Novak Djokovic sufrió en su debut de este domingo en las ATP Finals ante Holger Rune, pero el serbio acabó imponiéndose para, además, asegurarse el número 1 del mundo del ránking por lo que queda del 2023.

El serbio acabó venciendo al joven danés por un marcador de 7-6(4), 6-7 (1) y 6-3 en un duelo que se extendió más allá de las tres horas.

Inicio duro para el jugador más veterano del torneo ante uno de los más jóvenes. Dos de sus raquetas pagaron la frustración del serbio en los momentos de dificultad.

Las mismas fueron aplastadas contra la pista dura del Pala Alpitour de Turín en el que toman parte estas Finales ATP, una acción que le costó el aviso del colegiado del encuentro en el tercer set, ese en el que consiguió domar definitivamente al combativo Rune para firmar su primera victoria en la Copa de Maestros con un final en el que se creció ante su rival.

Tan solo nueve días después de los cuartos de final del Masters 1.000 de París que acabó levantando Djokovic, ambos volvieron a verse las caras con el marcador igualado a dos victorias cada uno en sus enfrentamientos personales, ahora 3-2 favorable al serbio.

Y es que Rune, otro de los grandes nombres de la nueva generación que lidera el español Carlos Alcaraz, se había erigido como una especie de resistencia ante ‘Nole’. El escandinavo ya le ganó en Roma y París en 2022.

El danés hizo sudar al de Belgrado desde el inicio del encuentro, desde la primera bola de un primer set igualadísimo que se tuvo que decidir en el tie-break.

Quizá los consejos del mítico Boris Becker ayudaron a la joven promesa para minimizar las acometidas del ‘Maestro’ en lo que fue un intercambio constante de golpes que hicieron vibrar al público del Pala Alpitour.

Cedió primero su servicio ‘Nole’, pero no pudo confirmar el ‘break’ Rune en el siguiente juego (3-3) y se mantuvo la igualdad hasta el 6-6 que dio paso al desempate, en el que el serbio gozó de dos bolas de set antes de apuntarse la primera manga, en la que Rune fue más agresivo en el saque con hasta cinco ‘aces’, pero en la que Djokovic fue más constante en los ‘rallies’ para llevarse los puntos decisivos que decantaron la balanza a su favor.

En el segundo envite sucedió exactamente lo mismo con un juego de antelación. Quebró Rune pero volvió a reaccionar ‘Nole’ para evitar la confirmación del ‘break’ y mantener en corto a su rival (2-2).

Consiguió Rune aplacar la reacción de Djokovic. Y viceversa. Fue un ida y vuelta, un duelo de poder a poder que volvió a decidirse en el ‘tie-break’ pese a que el danés tuvo en su mano la manga con una bola de set y 5-4 en el marcador que ‘Nole’ consiguió dar la vuelta para mantener se con opciones de ganar el partido sin encajar sets.

Pero con lo que seguro no contaba el número 1, ligeramente motivado tras llegar al desempate, era con el gran ‘tie-break’ que hizo Rune, que con desparpajo y confianza atropelló a su rival, que cometió errores no forzados impropios, casi irreconocibles, y se puso 6-0 para alargar el duelo al tercer set tras el 7-1 final en el tie-break.

Eso sí, nadó para morir en la orilla el joven Rune. Djokovic sacó a relucir su experiencia, su veteranía y su hambre intacta pese a sus innumerables éxitos para imponerse en el parejo enfrentamiento en el tercer envite, dolido por no haber podido confirmar el ‘break’ en el tercer juego pero recompuesto en el sexto para poner el 4-2 y encarrilar la manga al 6-3 que cerró el duelo tras tres horas y seis minutos.

Sufrió Djokovic, le hizo sudar Rune. Pero superó la gran prueba de nivel y se coloca en un perfecto puesto para clasificarse a las semifinales. Rune, en cambio, está ahora obligado a ganar al italiano Jannik Sinner y al griego Stefanos Tsitsipas para mantener sus opciones.

EFE

 

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