ENEIDA VALERIO RODRÌGUEZ
@eneidavalerio
Los resultados de investigaciones sobre el venidero proceso electoral del 28 de julio, dan un margen importante de Edmundo González sobre el presidente Nicolás Maduro, que no logra superar 12 % de la intención de voto. Y esto conforme varias empresas de análisis de resultados electorales reflejado en varios estudios.
Aunque ha subido de 10 a 12 % aún no es significativo para quien detenta el gobierno desde hace un tiempo importante. Pero, el caso venezolano es de características muy particulares, porque el tiempo transcurrido, ha permeado la destrucción del tejido social en vez de hacerlo a favor del crecimiento social.
La empresa Meganalisis, publicó la última medición, realizada recientemente y arrojó una diferencia entre ambos aspirantes en más de 21 %. Sin embargo, para expertos y conocedores del tema tan rico para explorar desde el ámbito político, no se puede abandonar la cautela e interés en el evento electoral, hasta rematar el proceso el 28 de julio. Todo, lo basamos en aspectos suficientemente capaces de echar por la borda y sin vuelta atrás, el cometimiento de errores.
Lo de la vuelta atrás es porque el gobierno, acumula varias incongruencias políticas, asociadas a su discrecionalidad para activar mecanismos contrarios al espíritu de las leyes y la equidad. Podemos sopesar y dar ejemplos en relación a estos hechos de poca transparencia, el el caso del Registro Electoral, que exhibió en el lapso de apertura para nuevas inscripciones conforme la normativa que lo rige, una serie de arbitrariedades como demoras prolongadas para abrir las oficinas escogidas para cumplir los derechos electorales de los ciudadanos.
En tal sentido, no se extendieron plazos para compensar los días que no abrieron al público sin explicaciones a los electores. Se mostraron también cierres forzados a primeras horas del día, de manera que los resultados publicados por el ente comicial, no causaron sorpresa. Eran cifras esperadas debido al comportamiento ciudadano de los integrantes del CNE, una institución secuestrada y de muy baja credibilidad para el elector.
El comando de María Corina Machado trabaja organizadamente con los llamados ‘comanditos’ cuyas características se contraen precisamente a constituir la organización desde la base para estar listos el día de las elecciones .Las tareas, terminan con la entrega supervisada de los cuadernos, herramienta fundamental para sellar el proceso a favor o en contra. Esta razón tiene una importancia muy especial, ya que supone evitar que sean manipulados por quienes solos en las salas electorales por abandono de los responsables de permanecer, cometen con frecuencia, estas graves faltas.
La preparación del personal es vital y debe cuidarse en consecuencia, su activa presencia y más allá de esto, sus condiciones basados en la disciplina. En las mesas y al final del es donde se esta deslinda el proceso debido a la organización piramidal que arrojen los resultados esperados.
Por eso, falta todavía para cantar victoria.

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