Para quienes me conocen, saben que el hecho deportivo ha sido, es y será mi pasión y mi vida. En momentos de reflexión, no se, si soy un deportista prestado a la sociología o un sociólogo hecho deportista. Por ello, no logro compartir las situaciones que se presentan en la concepción actual del deporte:
1_ La comercialización para su dirección, enseñanza y para su practica. Ello ha generado la carencia de vergüenza, escrúpulos, ética, amor por la franela y sentido de pertenencia por lo que se defiende. Este flagelo ha envuelto, en igual dimesion, a dirigentes, técnicos , jugadores y árbitros. Todos se han embarrado en ese estiércol de inmoralidad.
2_ Los politiqueros, los adinerados y, lo más doloroso, los incapaces y desconocedores del carácter científico social de esta ciencia de la mente, el músculo y la interacción social, se han adueñados de su organización, promoción y materialización.
3_ La negociación del deporte ha alcanzado ribetes de escandalosos hechos. Esto ha permitido que inescrupulosos monten sus negocios disfrazados de escuelas, clubes, ligas , y vivan de esa ignominiosa situación.
La realidad planteada abarca también la incapacidad de la dirigencia de la mayoría de las asociaciones deportivas del estado de generar recursos propios para su funcionamiento, es decir, autofinanciarse, autogestionarse. Ello a creado la descarada novedad de obligar a los padres o representantes de los atletas a costearle los viajes a sus representados a campeonatos nacionales o a cualquier competencia en tierra firme. Los padres no están en la obligación de asumir esos gastos. Eso es responsabilidad exclusiva de las asociaciones, del instituto regional de deportes o de los institutos municipales, cuando la competencia sea de su responsabilidad. Si no pueden producir los recursos y cubrir esos gastos que son su deber, renuncien.
En fin, está noble ciencia, el deporte, se ha convertido en un lucrativo negocio. Afortunadamente, aún existen personas capaces y honestas dentro del amplio espectro del deporte, pocas, pero las hay y a éstos hay que prestarle nuestra mano amiga y nuestro modesto aporte.
José Rodríguez Suniaga ( Cheito Carobo ).

Un comentario

  1. Suniaga, amigo, buenos días, saludos mi hermano, si totalmente de acuerdo con usted, el deporte mercantilizado, pero ni siquiera en beneficio del deporte, o de los atletas, el beneficio es para los mal llamados dirigentes deportivos, que en realidad no dirigen a nadie, mucha incapacidad, desde los más altos cargos de gerencia hasta los más bajos.

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