Manuel Avila

Con la canción de Pedro Fernández “Yo no fui” y cuya letra dice en una de sus estrofas “Yo te aseguro que yo no fui/son puros cuentos de por ahí/Tú me tienes que creer a mí/Yo te aseguro que yo no fui/”. Así comienza este artículo de opinión que desnuda la relación a muerte del Alcalde Mariño con el Gordo Salazar y Oscar Ronderos que encontraron en ese espacio un reducto para la conspiración contra el Gobernador de Nueva Esparta. En estos momentos de la política no vale equivocarse de manera infantil de creer que ir a entregar una memoria y cuenta legislativa no era para dispararle con plomo grueso a quién le dio los votos para que llegaran uno a alcalde y la otra a legisladora. Pero así es la vida que la gente cree que llega a los espacios de poder por obra y gracia del Espíritu Santo y si Morel no hubiese metido la mano para que fuera el candidato no hubiese cristalizado el sueño de un rico sin liderazgo para nada.
Recuerdo las grandes peleas del jefe de campaña Morel Rodríguez Rojas para imponerse a las posiciones hostiles de Luis Aquiles Moreno y Henry Ramos que empujaban la candidatura del Chivo Narváez y de tantos otros con influencia nacional que querían ser alcaldes de Porlamar. Por eso sorprende que después que el Gobernador le dio la Casa de la Cultura “Ramón Vásquez Brito” por vía de la transferencia para que brillara la cultura en Mariño nada se ve en un espacio condenado a la nada cultural y que solo se utilizó para lanzarle plomo grueso a quien le tendió la mano al coronado burgomaestre.
A nadie con dos dedos de frente se le puede ir ese rolling entre las piernas al pensar que solo era un acto para presentar una memoria y cuenta legislativa cuando la ira del Copei alacrán contra el Gobernador es un asunto insalvable. Pero como gobernar es un tema olímpico de estos tiempos muy alegremente se entregó el espacio para que le lanzaran desde su propia casa dardos envenenados al Gobernador y que aun cuando solo son aleteos de murciélagos sin rumbo, no deja de llamar la atención que la Alcaldía de Mariño albergue a los enemigos de su principal impulsor para que coronara su objetivo de ser Alcalde.
Desde una casa de la cultura regional lanzaron los cohetes rastreros los enemigos del progreso de Nueva Esparta que no quieren ver por miopes que la recuperación de Nueva Esparta es una realidad en tiempos cuando el país entero anda de capa caída por el tema de la escasez de recursos. Esa jugada equivocada de quien le dio el garrote a los dos tristes copeyanos revienta el hilo de la lealtad que debe mantener el coronado burgomaestre y que por los ramazos de la peste del olvido ignoró que esa excusa legislativa solo busca calmar la ira de quienes sin votos buscan ganar espacios en Nueva Esparta.
Pareciera que los políticos creyeran que gerenciar los destinos políticos de un estado es muy fácil y que es como soplar y hacer botellas, razón por la cual llevar a pulso la recuperación de Nueva Esparta en estos tiempos requiere de cálculo y golpe de timón. De lo contrario vean la gestión incolora, inodora e insípida de Mata Figueroa y Alfredo Díaz que no pudieron realizar gestión de gobierno alguna por carecer de ideas y creatividad y sobre todo habilidad para hacer mucho con poco. Ahora cuando los dos que llevaron la batuta de la memoria y cuenta legislativa en la Vásquez Brito son aliados del ex Gobernador y ex Alcalde de Mariño están cerca de él, deben preguntarle cómo hizo para destruir a Nueva Esparta en tan solo cuatro años y sobre todo de cómo vuelve ahora con su cara limpia a buscar la Alcaldía de Mariño como si nada hubiese pasado.
La política tiene sus intermitencias y sus locuras porque no es posible que un alcalde con cuatro dedos de frente crea que los copeyanos alacránicos iban a rezar un rosario en una casa de cultura. Por eso es que no tiene excusas el Alcalde ni que cante de rodillas la canción de Pedro Fernández “Yo no fui”, pues en la isla sabe de las alfombras verdes y rojas que le lanzan desde Mariño con su corte a los dos diputados nacionales que son enemigos a muerte del Gobernador de Nueva Esparta. Esa son las cosas incoherentes de la política que la gente va viendo desde su prisma y analizando para no terminar de entender nada de lo que ocurre en la región.
Podrá el Alcalde disculparse públicamente mil veces, pero no entender que iban a lanzarle cohetes rastreros al Gobernador es imperdonable y le quita rango a “un inocentón” que sabía lo que iba a pasar y se hizo el Willy Mays par sentarse a ver desde el puente como corren las aguas., Esa experiencia obliga al Gobernador a recoger las velas con respecto a la Casa de la Cultura “Francisco Lárez Granados” de Juan Griego que es un espacio de la política chavista, del Museo “Francisco Narváez” que es un espacio heredado del Alfredismo que puso 45 directores para entrar e la historia del Libro Guiness y una muestra de la torpeza de un gobierno y la Casa de la Cultura “Ramón Vásquez Brito” un espacio perdido en la nada y que hace recordar a Ismael Felipe cuando dirigía ese espacio floreciente ahora convertido en tierra de nadie.
Corresponde al Procurador Johnny Guerra revisar las condiciones de las transferencias y las violaciones a los comodatos para devolver los espacios de la cultura a los tiempos cuando esos espacios eran sitios de esplendor y menos mal que a Leopoldo Espinoza y a los otros invitados de Toñito no se les ocurrió lanzar un triki traki en el Centro de Artes “Omar Carreño” porque todavía estuviésemos recogiendo los vidrios rotos. Es falta de cálculo enseña a los gerentes a ver con sumo cuidado a quien se le prestan las instalaciones porque a los super sabios de la cultura “el tiro le `puede salir por la culata”.
Tomen apuntes y vean el Caso Mariño para que aprendan a ver la política de cerca y miren las consecuencias de tomar decisiones sin calcular las jugadas que pueden perjudicar las buenas relaciones entre los gobiernos, pues es definitivo que aquí hay que respetar hasta a los enemigos que están en la otra acera porque te puede morder un perro sin que te des cuenta, pues como dijo Don Quijote de la Mancha “La verdad adelgaza y no quiebra, y siempre anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua”.

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