ENEIDA VALERIO RODRIGUEZ
@eneidavalerio

Los disturbios del 19 de abril de 1810, cuando los venezolanos pidieron cambios de gobierno, contaron con la imprenta que divulgó lo sucedido en aquella Caracas de un poco más de 300 almas y que enfrentaba la necesidad de cambios,una vez transcurridos 3 siglos como colonia de España. Aceleró desde entonces,los futuros eventos para ascender al logro de la libertad. Los habitantes de la Capitanía General de Venezuela, decididos, lucharon hasta vencer.
La imprenta fue un acontecimiento tardío para esta Capitanía en comparación con otras provincias hispanoamericanas, que gozaron del beneficio con mucha antelación como fue el caso de México, citar un ejemplo que imprimió en el s. XVI. Nuestra provincia, tuvo la posibilidad de difundir los hechos exitosamente, en la imprenta de carácter oficial instalada en Caracas en 1808.
Aquella lucha, de intereses entre la Corona de España y de los criollos patriotas, estuvo marcada por el creciente impedimento,para imprimir acuerdos y proclamas del hecho independentista a favor del pueblo caraqueño. Son repeticiones históricas, actualmente en medio de restrictivas condiciones a la libertad de expresión impuestas por el régimen, que condicionan el libre desempeño de las ideas y la prensa.
Hay similitudes desde esta perspectiva, como es el afán impostergable de cambio político en el país. La libertad condicionante de la evolución democrática y garante de su perfectibilidad,como máximo valor del hombre ha decidido en estos momentos de coincidencias históricas ganar también la apuesta por nuevos enfoques democráticos donde prevalezcan y se respeten los derechos, en un clima abonado para la convivencia.
La situación del panorama político, escala conflictos y expone al ciudadano a situaciones desconsideradas porque el régimen inventa leyes perversas con amenazas permanentes y cuya finalidad no es otra, que satanizar a la disidencia y destruirla. Al lado, y bien definidos los llamados opositores, cuyas conductas son inadecuadas e inesperadas. Criminalizan a la sociedad.
Estos actores sin credenciales suficientes para avanzar,transgreden reiteradamente la legalidad del país. Mientras MCM visita y lo recorre, sin amilanarse. Ellos, desde oficinas y teclados vacíos, pretenden inculcar desaliento. Han resultado ante la opinión pública, los perfectos perdedores.

La unidad,es un reto concienciado del ciudadano quien ha sabido transmitirlo a la colectividad enfocándola como necesidad impostergable. Esta unidad, está construida en base a urgencias inequívocas y en tal sentido, su consolidación tiene la convicción que nada la hará retroceder en un pueblo que ha tomado tal decisión de cambios. No hay vuelta atrás, reza el sabio refranero popular.
Hemos visto y leído sobre nuestra realidad política.Son días difíciles, no tenemos dudas sino serias preocupaciones, que al mismo tiempo constituyen el motor de la lucha que aspiramos sea coherente.
No hay espacios para jugar contra el tiempo, pero debemos repensar nuestra participación en aras del pais deseado, para avanzar seguros de un nuevo modelo de país, cuyo liderazgo debe renovarse y no creemos lo garantiza, Manuel Rosales.

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