Por José Rodríguez Suniaga

Jesús Obando, veterano matarife mameyero. Personaje popular, de figura delgadita y baja estatura. Por su cambamberia, instituyó el refrán:» Más cambambero que Jesús Obando».
Cuando Jesús mataba puerco, nos reuníamos a presenciar el oficio y a divertirnos con los acontecimientos que se presentaban. Muchos jodedores acudían a ese sitio, ubicado en el corazón del Camino Hondo, hoy parte de la calle Margarita.
Un día encontramos a Jesús peleando muy acaloradamente, preguntamos la razón de esa arrechera a los que se encontraban presente y nos dijeron que le habían robado una chiva. Jesús no paraba de maldecir, amenazar y preguntar, quien coño le habría robado su chiva. Tomás Silva le dice que fue Blandin. Funcionario de la Residencia Oficial de Gobernadores. Personaje corpulento, de casi dos metros de estatura y de rasgos netamente africanos. Pedro José Carneiro le corrobora la acusación y le sugiere que llame a Blandin a la prefectura y el mismo Pedro lo lleva para que formule la denuncia y citen al acusado.
Ramón Acosta, prefecto de la época cita a las partes a su despacho. El día de la audiencia, cuando Jesús llega a la prefectura , en la sala de espera hay varias personas esperando para hablar con el prefecto y Jesús se dedica a todo gañote a maldecir y amenazar: – ojalá yo tenga a ese tal Blandin delante de mi, pa’ comérmelo vivo, agarrarlo por el pescuezo y matarlo, arrancarle la cabeza y echarsela a los puercos y los perros que tengo en mi casa-. Jesús no conoce a Blandin, nunca lo ha visto en su vida. Y, sigue con sus amenazas…- es que lo escoñeto, si lo encuentro -. En eso, el propio Blandin, quien está tranquilamente sentado en la sala y ha escuchado todas las amenazas de Jesús, se le acerca y le pregunta¿ Señor usted está seguro que fue Blandin quien le robó la chiva? – Claro que si, ese coño e’ madre fue y lo voy a matar-, le afirma Jesús. – Señor, Blandin no fue el que le robó su chiva -, le dice Blandin. – Que si fue él – le asegura Jesús. – Mire señor, Blandin soy yo, y, yo no me he robado ninguna Chiva -. Entonces, Jesús alzando la cabeza y mirando hacia arriba a los ojos de Blandin, pálido y tembloroso, le pregunta: ¿ Que, usted es Blandin?. -Si yo soy – le responde Blandin. A lo que al unisono, Jesús le expresa: – Hágase «de cuenta» señor Blandin que esa chiva nos la robamos y nos la comimos entre los dos -.
Cheito Carobo.

Un comentario

  1. Siempre los jodedores en la ciudadanía que tal vez no comieron lo señalado, otros por comerse la chiva era algo normal el encuentro en vacaciones ,otros por joderle la paciencia al señor obando al decirle del negro blandin ,en su mundo acusa una persona ajena a todo o creido por los dichos de sus vecinos ,mundo y estilo de vida muy original con respecto los precitados descontaminado de toda maldad obando denuncia sin malicia.

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