El Cercado, es uno de los poblados del Municipio Gómez, ubicado al norte de la isla de Margarita. Es una comunidad con por lo menos 500 años de tradición ceramista, por eso cualquier relato sobre El Cercado, destaca su constancia para no perder las tradiciones y mantener el legado de sus ancestros.


Su historia y a la fecha, está centrada en la alfarería, un arte de fuego, que los cronistas estiman primero se trabajó con el sol para endurecer la tierra y después con el fuego, por eso al moldeado con barro se le ubica en tiempos inmemoriales.


La materia prima con que se hacen las piezas en El Cercado viene de la madre tierra, de una piedra conocida como “serpentina” o “piedra de jabón”, que se extrae del cerro La Cruz ubicado en Santa Ana del Norte. En el lugar se encuentran tres tipos de barro: blanco, negro y grea. El proceso que más se usó en el pasado para convertir la piedra en polvo fue pispándola a golpes y con palos. Luego vino el molino.
Con apenas estos detalles ya se sabe que El Cercado guarda una maravillosa y larga historia, y en la actualidad uno de sus mejores exponentes es Juan José Bermúdez, una labor que hace desde los 12 años y vive cada día como si fuera la primera vez que sus manos transforman el barro en una taza, un jarrón o cualquier pieza de funcionalidad o puramente belleza.
Su pasión por la alfarería es una invitación a conocer este pueblo. Su casa, la que está pintada con jarrones, recibe al público con estanterías llenas de piezas de diferentes tamaños, tipos y usos, y seguido está el taller de creación que permite rememorar lo que hay detrás de este trabajo: amor y arraigo.

“Tengo 25 años, pero empecé a trabajar la arcilla desde los 12. Mi tía Emma fue mi gran maestra, y aunque ya se retiró porque tiene 85 años, es una referencia fundamental de dedicación al trabajo con barro para mantener a la familia”, expresa con gran reconocimiento y agrega que, por eso generación tras generación siguen esta labor.Ha ido inventando y creando procesos, todo aprendido de la tía Emma, y la tía de sus padres, y sus padres de los abuelos, hasta llegar al hecho documentado que la alfarería de Venezuela es un oficio que inició aproximadamente 900 años a. C. en las zonas cercanas al Río Orinoco, por la influencia de grupos de Los Andes peruanos.
“Cuando me monto en el torno me concentro, eso es un mundo, me aparta de todo. Me siento y pienso cuando Dios nos creó, le pregunto a Dios qué hago y me sale algo bonito, pero nunca igual, porque es que así nos hizo Dios, del mismo barro, pero diferentes. Por eso la mano del alfarero es Dios y el barro somos nosotros”.

Es una visita increíble para quienes gustan conocer la Margarita de adentro, la de profundas historias, además un paseo explorador, porque la amabilidad de los Bermúdez llega hasta sentarlo en el torno y enseñarlo a hacer su propia pieza de barro.
El Cercado, queda a unos 40 minutos de Porlamar, transitando por una carretera estrecha pero muy transitada, segura y de atractivo paisaje vegetal. Antes, está Santa Ana, el pueblo donde el Libertador Simón Bolívar firmó la Tercera República de Venezuela, por lo que también mucho de la historia patria conocerá por estos lares del note del Margarita.

 

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