Dr. Rafael Antonio Lunar Leandro
Cronista UDONE
raflunar@gmail.com

La historia como relato, como conjunto de hechos asentados por la necesidad humana de dejar constancia de su paso por el mundo y en su evolución desde la invención de la escritura, hasta ser considerada como actividad científica, ha sido un logro del hombre en su necesidad por plantear un método para estudiar ese campo de aplicación cuyo interés es ahondar en los hechos humanos y naturales que incidieron en su devenir y que ameritan constituir un conjunto de pasos organizados para aproximarse de la manera mas fiel a ellos y dar respuestas profundas en torno a sus causas y consecuencias. Ahora bien, en el día de hoy la historia, es considerada como recurso turístico que le confiere “atractivo” a los lugares donde se da esta actividad económica-social, en su rol de atractivo y donde además la historia es considerada como ciencia auxiliar de la disciplina turística, y la historia como ciencia que ha alcanzado un sitial importante en el momento en que ésta también en el turismo se asume como actividad académica en todos los niveles de la educación: Básica, diversificada, universitaria, de tercer, cuarto y de quinto nivel, donde ser le ubica dentro del patrimonio cultural y que a la vez se le estudia formando parte del patrimonio turístico de un destino, en su rol de bien del patrimonio cultural, la cual no solo se aprovecha desde el punto de vista tangible sino intangible en cuanto se transforma en el relato que satisface la necesidad del interés didáctico del guía turístico por satisfacer la curiosidad del turista por conocer o mejor dicho por completar el conocimiento de los hechos ligados a un atractivo por el visitado.
Es por ello que el incremento considerable de empresas turísticas y hoteleras a lo largo del país, demandan de una mayor cantidad de talento humano, que a niveles básico, medio y superior, estarán suficientemente capacitados para atender estos nuevos servicios. De allí el planteamiento de la necesidad de crear programas de desarrollo de profesionales en el sector turismo que cumplan cabalmente con las múltiples exigencias que plantea esta actividad.
Lo anteriormente expuesto es contemplado en los lineamientos generales de la política turística para los programas de gobierno, en relación a la formación de profesionales, técnicos y guías de turismo.
Debido a esta necesidad es que en el diseño curricular para la formación en turismo, es importante establecer que, la enseñanza del turismo debe tratarse dentro del contexto de un sistema completamente funcional donde se reconozca que el turismo como actividad está integrado por numerosas partes o componentes, cuyas funciones se encuentran interrelacionadas, por ello el profesional debe estar preparado con el conocimiento y destrezas para comprender la totalidad del campo laboral en que se desempeñará.
El turismo representa un sistema en íntima relación con el entorno social en el cual se desarrolla, ello es debido principalmente a la interdependencia e interacción entre sus componentes los cuales, para lograr el desarrollo de la actividad deben funcionar de una manera armónica y coordinada. De allí que se haya tomado el modelo de Gunn (1979), el cual identifica un sistema turístico funcional, conformado de cinco componentes: El Turista, Información-dirección, Transporte, Facilidades-servicios y los Atractivos.
El componente turista, está formado por las personas o consumidores (quienes viajan), es el elemento dinámico para la actividad sin su desplazamiento, no habría necesidad de ofrecer un producto turístico. Los turistas implican individuos o grupos con necesidades, gustos percepciones, características, comportamientos y medios para viajar ampliamente variados, entre esas necesidad se puede plantear como ya se dijo el conocimiento y curiosidad por la historia local.
El componente información y dirección está integrado por toda comunicación, información o simbolismo que debe fluir entre los turistas y desarrollistas, promotores y operadoras de los negocios del turismo, servicios y atractivos. Es importante señalar también que involucra todos aquellos mensajes los cuales pueden ayudar al viajero a funcionar y a desplazarse dentro y entre los destinos; así como la información educacional, la cual puede ampliar el conocimiento del turista sobre los atractivos culturales, históricos y ambientales.
El componente transporte sirve para trasladar a los turistas desde su lugar de origen hacia y entre los atractivos del lugar de destino.
El componente facilidades-servicios, al igual que el componente transporte, ayuda a satisfacer funciones y necesidades básicas del turista y genera la mayor actividad económica del turismo: hoteles, restaurantes, tiendas detallistas, viajes, y otros servicios que suministran hospedaje, alimentos y otros artículos a los turistas.
El componente atractivos, son los diferentes lugares naturales, físicos, culturales, históricos hechos por el hombre y los cuales hacen que los turistas se sientan motivados a visitar al país, de allí nuevamente la relación con la historia

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