Mirimarit Paradas

Esta noche una serpiente salió de tus ojos
Dejó el olor a hollín
A río suelto
A fruta olvidada en la mesa.
La mudez de la piedra
Yuri Patiño (fragmento)

La narración de historias (cuentos, leyendas, sagas, anécdotas, chistes y similares), constituyen una de las expresiones-creadoras más antiguas de la historia humana y, con variantes, la encontramos en todas las culturas de esta extraña nave que llamamos tierra. Actividad esta, que ha sido cultivada por innumerables personas y grupos, desde donde nos acostumbramos entre buenos y malos narradores. Teniendo claro, que siempre se ha mantenido y se dice que estos narradores reconocidos tienen gracia, tienen sazón, tienen sal, tienen sabor, carisma, en fin saben contar y es que cuando los encontramos, descubrimos que ellos no se consideran haber nacido con un talento especial. Sosteniendo que su arte lo han venido desarrollando, poco a poco, a través de la observación de otros narradores, de su familia, inclusive de la comunidad, pues de esta observación sin poses, con espontaneidad, se van curtiendo en el manejo de recursos y secretos del buen narrar, con gracia, con su herramienta principal “la proyección de la voz, la expresión corporal y la plasticidad en elmovimiento”.

Tomando como referencia todo lo anteriormente expuesto, debo manifestar que, desde hace un aproximado de tres décadas he sido testigo de las ovacionadas e interesantes propuestas de Valèrie y sus Títeres Tin Marín. Narraciones donde los títeres te entretienen con sus historias, llenas de humor, de sarcasmo que te obligan a reflexionar sobre situaciones cotidianas. Historias y leyendas vinculadas a la vida de los pueblos, sin dejar de lado episodios importantes de la historia, referencias naturales y hasta refranes, bailes, danzas, melodías y otros entuertos, que contribuyan a enriquecer el hecho que se cuenta. Y es que en sus historias te puedes encontrar con la faena del pescador, leyendas de muertos, espectros y aparecidos, héroes y heroínas de nuestra historia regional y nacional, bailes, pintores, cocineros y hasta madres y jovencitas marcadas por el guayabo y el enamoramiento. Desde que la conozco se ha caracterizado por ser ella misma, sin poses, cautivándonos con sus planteamientos e historias preparadas para niños, jóvenes y adultos.

Sus presentaciones han recorrido casi todos los espacios culturales de nuestro estado Nueva Esparta, sin dejar de lado ambientes al aire libre, sitios no convencionales y hasta los recintos educativos, con la finalidad de llevar a través de festivales y otras actividades programadas un entretenimiento fresco, formativo y reflexivo a toda esta comunidad de acuerdo a su nivel de preparación.Todavía… me parece verla y oírla al lado de su entonces compañero Omar Galbiati, quienes mantuvieron por largos años sus títeres en festivales, con invitados especiales que mostraban también sus propuestas e historias a todo un nutrido público que les seguía y estaban pendientes de sus presentaciones.
Valérie Pèlegrin nace un 28 de julio de 1963, en Narbonne, sur de Francia. Desde niña práctica ballet y después de su bachillerato en letras decide estudiar danza contemporánea en los Rencontres de Danse Contemporaines (RIDC) en París.
Al terminar esa formación de tres años, en 1986, viaja a Venezuela en donde el movimiento de danza contemporánea toma fuerza. Participa en varios encuentros de los jóvenes coreógrafos y otros proyectos con grupos en Caracas y empieza a estudiar teatro con el Grupo Actoral 80. Actúa en «El Marinero» de Fernando Pessoa bajo la dirección de Ricardo Lombardi, en «Gaz» de Elia Schneider, en «El Misantropo» de Moliere con el grupo Thespis.

Entre 1990 y 1992 se desempeña como docente de expresión corporal con la creación de las Compañías Regionales de Teatro en toda Venezuela.

Entre 1994 y 1998 desarrolla una labor social, a través de las artes, con la fundación Ochoa, en Pedro González, comunidad en la isla Margarita.En 1996 y 1997 actúa el papel principal de Juana de Arco en la Ópera «Juana de Arco en la hoguera» de Paul Claudel y Arthur Honegger, bajo la dirección general de Pablo Osuna, en el teatro Teresa Carreño de Caracas.
En 2001, conjuntamente con Omar Galbiati, y gracias al apoyo del maestro Eduardo Di mauro y del grupo Tempo, crea los títeres Tinmarin en Margarita, dónde se desempeña hasta la fecha como titiritera, muñequera, directora y organizadora de 16 festivales FESTITIN de teatro para niñas.
En 2015 monta un monólogo teatral con textos de Eduardo Galeano «Memoria» y en 2021 la obra unipersonal Ay Filomena.
Se ha presentado como artista en varios países: Francia, Venezuela, España, Chile, Argentina, México y Colombia.
Hasta la próxima… les dejo con el siguiente refrán: “Cada quién nace con su arepa bajo el brazo”

2 comentarios

  1. Una admirable camino y no siendo venezolana ha dado mucho por nuestro bello país, sólo me queda después de leer su trayectoria artística darle las gracias por darnos su talento no te conozco pero el tiempo de Dios es perfecto y algún día tendré la oportunidad de darte las gracias personalmente.

  2. Muchísimas gracias Mirimarit Paradas Liendo por ese cariño expresado. Muchísimas gracias de corazón ❤️😘 Me alientas a seguir sembrando valores con alegría.
    Ps: Escribes muy hermoso. Bravooooo

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