Manuel Avila

La dinámica política nos lleva a realizar análisis apresurados porque aun cuando el gobierno no ha anunciado fecha de las elecciones se dice que el 2024 es definitivo. Se habla de mayo, octubre o diciembre y esa es una posibilidad cierta de acuerdo a como le esté soplando la brisa la popularidad al cuadro rojo. Es cierto que no le soplara a favor de ninguna manera porque las condiciones sociales, económicas y de salud han sido peores después de la pandemia cuando el dólar se elevó por encima de los 30 bolívares, los sueldos se vinieron abajo estrepitosamente y los hospitales entraron en una fase terminal. A eso hay que agregar los temas de gasolina, gas y la seguridad que es parte de lo peor del país.
Con esa cruda realidad el gobierno busca el mejor momento para realizar las elecciones calculando cuando la oposición está más dividida, cuando el efecto sicológico de la intimidación está en su máximo nivel, los niveles de desesperanza y desilusión, la emigración como elemento importante para restar votos en contra y la perdida de los sueños de cambiar el país que deben estar en el nivel más alto. Con todos ingredientes en la coctelera el gobierno juega muy bien sus piezas y no anuncia candidatos ni a una partida de dominó porque juegan callados en medio de la incertidumbre.
Es Maduro el candidato nacional y aunque algunas encuestas lo ponen en el 8% ha bajado hasta el 6% porque no lo quiere ni la familia de la primera dama, razón por la cual se han barajado nombres para sustituirlo en reuniones secretas, pero nadie osa levantar la voz para no morir en el intento. Por tanto como nadie se queja, ni habla y solo se oyen suspiros solo el nombre de Nicolás estará en las boletas electorales el próximo año.
En la Gobernación de Nueva Esparta donde está Morel Rodríguez de Gobernador no se han escuchado candidatos de parte de los rojos y entre la militancia fanática solo los nombres de Alí Romero, Marisel Velásquez de Millán y Marleny Cabelllo son los tres nombres que asoman los rojos aguas abajo.
El código del silencio funciona en la revolución y hasta que no hable el Presidente sobre candidaturas nadie se atreve siquiera a lanzar un dardo en la oscuridad por temor a que ruede su cabeza ante los demás revolucionarios.
Se dice que esperan el nombramiento de los nuevos rectores del CNE y su juramentación para poder anunciar las fechas del proceso electoral venezolano. Eso tiene lógica y está enlazado con la estrategia electoral del gobierno que juega a las inhabilitaciones para descuadrar a los potenciales candidatos opositores y para castrar el libre derecho de los venezolanos a elegir en un clima de transparencia y libertad.
En Nueva Esparta le resulta cuesta arriba a los rojos porque tener al frente a un rival de la estatura de Morel que por es fuerte por la memoria histórica de sus gobiernos exitosos que en seis oportunidades ha sabido manejar la gobernanza con acierto eso le da la fuerza suficiente para continuar en el mando que no le ha permitido desarrollar con toda su fuerza por la negación del gobierno central de entregarle los recursos que le corresponden por ley. Y es que la misma gente dice que si Morel tuviera los recursos resolviera los problemas fundamentales de la región. Y eso ha sido así porque ha realizado actos de magia par salir adelante en este año y medio de gestión.
Por el PSUV se habla de Alí Romero con insistencia y no se sabe si como comodín distractor de la estrategia roja que ha realizado un trabajo interesante en Arismendi, pero que se ha metido en aguas profundas tratando de cumplir sueños como hacer de La Asunción como Patrimonio Histórico de la Humanidad quizás impulsado por soñadores que creen que convencer a la UNESCO es como soplar y hacer botella. Ahí está el nombre de Alí Romero sonando hace rato y él solo sonríe cuando se lo comentan. Es el único Tupamaro del estado y uno de los pocos en la gobernanza del país y eso pudiera inclinar la balanza en el barajo rojo.
Por su parte Marisel Velásquez es la Alcaldesa con mayor jerarquía por su antigüedad como mandataria municipal desde el MVR hasta el PSUV. Ha estado en Díaz por más de 20 años y sus partidarios consideran que debe ser la candidata a la Gobernación y la tercera candidata que anuncian los grupos revoltosos y gobierneros de los rojos apuestan a Marleny de Cabello la esposa del jefazo revolucionario que ha sido anunciada varias veces al igual que Nicolasito para gobernar a Nueva Esparta.
Así están tiradas las cartas sobre la mesa sin contar los candidatos que se han asomado por la oposición como Miguel Salazar del Copei alacrán y ahora dicen que Bower Rosas, Coordinador de Vente Nueva Esparta a quién algunos seguidores de la líder nacional anuncian en la región,
Muchos sueños válidos todos, pero sueños al fin que es el pan nuestro de cada día en la política venezolana.

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