En el mes del Cronista Nacional.
Dr. Rafael Antonio Lunar Leandro
Cronista UDONE
raflunar@gmail.com

Al respecto se tiene que el turismo debe ser visto como un medio de acercamiento cultural entre los pueblos, y en este sentido se presenta como una actividad para el desarrollo económico y social, que implica una planificación adecuada, como ya se dijo, controlada y que respete los recursos naturales, culturales y humanos, evitando así la ignorancia, la inconciencia manifiesta en un malentendido concepto de lo que es el progreso y el afán de lucro circunstancial, lo que atenta contra esos recursos indiscriminadamente.
Tal es así, que esa relación entre la actividad turística y la economía, debe expresarse en términos de la contribución del turismo al desarrollo no solo económico de la comunidad receptora, sino también de la preservación de su patrimonio cultural e histórico.
Particularmente, el turismo también utiliza un producto, el producto turístico, el cual cumple una finalidad esencial respecto al turista, Acerenza (1983) en su libro Administración del turismo. Conceptualización y Organización lo define como: Un conjunto de prestaciones, materiales e inmateriales que se ofrecen con el propósito de satisfacer los deseos y expectativas del turista.
Del mismo modo al referirse a los atributos del producto establece “que no se venden los atributos físicos del producto, si no la capacidad que este tiene para satisfacer los deseos o las expectativas que puedan esperarse de él”, aclarando que lo primero y más importante del producto “ son los atractivos turísticos, y estos determinan la selección por parte del turista”, o sea, lo que va a llenar esas expectativas pues lo inducirán a visitar determinados lugares.
La incorporación de la historia como parte de los atractivos se corresponde con lo planteado, constituyéndose en una motivación para el turista, por conocer el devenir del destino, sus hechos históricos y los bienes tangibles asociados a esa historia, así como, los usos y costumbres de la población y sus manifestaciones culturales que incluye vestigios de culturas antiguas. Se debe reconocer como factor primordial que en ocasiones la combinación de atractivos aumenta la atracción por un lugar en especial como destino turístico; de esta manera al incorporar también los bienes histórico y culturales autóctonos en función del turismo se logra, diversificar la oferta turística y en consecuencia se produce una mayor afluencia de visitantes.
Es importante destacar que en un destino no se le debe restar importancia a los bienes culturales e históricos presentes en el mismo, al contrario, entre ellos se debe destacar que son muy variados: sitios históricos, monumentos históricos y culturales, sitios arqueológicos y el folclor, y en general todo lo étnico e identitario y propio de ese destino. Pero es obvio que se necesita incorporarlos al proceso de promoción pues si un atractivo se refiere a todos los lugares, objetos o acontecimientos de interés turístico, de nada vale su difusión si no son conocidos y aprovecharlos racionalmente.
Para aprovecharlos turísticamente se requiere de disponibilidad inmediata de medios y recursos que faciliten este propósito, para lo cual se puede recurrir a la obtención, análisis y una estructuración adecuada que conduzca al estudio de la historia haciendo énfasis en su conocimiento tanto general, regional y local. Es evidente que la historia dentro del patrimonio cultural, es elemento básico del producto turístico, y de nada vale, si no es conocida, pues esto significa que no se la ha dado ningún valor.
Esto traerá beneficios, pues se contribuye con una sólida formación del talento humano que está preparando la universidad, se satisface la curiosidad del visitante y también se puede lograr que sea compatible con un aceptable nivel de beneficio para el país y aquellas comunidades donde se de el hecho turístico. Este beneficio que trae consigo el estudio de la historia y su aprovechamiento por parte del turismo en su rol académico, beneficia a la vez al país y a su comunidad en general.
El turismo como hecho socio-económico-cultural, genera fenómenos: socio-económicos, políticos, culturales y jurídicos, entre otros, reconocidos por organismos que lo investigan y divulgados en congresos, nacionales e internacionales, tanto oficiales como privados; aspectos estos que se puede considerar sobresalientes para el desarrollo de los destinos y mercados turísticos.
De esta manera se generan objetivos particulares como son específicamente la preservación y puesta en valor de los bienes históricos y culturales como parte importante del patrimonio, teniéndose presente también la valorización del ser humano y su obra, como producto de la dinámica cultural de los pueblos.
Es notable y no se puede negar el aporte del turismo cultural el cual sirve para enriquecer el conocimiento del hombre sobre su herencia y la forma de vida de esta y otras sociedades. Pero al igual que las corrientes turísticas son internacionales se debe recordar que existe un turismo doméstico el cual también desea conocer otros sitios de su país donde están presentes bienes que han contribuido a conformar su acervo histórico.
El establecimiento de una relación entre turismo y la historia se va por lo tanto estrechando paulatinamente, y trae como consecuencia, la activación de una corriente de turistas motivada, que va a generar una manera de comprender mejor el lugar donde se encuentra y donde se podrá comprobar la esencia y autenticidad de los bienes histórico culturales del destino, alejada de acciones de explotación y adulteración, y de sobre-interpretación (difundir lo que no representan esos bienes) por el uso desmedido que atente contra el valor de la historia y los bienes culturales, bajo el pretexto del turismo. Es decir, tender a que el turismo esté al servicio de los bienes históricos y culturales (patrimoniales) y no a la inversa.
Tanto es así que entre las medidas de promoción y desarrollo que conduzcan a aprovechar racionalmente los bienes históricos-culturales deberán estar implícitas: el mejoramiento educativo, la formación académica del talento humano relacionado con el turismo, la planeación de métodos y técnicas que protejan los bienes durante y después del aprovechamiento turístico y cultural de la comunidad (destino), con la que se cuenta su participación, no solo acerca de las ventajas e importancia que implica el turismo, sino de la trascendente connotación de su patrimonio y el uso de medios de comunicación masivos y redes sociales, para difundir su importancia y trascendencia en la comunidad local, nacional e internacional que los visita
En tal sentido, la actitud hacia la historia hace que se asuma en torno a ella una preocupación porque no solo se aproveche turísticamente sino que ese aprovechamiento sea sobre una base científica que asegure que se está facilitando el conocimiento de manera objetiva para que consecuencialmente se brinde una información también objetiva sin que se desvirtúen lo hechos, como viene ocurriendo, pues se persigue que la enseñanza de la historia también sea consecuencia de una constante retroalimentación basada en el estudio científico de nueva información, no solo de la historia sino también de la cultura en general.

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