Ana Luisa Gandica Silva

 MUJERES TRASCENDENTALES EN LA HISTORIA DE LAS ISLAS DE

LA COSTA DE LAS PERLAS

BRÍGIDA MANEIRO FRONTADO DE SILVA

Imagen: asimilada a una Mujer de la época.

Autor John Singer Sargent (1823)

Disponible: https://www.pinterest.com

 Brígida Maneiro Frontado, nació en Pampatar Provincia de Margarita desconociéndose la fecha de su nacimiento, hija del acaudalado comerciante y prócer de la Independencia de Venezuela, don Manuel Plácido Maneiro y una señora de apellido Frontado. Brígida tuvo varios hermanos por la parte paterna-materna, fue Manuel Maneiro-Frontado y otros sólo por la parte de su padre, cuales fueron: Ignacio, María del Rosario y Manuel Vicente Maneiro-Figuera; José Joaquín Maneiro-Meneses y Agustín Maneiro-Salazar. Don Manuel Plácido Maneiro permaneció soltero, nunca se casó, pero legitimó con su apellido a dicha descendencia, proporcionándoles una esmerada educación y un sitial en esa sociedad como miembros de una “Familia Principal.”  Brígida se casó con el subteniente León de Silva -1778-1837- integrante del Ejército Real en la Segunda Compañía de Milicias de Blancos de esa Región insular bajo el mando del coronel Juan Bautista y de esa unión matrimonial se procrearon dos hijos, Manuel y León Silva-Maneiro.

Don Manuel Plácido Maneiro, era un próspero comerciante, titular junto a su hermano don Francisco Maneiro de la firma comercial “Hermanos Maneiro” la más importante de la Isla de Margarita, dedicada al comercio y al negocio naviero, cuya responsabilidad lo obligaba a viajar frecuentemente a la ciudad de Caracas y por sus vinculaciones con esa sociedad donde fue testigo de excepción de los acontecimientos del 19 de abril de 1810, quedando comisionado por la “Junta Suprema de Caracas” para notificar en la Provincia de Margarita tan notable acontecer y requerir su adhesión a un nuevo sistema de gobierno.

Una vez arribado Maneiro a la Isla, le informó a su amigo, el capitán de Milicias de Blancos Juan Bautista Arismendi, el asunto encomendado por esa “Junta Suprema de Caracas”, quien conforme con ese naciente orden político, convocó a una “Asamblea”, la cual se realizó el siguiente 4 de mayo en  la plaza mayor de la Ciudad de La Asunción ubicada frente a su Iglesia principal. Inusitado acaecer donde se justificaría la presencia de Brígida por estar involucrada con las ideas emancipadoras de sus familiares, a cuyo encuentro debió asistir acompañada de su marido el subteniente León de Silva, de su progenitor don Manuel Plácido Maneiro, portavoz de esa buena nueva, de su tío paterno don Francisco Maneiro y de sus hermanos: Manuel Maneiro Frontado, subteniente de Caballería y José Joaquín Maneiro Meneses, oficial de Marina y la Infantería del componente local.

En esta “Asamblea” se acordó por la aclamación de los presentes, adherirse al movimiento caraqueño quedando su padre comisionado para representar la Provincia de Margarita en el devenir de ese flamante proyecto, a su tío Francisco lo designaron como vocal de la Junta sustitutiva de las autoridades españolas y a Juan Bautista Arismendi lo ascendieron a coronel con el mando de la Milicia de Blancos y Pardos y como comandante General de las Armas. Decidiéndose de igual manera, apertrechar la milicia con una mayor capacidad de acción, previéndose un futuro difícil. Material diligenciado y adquirido por la sociedad de los “Hermanos Maneiro” mejor capacitada logísticamente para cumplir con ese encargo, quedando bajo la responsabilidad de Brígida y de su tío Francisco cumplir con ese cometido.

En un resumido tiempo, don Manuel Plácido Maneiro, quedo electo como diputado de la Provincia de Margarita, representándola en el primer Congreso Constituyente legalmente denominado “Supremo Congreso de las Provincias Unidas de Venezuela.”  Por lo tanto, el 5 de julio de 1811, firmó el “Acta” de la Independencia de Venezuela de España, así como también suscribió la Constitución aprobada el siguiente 21 de diciembre, lo cual le dio inicio a la etapa conocida actualmente como la Primera República -1810-1812, finalizada el 25 de julio de 1812 por la capitulación presentada por el general Francisco de Miranda en favor del capitán de fragata español Domingo Monteverde, quien en franca violación con lo convenido,  persiguió y encarceló a los vencidos, originándose el éxodo de algunos a las islas vecinas y otros a esconderse en remotos parajes del país. En parte de ese movimiento patriota surgió la desesperanza pero en otros, fue el estímulo de seguir luchando por el objetivo propuesto: emancipar a Venezuela de ese despotismo.

Por ese efecto, restituidas en el poder las autoridades españolas en las Provincias de Venezuela, Monteverde designó como Gobernador de la Provincia de Margarita al  despótico Pascual Martínez, quien impuso un régimen de terror y persecución, apresando en diciembre de 1812, a más de sesenta margariteños involucrados en el movimiento independentista de la primera República entre otros a: Juan Bautista Arismendi, Rafael de Guevara, Cayetano de Silva, José Manuel Marcano,  Juan Antonio de Silva, Manuel Plácido Maneiro y Juan Galindo, enviándolos a las bóvedas del Castillo San Carlos en La Guaira, quienes, una vez absueltos por las autoridades judiciales de Caracas en 1813, de inmediato regresaron a la Isla. Pero una vez arribar Arismendi a Margarita fue nuevamente apresado y confinado en el Castillo San Carlos Borromeo de Pampatar, desencadenándose durante la noche del 12 de junio de 1813 en Santa Ana del Norte un estallido armado encabezado por el teniente José Rafael de Guevara y otros milicianos, que avanzando hacia Pampatar sitiaron ese fortín, lográndose el 19 la rendición del gobernador Pascual Martínez y el rescate de Arismendi, asumiendo por su antigüedad militar el mando como gobernador y comandante general de la Provincia de Margarita. Pascual Martínez fue condenado a muerte por las atrocidades cometidas durante su mandato. Pormenores narrados en reseñas anteriores.

Por lo tanto, reactivada la insurrección republicana en esta Provincia, se recuperaron los espacios usurpados, donde se ondeó la bandera tricolor de Venezuela. Y, conocidas las buenas nuevas del avance de la “Campaña Admirable” iniciada el 14 de mayo de 1813 por Simón Bolívar desde Cartagena, recuperando del dominio realista las Provincias de Occidente y la toma de la ciudad de Caracas el 6 de agosto, así como el triunfo de la “Campaña de Oriente” iniciada el 13 de enero de 1813 al mando de Santiago Mariño procedente del islote trinitario de Chacachacare, logrando tomar a Güiria y las Provincias de Cumaná y Barcelona, nuevamente se le dio inicio al devenir de una Segunda República. En esos interines de éxitos y derrotas, los quehaceres de Brígida y de su tío Francisco se incrementaron, exigidos por el mayor equipamiento de armas, pertrechos y otros insumos necesarios en ese combatir, así como cubrir el mantenimiento de oficiales y tropa, cuya causa libertadora se estaba extendiendo por todo el territorio nacional.

Don Manuel Plácido, durante el proceso de la instauración de la República de Venezuela, desempeñó importantes cargos de investidura política hasta su fallecimiento aquejado del mal de Lázaro, indicando algunos escritores que murió durante el año de 1814 y otros en 1817 o en 1819. Al cumplirse el Primer Centenario de la Independencia de Venezuela de España, la Cámara del Senado Nacional, presidida por el Dr. José Gil Fortoul, acordó “trasladar sus cenizas al Panteón Nacional” homenaje no cumplido por hallarse sus restos “en tumba ignorada”.  En su honor, uno de los 11 municipios autónomos del estado Nueva Esparta está distinguido con su nombre decretado en la Ley de División Territorial del 30 de diciembre de 1987, “cuya capital es la ciudad de Pampatar”.

Acorde con lo referido, la señora Brígida Maneiro, aunado al valioso apoyo de su tío Francisco, se permitió consumar con mayor eficiencia las responsabilidades asumidas, cuyo avance republicano se extendido más allá de las fronteras insulares que requerían del auxilio de los margariteños para combatir en tierra firme. Por ello, Francisco Maneiro se dedicó a viajar a las zonas vecinas para adquirir el material solicitado, cuyo transporte naviero lo aportaba la flota de los “Hermanos Maneiro” mientras Brígida desde Margarita se ocupaba de cumplir con la operatividad de la misión patriota.

Por esos efectos, retrotrayendo actividades de la Primera República en la Relación de los Vecinos del Puerto de Pampatar, Brígida Maneiro Frontado fue reconocida como la gran colaboradora de la expedición comandada por el general Juan Bautista Arismendi acaecida en enero de 1812, cuando al frente de una unidad de coterráneos se embarcaron hacia Cumaná para apoyar a los coroneles Francisco González Moreno en la población de Soledad, a Francisco Javier Solá en Santa Cruz del Orinoco y al coronel Manuel Villapol en Barrancas, a los fines de unir fuerzas e incursionar en la toma de la Provincia de Guayana. Mancomunidad de acción que inicialmente logró vencer al enemigo. Pero éstos reagrupados con una importante tropa bien equipada y con una capacidad de movilización naval por el rio Orinoco, asociado a la falta de coordinación operativa entre los comandos de las cinco provincias de Barinas, Caracas, Barcelona, Cumaná y Margarita enviadas para apoyar a sus pares en la incorporación de Guayana al nuevo orden, así como por la carencia de una mayor movilidad fluvial para disputarle al combatido el dominio de ese rio, en definitiva originó la derrota de esos confederados.  En su retirada Arismendi y gran parte de sus milicias de manera milagrosa lograron regresar a salvo a la isla natal.  Notas tomadas del libro El General en Jefe Juan Bautista Arismendi Una Vida al Servicio de Venezuela de Héctor Bencomo Barrios (2022).[1]

Doña Brígida Maneiro Frontado de Silva como otras adalides isleñas, sufrió vejámenes y persecuciones de las autoridades realistas apostadas en la Provincia de Margarita, siendo constantemente intimidada, con la amenaza de remitirla a las bóvedas del Castillo de San Antonio de la Eminencia en Cumaná, cuya notable habilidad para sortear esas situaciones logro frustrarlas. Porque ella, superando esos desafíos y fiel a su gestión en el devenir de laureles y fracasos durante  la “Guerra de Independencia,” se propuso honrar como en efecto honró el deber adquirido a riesgo de sufrir nefastas consecuencias.

Por cuanto, mientras los miembros de la prestigiosa familia Maneiro se dedicaban a ennoblecer la grandeza de alcanzar la República, Brígida desde las trincheras de esa “Guerra” se ocupó de suministrarles a las legiones emancipadoras los recursos requeridos. Ella trastornando el orden y la estructura de una sociedad del dominio masculino trasgredió esos espacios y los superó con notables éxitos. Encomió a su distinguido ascendiente, don Manuel Plácido Maneiro y a sus más allegados, que tuvieron  una notoria participación en los destino históricos, políticos y sociales durante las crónicas de los lapsos abordados, quienes fueron:

  • Francisco Maneiro. Nativo de Pampatar en cuya locación falleció el 26 de agosto de 1849. Hermano de don Plácido Maneiro y su socio en “Hermanos Maneiro.” Se casó con la señora Amalia Bermúdez, hermana de los próceres Bernardo y José Francisco Bermúdez. Incorporado desde el 4 de mayo de 1810 como vocal de la Junta Provincial. Y a partir de 1811, bajo su dirección, su sobrina Brígida compartió la responsabilidad de proporcionarle al ejército insurgente armas y pertrechos. Alcanzada la República se trasladó a vivir en Aragua de Barcelona, donde ejerció cargos civiles y judiciales. Sus restos inhumados reposan en Pampatar en el templo del Santísimo Cristo del Buen Viaje desde el 4 de setiembre de 1851.
  •  León de Silv Nació en Pampatar y murió en este puerto antes de 1830. Militar de carrera ingresó al Ejército Real en la Segunda Compañía de Milicias de Blancos de Margarita de donde egresó como subteniente el 6 de febrero de 1803 y de inmediato se casó con Brígida Maneiro Frontado. Prestó servicios en las armas de infantería y artillería en la Provincia de Margarita bajo el mando de Juan Bautista Arismendi. En su Hoja Militar se expresa: “tiene amor al servicio y desea ser empleado y promete ser útil”. El 4 de mayo de 1810 se sumó al nuevo orden político allí propuesto, en cuyo proceso emancipador alcanzó el grado de teniente coronel. De la unión conyugal Silva-Maneiro se procrearon dos hijos: Manuel y León, quienes, siguiendo el ejemplo familiar le prestaron servicios a la Patria, destacándose:
  • Manuel de Silva Maneiro. Nació en Pampatar en 1814 y murió en La Asunción, el 12 de setiembre de 1898. Militar y Político. Se casó con Encarnación Mata Godoy, hija del héroe nacional Policarpo de Mata y Vicenta Godoy de Mata en La Asunción, el 21 de diciembre de 1840. Tomó parte en los sucesos políticos y militares del País y en esta Región, a partir de 1852 fue el dirigente del Partido Oligarca. En 1861 representó a la Provincia de Margarita como Senador en el Congreso Nacional. Posteriormente fue miembro de la Asamblea Legislativa del estado Nueva Esparta. El matrimonio Silva-Mata significó la unión de dos “Familias Principales” y de reconocidos “Héroes Patriotas,” encumbradas ambas en los aconteceres independentistas. En relación con los “Mata” no sólo Policarpo fue destacado en esas memorias, sino también su hermana Petronila, máxima adalid margariteña cuya breve biografía se reseñó en presentaciones anteriores.
  • León de Silva Maneiro. No se tienen datos sobre su nacimiento y muerte. Político. Se destacó notablemente en la Administración Pública Regional. Se carece de mayor información sobre su destino.
  • Manuel Maneiro Frontado. Nació en Pampatar durante el mes de mayo de 1787 y allí falleció el 13 de setiembre de 1843. Militar y Político. Adoptó las convicciones trazadas el 4 de mayo de 1810 y por la pérdida de la Primera República -1812- se asiló en la isla de Guadalupe, donde ejerciendo actividades comerciales, ayudó en las importaciones de armas e insumos para el gobierno republicano de las provincias de Margarita y Guayana. A su regreso a la Isla en 1820, se dedicó activamente a la política. Se cree haya sido él y no su padre del mismo nombre, el que asistió como diputado al Congreso de Cariaco, celebrado entre los días 8 y 9 de mayo de 1817. A esa fecha don Manuel Plácido Maneiro, estaba gravemente enfermo y, según algunos historiadores ya había fallecido. Fue un gran defensor de la doctrina del Libertador oponiéndose a la disolución de la Gran Colombia. Entre 1832 a 1835 ejerció la Gobernación de esa Provincia insular y entre otras actividades reparó el Convento de San Francisco como sede de su patronato en la fundación del Colegio Nacional, así como instauró otras escuelas. En 1840, nuevamente fue nombrado en esa primera Autoridad de la Provincia hasta su muerte en 1843. Por su contribución a la Independencia Suramericana y sus virtudes ciudadanas, el Gobierno del Perú, por Decreto de fecha 1° de diciembre de 1826, le otorgó la Condecoración del “Busto del Libertador.”
  • Ignacio Maneiro Figuera. Nativo de Pampatar se desconoce su fecha de nacimiento y murió en esa misma localidad después de 1865. Político. Gobernador de Margarita. Formó filas en el Partido de los Oligarcas en 1852 y fue designado Jefe de Gobierno de la Provincia de Margarita en 1863. Graves sucesos políticos y militares ocurrieron durante su corto mandato siendo remplazado por Bernardo Pérez Cedeño.
  • Manuel Vicente Maneiro Figuera. Nació en Pampatar y murió en dicho puerto el 18 de mayo de 1871. Político. Recibió esmerada educación y viajó por diversas latitudes europeos, cultivando amistad con escritores y artistas. En la política regional fue figura relevante del Partido Oligarca. Tomó parte en diversos sucesos políticos y militares. En 1858 fue Diputado al Congreso de la República y en 1860 desempeñó el cargo de Gobernador de la Provincia de Margarita en cuyo mandato el general José Antonio Páez visitó la Isla el 9 de enero de 1863, solicitando contingentes para iniciar su campaña hacia el  Centro y el Occidente del territorio nacional.
  • José Joaquín Maneiro Meneses. Sin fecha de nacimiento. Algunos escritores afirman que es nativo de Pampatar y otros del Valle del Espíritu Santo donde murió en el transcurso de 1829. Militar y Político. Incorporado a la gesta revolucionaria desde el mismo 4 de mayo de 1810, como subteniente de la Marina y la Infantería del componente insular. El 8 de mayo de 1816, en el arribo a Margarita de Simón Bolívar en su Primera Expedición de Haití, lo ascendió a coronel y en 1817 fue jefe del Estado Mayor del Ejército, bajo las órdenes de Francisco Esteban Gómez. Combatió como su segundo al mando en las Batallas de Matasiete y en otras realizadas en Los Barales, Cerro de la Vela, Las Cuicas y Banco Largo. Fue miembro de la Orden de los Libertadores de Venezuela, ostentando la Medalla de Honor del Libertador en 1825. Entre los años de 1825 a 1827 se desempeñó como Gobernador de dicha Provincia de Margarita, siendo ascendido ese último año al grado de general de brigada por el Libertador.
  • Agustín Maneiro Salazar. Nativo del Valle del Espíritu Santo. Se desconoce su fecha de nacimiento y allí murió el 27 de enero de 1861. Soldado republicano. Se casó el 3 de mayo de 1845 previa dispensa, con su cuñada Juana Rafaela Da Costa, viuda de su hermano paterno, el general José Joaquín Maneiro Esta Partida corre inserta en el 29 Libro de Matrimonios de la citada Parroquia, correspondiente a los años 1837-1867.

Las notas presentadas sobre esas personalidades están consultadas y contenidas indistintamente en: Diccionario Margariteño. Biográfico, Geográfico e Histórico. Margarita[2]  y del libro Heroínas Margariteñas ambas obras de Rosauro Rosa Acosta.[3] Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Polar.[4] Jesús Manuel Subero Cien Años de Historia Margariteña.[5] Archivo General de la Nación: Hojas Militares Volumen I-II.[6]

Alcanzada la República, Brígida no reclamó reconocimientos, quedo ocultada en la sombra del linaje de su padre don Placido Maneiro en cuyo proceso por su condición de mujer, sometida al régimen patriarcal, sus aportes en ese proceso quedaron opacados. Regreso según el orden de la época a la pasividad hogareñas junto con su marido León de Silva, sus destacados hijos Manuel y León y sus descendencias, así como de sus loados hermanos, y demás allegados. Ella, se complació con haber honrado los ideales de su progenitor en la instauración de la República de Venezuela cumpliendo con sus deberes ciudadanos como una patriota republicana. Antes de entrar el año de 1830, murió su compañero de vida. Desconsuelo arropado por esos amores hasta su fallecimiento en su lar de Pampatar  el 21 de julio de 1837.

En las memorias de la Independencia de Venezuela del colonialismo de España la señora Brígida Maneiro Frontado de Silva es un susurro en las memoria de la Historia de Margarita y en la Nacional, una simple desconocida. Precisamente féminas como ella fueron imprescindibles en el cometido de esos períodos que además con un meritorio arrojo desafiaron la intimidación de esos temidos enemigos. Sin embargo, a pesar de haber vivido en un medio arcaico, su inteligencia y reconocida eficiencia en el desempeño de sus servicios a la Patria la distinguieron como una dama extraordinaria, logrando en tiempos difíciles superar con gran habilidad los perjuicios sobre el género -mujer-hombre-.  Por esos efectos, doña Brígida Maneiro Frontado de Silva de manera mezquina, es otra adalid inadvertida  en la narrativa histórica de la Región Insular de La Costa de Las Perlas, una relegada más en esos anales, donde siempre LAS MUJERES TIENEN UNA HISTORIA QUE CONTAR…

 

[1] BENCOMO BARRIOS,  Héctor (2022) El General en Jefe Juan Bautista Arismendi Una Vida al Servicio de Venezuela, Caracas: Prensa e Impresión La Galaxia. Fundación Polar. Pp. 49 y ss.

[2] ROSA ACOSTA Rosauro (1996) Diccionario Margariteño. Biográfico,  Geográfico  e  Histórico. Margarita: Fondo Editorial del estado Nueva Esparta. Colección Contemporánea “Gustavo Pereira”.

[3] ROSAS ACOSTA Rosauro (1996) Heroínas Margariteñas. Caracas, Venezuela: Tipografía Litografía Chía.

[4] Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Polar (1977) 2ª Edición.  Tomos I-IV, Caracas, Venezuela: Editorial EXLIBRIS.

[5] SUBERO. Jesús Manuel:(1965) Cien Años de Historia Margariteña. Pampatar, isla de Margarita: Impresora Delta

[6] DÁVILA Vicente (210) Archivo General de la Nación: Hojas Militares. Caracas, Venezuela:  Editorial: Imprenta Nacional. Volumen I-II.

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