Pedro González Silva

Foto del Primer Congreso Nacional de Astrología (Guarenas, Venezuela, mayo de 1997), efectuado bajo la conjunción de Júpiter y Urano. Sentados: Rocco Flacco, Milagros González, Antonio Polito, Enzo De Paola, Vicente Folch, Lina Miralles, Jean Pierre Leroy, Pedro González Silva, Isis Acuario. De pie, entre otros: Esperanza Urdaneta, Albanela Ravelo, Carolina Azuaje…

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Después de 27 años de su último encuentro, Júpiter y Urano nuevamente vuelven a coincidir en un punto del zodíaco (en esta ocasión en Tauro), y es de esperar que generen un gran efecto renovador y modernizador, tanto en ideas y corrientes políticas, sociales y espirituales, como en avances tecnológicos y ciencias alternativas.

La mejor manera de aproximarnos a un pronóstico de los efectos que pueden darse con una determinada configuración astrológica, es indagar qué ocurrió en anteriores oportunidades, aunque sabemos que nada ocurre exactamente de la misma forma, y las posiciones astrológicas nunca son exactamente iguales.

Aprovecharé esta ocasión, para recordar algunas anécdotas de la historia de la Astrología en Venezuela ocurridas en el marco de una conjunción de Júpiter y Urano (bueno, de mis vivencias dentro de esa historia), pero primero, les comentaré algunas cosas que ocurrieron a nivel mundial y en nuestro país.

El significado astrológico de Júpiter se asocia al mundo de los ideales, conceptos, ideologías, y genera un efecto benéfico si su energía expansiva se utiliza adecuadamente; a su vez, Urano, cuyo efecto puede ser disruptivo y caótico, a su vez mueve grandes corrientes renovadoras, vanguardistas y humanistas.

La anterior conjunción de estos dos astros ocurrió en Acuario, en el año 1997. Entre los efectos que podemos identificar como producto de esta configuración astral, tenemos el gran acuerdo histórico para liberalizar el mercado de las telecomunicaciones, firmado en Ginebra, Suiza por 67 países.

También en aquel entonces se crea algo que hoy en día nos es imprescindible: el wi fi. Igualmente, se firma por parte de 36 países y la Unión Europea, el protocolo de Kyoto, para la lucha contra el cambio climático, producto de la emisión de gases industriales. Asimismo, ocurre en Japón un accidente nuclear. También se realiza la primera clonación de un mamífero (la oveja Dolly).

En Venezuela, se “sacuden” las estructuras políticas tradicionales; en un año pre-electoral, surgen candidatos y partidos no tradicionales, y posteriormente, al año siguiente, se concreta el derrumbe de los partidos del status, lo que daría paso a un nuevo sistema político.

Y bajo esta gran conjunción de Júpiter y Urano del 97, la Astrología en Venezuela vive un gran momento, un gran impulso.

Se crean centros holísticos que contratan a astrólogos profesionales junto a terapeutas de ciencias alternativas, los medios de comunicación escritos, radiales y de TV, dan cabida a secciones de astrología a cargo de profesionales en la materia, más allá de simples horóscopos, y empiezan a darse charlas, conferencias, talleres y cursos en esta disciplina, además, los astrólogos somos permanentes invitados a los más prestigiosos programas de opinión.

Tres años antes, en el 94, inicio mis estudios de Astrología, en el Centro de Estudios Latinoamericanos “Rómulo Gallegos” (Celarg). El curso lo dictaba mi querido Maestro, José Hernández, quien para aquel entonces estaba a cargo de la sección de Astrología del diario “El Nacional”, además de ser el secretario general de la Gran Fraternidad Universal. Su curso se llamaba “Percepciones Astrológicas”, y en el mismo se graduaron una gran cantidad de profesionales en esta disciplina.

En mis primeros pasos como astrólogo, y tomando en cuenta mi otra profesión (periodista), comencé a desarrollar lo que llamé “periodismo astrológico”. El primer medio en el que escribí fue el diario “La Razón”, y al poco tiempo tuve la gran oportunidad de tener una sección en la inolvidable revista “Cábala”, dirigida por mi gran amigo Jean Pierre Leroy (en aquel entonces no lo conocía, me presenté en su oficina como todo un novato, buscando una oportunidad, y él me la brindó, con la condición de que le escribiera un año completo de artículos por adelantado, lo que acepté gustoso).

Gracias a Cábala, me fui dando a conocer en el campo de la Astrología, y a fines del 96, gracias a mis artículos, soy contactado por un joven colega, Enzo De Paola, quien estaba organizando un Congreso de Astrología, y me seleccionó entre los ponentes del futuro evento. Previo a ese evento, un grupo de connotados astrólogos, entre ellos José Bernardo Gómez, Enrico Mariani, Antonio Polito y Eduardo Castellanos, realizaron una importante Jornada Astrológica.

Y en mayo de 1997, se dio este Primer Congreso Nacional de Astrología (ver foto de este artículo), bajo la gran conjunción de Júpiter y Urano; de hecho, el logotipo del evento fue una composición con los símbolos astrológicos de estos dos planetas.

Aquella conjunción de Júpiter y Urano recayó en mi carta astral en la casa 11, que entre sus significados está el éxito social, los gremios, grupos, afinidades, etc., y justamente eso fue lo que me movió esa gran conjunción: entrar a un gremio, conocer y hacer amistad con mis colegas, darme a conocer en el medio.

De allí en adelante, llovieron las oportunidades: invitaciones a programas de radio y TV, la oportunidad de tener una página en un periódico de mucho prestigio (Economía Hoy), charlas, conferencias, eventos.

Cabe destacar que mi profesor José Hernández nos había enseñado que Urano rige la Astrología, por lo que era bastante lógico este “boom”, cuando este planeta está junto al expansivo Júpiter.

A partir de este Primer Congreso, empezaron a darse una serie de eventos y programas, en los que participé e hice equipo con algunos de mis colegas. Para mí fue especial ser invitado por Rocco Flacco a su programa radial, ya que yo era asiduo oyente del mismo; igual pasó cuando pude escribir en Cábala, revista que coleccionaba con pasión.

Y dentro de estas experiencias que viví producto del este Primer Congreso, una de las más relevantes fue la conformación del grupo astrológico “La Cruzada Cósmica”, integrada por Antonio Polito, Gillian Day, Albanela Ravelo, y este servidor, junto al músico Mario Bressanutti, quienes realizamos eventos que hicieron historia, a raíz de otro fenómeno cósmico ocurrido dos años después de la conjunción Júpiter-Urano: la gran cruz cósmica y eclipse en Leo.

Asimismo, destaco la oportunidad que tuvimos de realizar un programa radial astrológico que marcó huella en el “periodismo astrológico”: El Termómetro Zodiacal, por Radio Popular AM en Caracas, conducido por Albanela Ravelo y quien esto escribe. Con Albanela (y en una primera etapa con Gillian también) hicimos historia con la serie de eventos denominados “Astroterapia”.

Este blog, El Termómetro Zodiacal (creado en el 2007), lleva su nombre en honor a aquel programa que hizo historia en el periodismo astrológico, y que luego, al mudarme a Margarita, también saqué al aire, en emisoras de la Isla, como FM Noticias y Encuentro 88.7 FM.

Y ahora, 27 años después, vuelve a darse una conjunción de Júpiter y Urano, ahora en el productivo signo de Tauro.

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