Por Antonio Ledezma.

Mientras que en Venezuela se acentúa y agudiza una catástrofe humanitaria sin precedentes en la historia hispanoamericana, Nicolás Maduro se ocupa de rescatar a su testaferro de oro, el comerciante de origen colombiano, convertido por artilugios de la revolución del Socialismo del Siglo XXI, en diplomático, empresario capaz de vender desde llaveros hasta diamantes, oro, petróleo y realizar la nauseabunda operación de negociaciones de comida con sobreprecios y de muy mala calidad. Fue patético ver a la “primera combatiente” Cilia Flores, esperando esta vez, al meteórico empresario, al pie del avión que lo traía a Maiquetía, repitiendo la escena del recibimiento que le hizo en el pasado 25 de julio de 2014, al famoso “pollo” Carvajal, ahora detenido en una cárcel de los EE: UU.

Sobre las andanzas de este oscuro personaje que ha sido liberado por el gobierno del Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, se pueden encontrar detalles de su rimbombante carrera realizada de la mano de su mentora Piedad Córdova, quien extendió su largo turbante para convertirlo en la alfombra roja que le permitió a su pupilo barranquillero, caminar hasta el pináculo del poder político en Venezuela. Uno de esos textos escritos para desvelar toda la trama de corruptelas que tienen al colombiano como centro de la investigación, lo redacto Gerardo Reyes Copello, quien en su obra pone a la vista la verdad sobre el empresario Alex Naim Saab Morán, que se hizo multimillonario a la sombra de Nicolás Maduro.
El cinismo y descaro de Maduro no deja de asombrar. Es el siniestro personaje capaz de montar un escenario distraccioncita, amenazando con desatar una guerra contra Guyana, para luego mostrarse como un pacifista que pasa la página que recoge sus arrebatos desafiantes al mandatario del país que ocupa buena parte del territorio Esequibo en reclamación. Maduro solo buscaba, con esa escaramuza guerrista, sacar del radar el nombre de la triunfante María Corina Machado, que venía de coronar una histórica victoria en la no menos apoteósicas elección primaria que protagonizó la ciudadanía venezolana.

Pues ese mismo tétrico personaje que usurpa los poderes públicos en Venezuela, montó toda una operación para rescatar a su testaferro de oro, el zar de la revolución que maneja las cuentas de los dividendos que produce la venta de los minerales que explotan ilegalmente dentro del territorio nacional y revenden en el mercado foráneo, teniendo como epicentro de esas comercializaciones y triangulaciones financieras a Turquía, países árabes, Hong Kong y Rusia. De todo eso y mucho más ha presentado documentación probatoria el periodista Roberto Deniz. Quien quiera bucear en ese mar de fondo de trapisondas puede zambullirse en las profundidades de las pesquisas articuladas en la página de Armando.info para quedar boquiabierto al enterarse de todas las operaciones fraudulentas que ha llevado adelante este personaje que se convirtió en el gran dolor de cabeza del dictador Nicolás Maduro.

El barranquillero convertido en diplomático de la Cancillería de Venezuela, era capaz de proveer desde insumos para instalar casas prefabricadas, hasta adquirir alimentos para equipar las cajas CLAP (Comité Local de Abastecimiento y Producción) que repartía el régimen en los núcleos familiares controlados por sus huestes. Es bien sabido, por las denuncias sacadas a la luz pública por los investigadores citados, que estas irregularidades han sido una de las causas de la hambruna que impulsa a miles de seres humanos a tratar de llegar a cualquier parte del mundo como parte del deslave humano que le da forma a la millonaria diáspora que preocupa a los gobiernos a donde llegan esas olas migratorias. Los recibos que tramitaba el comprador de alimentos mostraban números forjados, con sobreprecios, sobre facturaciones y algo imperdonable, transaba la adquisición de alimentos de muy mala calidad. O sea que este “héroe madurista” se enriqueció a costas de la desgracia de millones de venezolanos cuyos padecimientos y mala suerte le importa un bledo al sucesor de Hugo Chávez impuesto por los hermanos Castro.

El mismo Maduro que dice a “mandíbula batiente” que “la revolución no negocia con el imperio gringo”, ha venido conversando con los operadores de Washington para rescatar a su “testaferro de oro”. El gobierno del presidente Biden terminó soltándolo, entregándole un bagazo, ya que es de suponer, tal cual como lo declaró un vocero calificado de la Casa Blanca, que “Alex Saab compartió toda la información que necesitábamos”. O sea que, lo que le entregaron a Maduro fue al propio sapo, a cambio de liberar a diez ciudadanos estadounidenses y la liberación de 24 presos políticos venezolanos que jamás han debido estar privados de su sagrada libertad.

En conclusión, la negociación ha sido con la propia mafia. La que secuestra y usa a seres humanos como rehenes para presionar ese tipo de canjes. Nadie debe llamarse a engaños. Esa tiranía no dejara de ser una amenaza para la estabilidad de nuestro Hemisferio. Seguirán con sus relaciones con los capos del narcotráfico, enredados con los tentáculos del terrorismo, apadrinando las megabandas y apresando a gente inocentes. Ese terrible cuadro solo será posible modificarlo saliendo de esa dictadura. Para tales efectos María Corina Machado encarna la esperanza de millones de venezolanos y es, sin lugar a dudas, la mejor opción para conducirnos a la salida cívica que propone mediante elecciones libres y soberanas para el año entrante.

@AlcaldeLedezma

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