Ana Luisa Gandica Silva

 

MUJERES TRASCENDENTALES EN LA HISTORIA DE LAS ISLAS DE

LA COSTA DE LAS PERLAS

 

 

MARÍA DE JESÚS NARVÁEZ DE IRALA

Imagen asimilada a una “Mujer Principal” de la época.

Autor John Singer Sargent (1923)

Disponible: https://www.pinterest.com

 

María de Jesús Narváez de Irala nació en la Ciudad de La Asunción, Provincia de Margarita cuya fecha se desconoce, donde murió el 5 de octubre de 1884. Hija de don Simón Narváez acaudalado capitán de la Infantería de la Compañía Veterana del Ejército Real de España, ignorándose el nombre de su progenitora. Hermana del sacerdote Pbro. Dr. Baltazar Narváez y del capitán de la Compañía Veterana de la Infantería de Blancos, Andrés Narváez. Los Narváez pertenecían a la élite de las “Familias Principales” de la Ciudad de La Asunción, caracterizados por su fervor religioso, cuya descendencia se educó con los privilegios de esa rancia sociedad asuntina. María de Jesús era poseedora de las virtudes de las mujeres de su linaje, resaltaba además por su belleza, elegante porte, exquisitos modales, y una cultura ilustrada. En el devenir de su destino esos atributos no la desmeritaron para forjarse un carácter determinante y de singular personalidad. Contrajo  matrimonio en esa misma Ciudad el 23 de agosto de 1778 con el hidalgo español Andrés Irala, fundador de su apellido en esa insularidad, de cuya unión nacieron: María del Rosario, Juan Bautista y Simón Irala Narváez, figuras destacadas en el proceso histórico de Venezuela.

A doña María de Jesús Narváez de Irala tras la muerte de su marido acaecida antes de 1810 le correspondió afrontar las responsabilidades de gerenciar sus cuantiosos negocios y, lidiar con las aficiones patriotas de los Irala-Narváez  y Arismendi-Irala cuando decidieron unirse al nuevo orden político impulsado por la “Junta Suprema de Caracas” el 19 de abril de 1810 y convocado en la Provincia de Margarita  por el esposo de su hija María del Rosario, el capitán Juan Bautista Arismendi Subero, quien en cuenta de ese evento por don Placido Maneiro, el  4 de mayo de 1810 logró realizar en la Ciudad de La Asunción una “Asamblea” donde el pueblo por aclamación se adhirió a esa resolución, sustituyéndose a las autoridades española por una “Nueva Junta de Gobierno” conformada por criollos insulares, en cuya composición su hijo, Simón Irala Narváez oficial de Caballería la integró como miembro principal y su hermano Andrés Narváez como Secretario. También en esa ocasión su yerno, Juan Bautista fue ascendido a Coronel  con la responsabilidad del comando de las Milicias de Blancos y Pardos, quedando su otro hijo Juan Bautista bajo esa conformidad como oficial de Infantería. Movimiento político referido ampliamente en las reseñas anteriores, que en definitiva generó un conflicto con la Regencia de la Corona de la España de Fernando VII y el inicio de la “Guerra de Independencia” conocida actualmente como la Primera República de Venezuela -1810-1812.

Sucumbida la  Primera República el 25 de julio de 1812, por la capitulación presentada por el general Francisco de Miranda en favor del capitán de fragata español Domingo Monteverde, éste de inmediato nombró a Pascual Martínez como gobernador de la Provincia de Margarita, cuya autoridad ejerció con la soberbia de exclamar: «¡En mi isla no hay más Audiencia, ni más Capitanía General, ni más Femando VII que mi voluntad[1] Persona de reconocida maldad calificado como el “Gigante de los Tiranos,” quien se dedicó a perseguir a los actores, simpatizantes y cooperadores de ese movimiento insurgente, comandado por Juan Bautista Arismendi, quien consciente de la retaliación anunciada se ocultó junto con otros seguidores en las serranías y otros parajes de la Isla.

Este movimiento clandestino tenía como objetivo seguir oponiéndose a esos despóticos intrusos para  expulsarlos definitivamente del territorio insular. Pero, ante la intimidación del gobernador Martínez en contra de María del Rosario, de sus hijos y de María de Jesús Narváez de Irala, Juan Bautista Arismendi como sus cuñados, Juan Bautista y Simón Irala Narváez  decidieron entregarse ante el gobernador Pascual Martínez que de inmediato los envió a las bóvedas del Fuerte San Carlos en La Guaira. Durante ese cautiverio recibieron la noticia de la muerte de María del Rosario, originada por el deterioro físico y mental ocasionado por los violentos  allanamientos a su hogar y las amenazas constantes de ser apresada y enviada junto con sus niños a un encarcelamiento, lo cual en definitiva causo esa fatalidad durante el mes de diciembre de 1812.

Por esos efectos, esta honorable matrona, María de Jesús Narváez de Irala, como madre  y suegra de tan selectos paladines, afrontó en solitario la dolorosa muerte de su hija María del Rosario, quedando a cargo de sus jóvenes nietos Ignacio, Miguel Antonio, Manuela y María del Rosario Arismendi-Irala, huérfanos de madre y estigmatizados por la clandestinidad de su padre. Infortunio que no detuvo a las autoridades españolas apostadas en la Provincia de Margarita para continuar irrumpiendo en su hogar y confiscarle parte de sus bienes. Sin embargo, no descuidó sus responsabilidades como productora de ganado, por cuanto de ello dependía mantener a su prole y continuar ayudando a la causa patriota.

María de Jesús Narváez de Irala estuvo rodeada de eminentes  proceres de la Independencia de Venezuela,  iniciando esa ponderación con sus hermanos:

  • Andrés Narváez. Nació en la Ciudad de La Asunción en 1757. Sin fecha de nacimiento. Falleció en 1815. Militar que sirvió en la Infantería de Blancos del Ejercito de Margarita alcanzando el grado de capitán, quien se sumó al movimiento del 4 de mayo de 1810, ostentando el cargo de secretario de la Junta Provincial. Por esa razón cuando Pablo Morillo invadió la isla de Margarita en 1815, fue víctima del despojo de sus bienes.

 

  •   Dr. Baltasar Narváez. Nativo de la Ciudad de La Asunción; se desconoce la fecha de su nacimiento y muerte. Sacerdote. Designado por el Obispo de Puerto Rico Fray Manuel Jiménez Pérez en 1773, como clérigo Beneficiado de la Iglesia del Santísimo Cristo del Buen Viaje de Pampatar y Vicario y Juez Eclesiástico de Margarita. El 16 de setiembre de 1811, ofició un Tedeum en esa Iglesia en acción de gracias por la Declaración de la Independencia. Figura también entre los vecinos que aportaron dinero y vestuarios para la tropa insurgente de la Isla.

 

Continuando con sus destacados hijos habidos en su  matrimonio con Andrés de Irala, quienes fueron:

 

  • María del Rosario Irala Narváez. Nació en 1780 en La Asunción y murió en dicha Ciudad, en diciembre de 1812 (32 años) Se casó el 24 de agosto de 1804, con el entonces capitán Juan Bautista Arismendi Subero, quien llegó a convertirse en un prócer de la Independencia del colonialismo de España. En el inicio de esa etapa, María del Rosario como esposa de tan notable personaje, se convirtió en una víctima de esos aconteceres. Testimonios presentados en reseñas anteriores.

 

  • Juan Bautista Irala Narváez. Nació en La Asunción en 1782. Murió en la misma Ciudad el 16 de junio de 1819 (37 años). Militar y Político. Inicio su carrera militar el 1° de febrero de 1795 en el Ejército Real en la Compañía Veterana de Infantería de la Isla de Margarita. Se incorporó al movimiento del 4 de mayo de 1810, y en los consiguientes movimientos emancipadores del colonialismo español, lo que originó ser apresado y enviado como prisionero al Fuerte San Carlos en La Guaira. Liberado al año siguiente, regresó a Margarita sumándose nuevamente a ese movimiento independentista bajo el liderazgo de su cuñado, Juan Bautista Arismendi, batallando a su lado en el transcurso de esa etapa emancipadora. El 6 de mayo de 1816, por sus méritos militares fue ascendido a teniente coronel por el Libertador Simón Bolívar en su arribo a esta insularidad en su primera expedición de Haití. Desempeñó, además, relevantes cargos civiles y militares.

 

  • Simón Irala Narváez. Nació en La Asunción, en 1788 y murió en dicha ciudad el 19 de noviembre de 1860 (72 años). Casó con María Natividad Guevara. Ingresó al Ejército Real el 2 de julio de 1802, constando en su “Hoja Militar que: “este Cadete instruyó la Caballería, manda con firmeza y puede ser útil.” Su esposa, María Guevara, era hermana del prócer José de Jesús Guevara. Participó en el acontecer del 4 de mayo formando parte de la Junta Provincial que sustituyó a las autoridades españolas. Batalló por la consiguiente independencia de Venezuela. Alcanzó el grado de teniente coronel y después de la caída de la Primera República en 1812, junto a su hermano Juan Bautista, su cuñado Juan Bautista Arismendi y otros compañeros de ideales fue enviado a las bóvedas del Fuerte San Carlos en La Guaira. Liberado y de regreso a su isla natal, nuevamente se unió al movimiento liderado por Arismendi combatiendo a las fuerzas enemigas hasta alcanzarse la independencia definitiva de Venezuela. Posteriormente se desempeñó en 1819 como alcalde de Primera Elección, presidente del Cabildo en 1829, teniente Corregidor de la Asunción, en 1830 y Gobernador interino de la Provincia de Margarita en 1836.

 

Y, concluyéndose con la progenie de María del Rosario Irala-Narváez y Juan Bautista Arismendi-Subero, quienes también se distinguieron en la etapa de la Independencia de España como en la instauración de la República de Venezuela, cuyos nietos fueron:

 

  • Ignacio Arismendi Irala-1805-1849. Militar. Se casó varias veces; en primeras nupcias con Esperidonía Morales, posteriormente con Balbina Amundarayn y Negrón en 1842, y después con S/F, Josefa Morales. Participó en la Independencia desde 1815, alcanzando el grado de coronel. En el período de la Republica desempeñó cargos militares y en 1835 fue nombrado comandante de Armas de la Provincia de Barcelona.

 

  • Miguel Antonio Arismendi Irala -1809-1870. Esposas: María Petronila de Jesús Rodríguez Supervie en 1832, y Petra Arismendi Rodríguez en 1841. Militar, alcanzó el grado de general de brigada; se desempeñó como edecán del Libertador, Simón Bolívar. Después de la Independencia ejerció cargos civiles y militares.

 

Notas tomadas de los libros de Jesús Manuel Subero (1980) Historia del estado Nueva Esparta.[2] José Joaquín Salazar Franco -Cheguaco- (1980)  Rastrojeo de La Historia Margariteñas.[3] Rosauro Rosa Acosta el Diccionario Margariteño. Biográfico,  Geográfico  e  Histórico (1996), [4] Los Hombres del 4 de Mayo (2008)[5] y Heroínas Margariteñas (2011).[6] José Silverio González Varela (1983) Patriotas de Margarita.[7]

Los sufrimientos de doña María de Jesús Narváez de Irala la conllevaron a elevarse sobre  esas infausta situaciones, ente otras: la muerte de su hija María del Rosario; el encarcelamiento y las persecuciones y el guerrear de sus hijos Juan Bautista y Simón Irala-Narváez, del hermano Andrés Irala Narváez, de su yerno Juan Bautista Arismendi y de los nietos Arismendi-Irala; el allanamiento de su hogar y, el despojo de parte de sus bienes de fortuna. Pero haciendo gala de su férreo carácter y su singular personalidad, no se intimidó ante los infortunios y, a sus jurados adversarios los superó de manera ingeniosa. Alcanzada la República y expulsado del territorio nacional al forastero opresor, disfrutó de las loas de sus  allegados y, como gran emprendedora repotenció la ganadería y la agricultura en sus propiedades de Macanao y El Copey. Falleció en su residencia de la Ciudad de La Asunción el 5 de octubre de 1841, rodeada de sus afectos.

María de Jesús Narváez de Irala como otras mujeres de esa Región Insular, no reclamó elogios, por haber resistido los desafueros del despotismo de poderosos enemigos. Porqué esas circunstancias adversas no la aminoraron, por el contrario, la impulsaron a seguir adelante y con mayor aliento, apoyó como hermana, madre, suegra y abuela a esos hombres criollos que fueron a la guerra arropados con la bandera tricolor para defender la Patria Chica, la Patria Grande regresando con los escudos victoriosos de los próceres.

Distinguida mujer asuntina cuya única complacencia fue haber vivido lo suficiente para enorgullecerse de esas glorias familiares, participes de una época épica donde cumplieron con el deber impuesto, contribuir a imponer la soberanía de la República de Venezuela libre e independiente del dominio extranjero. Por esos efectos, doña María de Jesús Narváez de Irala merece ser incluida en las memorias de esta Región Insular de La Costa de Las Perlas en cuyo pasado glorioso debe contar con un espacio donde LAS MUJERES TIENEN UNA HISTORIA QUE CONTAR…

 

 

[1] BENCOMO BARRIOS,  Héctor (2022) El General en Jefe Juan Bautista Arismendi Una Vida al Servicio de Venezuela. Caracas: Prensa e Impresión La Galaxia. Fundación Polar. P. 58.

[2] SUBERO, Jesús Manuel  (1980) Historia del estado Nueva Esparta. Caracas: Edición de la Presidencia de la República. CADAFE.

[3]  SALAZAR FRANCO, José Joaquín. -Cheguaco- (1980) Rastrojeo de La Historia Margariteñas. Santa Ana, isla de Margarita, estado Nueva Esparta: Editores SENECA, Alcaldía del Municipio Gómez.

[4] ROSA ACOSTA, Rosauro (1996) Diccionario Margariteño. Biográfico, Geográfico e Histórico. Margarita: Fondo Editorial del estado Nueva Esparta. Colección Contemporánea “Gustavo Pereira”.

[5] ROSA ACOSTA, Rosauro (2008) Los Hombres del 4 de mayo. La Asunción: Edición Especial de la Comisión Neoespartana del Bicentenarito de la Independencia (1810-2010) Publicación de la Casa de la Diversidad Cultural del estado Nueva Esparta y el Instituto Autónomo de Cultura y Patrimonio del Municipio Arismendi. Impresión: Verbo Publicaciones e Impresos C.A.

[6] ROSA ACOSTA, Rosauro (2011) Heroínas Margariteñas. Caracas, Venezuela: Tipografía Litografía Chía.

[7] GONZÁLEZ VARELA,  José Silverio (1983) Patriotas de Margarita. La Asunción: Edición Especial en El Bicentenario del Natalicio del General Francisco Esteban Gómez. Imprenta Oficial del estado Nueva Esparta.

 

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