillo de San Antonio de la Eminencia de Cumana, donde a los pocos meses Petronila entro en el proceso de parto, solicitándole a sus carceleros salir a parir en la casa de Marcano, disidente de las filas patriotas, que bajo su custodia y fianza les aseguraba su regreso, quedándose con la criatura, para su crianza con el fin de asegurarle a ese inocente su existencia.

Pedimento negado por esos seres inhumanos, cuya debilidad de la madre les permitía desesperarla ante el desenlace de ver morir a ese chiquillo, día a día, por carecer de la leche materna para nutrirlo, a cuyo efecto, se la habían secado alimentándola con pescado salado. Por lo tanto, esos enemigos de la Patria pronosticando ese trágico desenlace, le propusieron a Petronila cumplir con sus deseos, supeditados a develar los movimientos y la logística de la insurrección nativa y la ubicación de los escondites de su esposo Francisco Esteban Gómez y de Juan Bautista Arismendi. Sin embargo, ella aferrada a sus convicciones, se negó a esa extorción, no sucumbió ante esa traición, lo cual en definitiva, generó la muerte de su crío, cuyo único consuelo una vez nacido, fue arrullarlo en sus brazos mientras pretendía darle vida. Máxima convicción de una mujer singular, definida por un temple superior a los límites de incontestables palabras.

       Imagen: Castillo de San Antonio de la Eminencia, Cumana.

       Disponible: https://www.google.com.

 La primera noticia documentada sobre la referida aprehensión de las señoras Petronila de Mata y de María Jesús Salgado y las trágicas implicación de esa fracasada “misión” en cuyo escenario fueron abandonas por sus compañeros de resguardo, quedando en solitario a merced del cruel Joaquín Urreiztieta, significó sus terribles encarcelamientos y, adicionalmente para Petronila  el dolor de entregarle al altar de la Patria la vida de un hijo. Tales hechos están narrados en  Historia de Margarita de Francisco Javier Yanes (2008), en cuyo  Apéndice el esposo de nuestras adalid, Francisco Esteban Gómez, lo relata: “Las señoras Petronila de Mata y María Jesús Salgado que por el día 19 de octubre (1816) habían llegado al cuartel general con el objeto de ver a sus maridos siguieron por la tarde con el Capitán Cristóbal Tenías(sic), marido de la 2da,  con cuatro carabineros a la playa de Moreno a tiempo que una partida de caballería a galope tendido cargaron sobre las desgraciadas que abandonadas del oficial y soldado, fueron llevadas prisioneras a Pampatar, y de allí conducidas en la escuadra a Cumaná donde estuvieron presas diez meses en la cárcel y luego conducidas a las bóvedas de La Guaira. La señora Petronila de Mata que fue tomada embarazada, dio un niño, dio a luz en la prisión en enero, pero que murió en breve tiempo de hambre, pues la madre que no se le suministraba más que un pedazo de pescado salado y algún poco de   maíz, careció de leche para su crianza. Antes y después de su parto representó a Pardo le permitiese bajo de fianza salir a parir casa de don Manuel Marcano[1] y después del parto con el fin de salvarle la vida a su hijo que perecía de hambre o a lo menos le permitiese mandarlo a criar, pero el humano de Pardo creyendo que la señora se escapase o que le hiciesen un buen presente a su esposo con el niño, no permitió ni una ni otra cosa, y sólo le franqueó 8 reales.[2]

La figura de doña Petronila de Mat-Romero de Gómez  es exaltada por el distinguido Rosauro Rosa Acosta en su libro Heroínas Margariteñas, cuyainfausta reclusión y sus resultados, la presenta con las siguientes palabras:  “Por su amor a la Causa de la Independencia en la cual participó toda su familia, sufrió persecuciones, vejámenes y largo cautiverio en prisiones de la Isla y de Cumana.- En 1816, fue apresada por una avanzada realista, cerca de Puerto Moreno a donde se dirigía para reunirse con su esposo que operaba en esa zona.- Fue llevada al Castillo de Pampatar donde permaneció varios meses. En avanzado estado de embarazo fue transferida a la cárcel de Cumana. Allí dio a luz una niña que murió a los pocos días de nacida por las pésimas condiciones del presidio.” [3]

Igualmente, el  reconocido margariteño Ángel Félix Gómez (2004) en Petronila Mata. Heroína Margariteña, hace una remembranza de ese drama así: “Podemos imaginarnos la angustia de Petronila de Mata, al ir viendo morir de hambre a su hijo, sin posibilidad alguna de salvarlo, dadas las terribles e inhumanas condiciones en que se encontraba en un calabozo del castillo de Cumaná.  Si es doloroso que una madre vea nacer muerto a su hijo, tal como le ocurrió a doña Luisa Cáceres de Arismendi, de qué magnitud sería el sufrimiento de Petronila de Mata.”[4]

De nuevo, el citado Rosauro Rosa Acosta (1996) en el Diccionario Margariteño. Biográfico,  Geográfico  e  Histórico  resalta las convicciones  patriotas de  Petronila de Mata, en razón de:  “Su adhesión a la Independencia fue desde sus inicios, lo que le ocasionó vigilancia, seguimientos, vejámenes y más tarde prisión en las fortalezas de Pampatar, Cumaná y La Guayra.”[5]

Francisco Esteban Gómez conocedor de las terribles condiciones de su esposa, se avoco a solventar esa fatalidad, resultando a corto plazo infructuosas. Por ello, cuando el general  en jefe, Simón Bolívar, se hospedó en el hogar de don Manuel Isidro de Mata, padre de Petronila, durante el tiempo correspondiente a la Segunda Expedición de Haití, le informó sobre los pormenores de su  detención y Bolívar sin mayor demora, le requirió al general Santiago Mariño acudir ante el general realista Pablo Murillo para canjearla por otros  prisioneros de guerra. Y en ese sentido el 29 de diciembre de 1816, puntualizó: “Recomiendo a Ud. muy particularmente a la ciudadana Petronila de Mata, mujer del ciudadano coronel Gómez, para que procure Ud. canjearla por cualquiera persona y particularmente por cuatro o cinco señoras que están aquí y son esposas, o pertenecen a españoles o sus partidarios. Simón Bolívar.”[6]

Francisco Esteban Gómez no conforme con lo anterior, continuó sumando voluntades, con el objeto de conseguir por cualquier medio la excarcelación de su compañera de vida y, ante el avance patriota sobre los realistas durante el  año de 1817 insistió en la posibilidad de efectuar un canje de prisioneras españolas por ella. Hechos referidos en las Observaciones del citado libro Historia de Margarita del  Dr. Francisco Javier Yanes (2008) como sigue: “Por el mes de abril o principio de mayo pasó de parlamentario a Cumaná el capitán de caballería con grado de teniente coronel Andrés de Mata,(…), y en cuento al canje de las señoras Petronila de Mata y María de Jesús Salgado, se ejecutaría luego que fuesen remitidas las señoras de los servidores del rey que estaban en la isla oprimidas y obligadas a los oficios más mecánicos, etc. El Gobernador no dudó en remitir estas señoras que reclamaba Pardo en canje de la suya, pero al saltar en La Esmeralda fueron tomadas por las tropas del rey que habían tomado a Cariaco.[7]

Y, sobre ese mismo cometido Rosauro Rosa Acosta (1996) en el antedicho Diccionario Margariteño. Biográfico,  Geográfico  e  Histórico. Margarita, resume el particular anterior, así:Varias gestiones hizo  el Gobernador, pero todas fracasaron. A tal efecto, pasó de parlamentario a Cumaná el Teniente Coronel de Caballería Andrés Mata a proponer el cambio de prisioneros españoles existentes en la Isla por el General Pedro María Freites y Coronel Francisco Esteban Rivas y las señoras Mata y Salgado, pero nada se logró.”[8]

Y,  sobre el año cierto de la liberada de Petronila de Mata-Romero de Gómez existen divergencias, algunos escritores afirman haberse producido en 1817 y otros en 1820. En ese sentido,  Ángel Félix Gómez (2004) en su mencionado libro Petronila Mata Heroína Margariteña, indica:Petronila de Mata debió ser liberada en agosto de 1817, si nos atenemos a lo referido por Gómez, quien dijo estuvo diez meses presa.”[9]  

En cambio, Rosauro Rosa Acosta (1996) en su precisado Diccionario Margariteño. Biográfico,  Geográfico  e  Histórico. Margarita, apunta: “Doña Petronila Mata fue liberada por Morillo, en 1820.”[10]  Y  en su libro Heroínas Margariteñas (1996) reitera: “Pese a las muchas diligencias realizadas por su esposo, el General Francisco Esteban Gómez, permaneció en la prisión hasta 1820 cuando fue liberada por Morillo.”[11]

Coincidiendo con Rosauro Rosa Acosta el también elogiado escritor José Joaquín Salazar Franco «Cheguaco” en  su libro La Asunción Ciudad Procera en el aparte Petronila de Mata y  María de Jesús Salgado refiere su liberación en 1820, que: “Después de su prisión en Pampatar, Cumaná y La Guaira, donde sufrió  vejámenes y privaciones de toda especie, y luego de múltiples esfuerzos desplegados por su esposo y parlamentos cruzados, fue puesta en libertad por los españoles y regresó a la Isla en 1820.[12] Los resaltados en negrillas son propios.

Y, además de la incongruencia anterior sobre esa evidencia de “año”, también se desconoce la causal relativa al libre albedrío de la gran matrona Petronila de Mata. Acaso se correspondió con la propuesta del general en jefe Simón Bolívar, a través de la comunicación dirigida a Santiago Mariño, a los efectos de solicitarle al enemigo un canje de prisioneros por mediación del general Pablo Morillo; o por el resultado de las negociaciones cruzadas por Francisco Esteban Gómez, durante su encierro en el Castillo de San Antonio de la Eminencia de Cumaná; o por las ultimas gestiones realizadas durante los años de su permanencia en el castillo San Carlos de La Guaira, donde fue trasladada por el avance patriota; o como consecuencia, del triunfo de Gómez en la famosa Batalla de Matasiete. En fin, esa causa y efecto es una incógnita por develar. 

En todo caso, doña Petronila de Mata de Gómez después de haber cumplido con un atroz cautiverio iniciado en el 19 de octubre de 1816, efectivamente, regresó a sus querencias, bien en 1817 o en 1820, cuyo hogar estaba constituido en Santa Ana del Norte donde la esperaba su esposo el coronel Francisco Esteban Gómez junto a sus hijos: Francisca Genara de la Concepción, Pablo Francisco del Jesús, y Pablo Eusebio del Jesús, nacidos entre los años de 1811 y 1814.  En el trascursos de mejores tiempos de ese matrimonio, se concibieron otros descendientes durante los año de 1821 y 1829, cuyas posteriores vivencias de tan significativa heroína, se continuaran relatando en una siguiente reseña donde LAS MUJERES TIENEN UNA HISTORIA QUE CONTAR…


[1] Manuel Marcano desertó de nuestras filas de Margarita

[2] YANES, Francisco Javier (2008) Historia de Margarita. Caracas: Fundación Editorial el perro y la rana. Colección Historias.  Apéndice. Observaciones de Francisco Esteban Gómez. : P. 160.

[3] ROSA ACOSTA Rosauro (1996)  Heroínas Margariteñas. Pampatar: Tipografía Litografía Chía Caracas, Venezuela – Octubre 2011. P. 38

[4] GÓMEZ, Ángel Félix (2004) Petronila Mata.  Heroína Margariteña. Porlamar, isla de Margarita:  Impreso en: Verbo Publicaciones C.A. Segunda Edición. P 34.

[5] ROSA ACOSTA Rosauro (1996) Diccionario Margariteño. Biográfico,  Geográfico  e  Histórico. Margarita: Fondo Editorial del estado Nueva Esparta. Colección Contemporánea “Gustavo Pereira”. P. 275.

[6] LECUNA SALBOCH, Vicente (1947) Simón Bolívar, Obras Completas, Compilación y Nota, (con colaboración de Esther Barret de Nazarí).  Vols. I-II. Doc. 181. La Habana, Cuba: Editorial Lex. Vol. I. P. 225.

[7]  Ibid. P. 163.

[8]  Ibid. P. 275.

[9]  Ibid. P. 36.

[10] Ibid. P. 275.

[11] Ibid. P. 38.

[12] SALAZAR FRANCO José Joaquín -Cheguaco- (2000) La Asunción Ciudad Procera. La Asunción, isla de Margarita: Editores: Sistema Eléctrico del estado Nueva Esparta C.A. P. 61.

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