En el mes del Cronista Nacional

A la memoria del Querido Hermano José Natividad León Gómez

Dr. Rafael Antonio Lunar Leandro
Cronista del Núcleo de Nueva Esparta
Universidad de Oriente

El 31 de agosto se cumplen 116 años de la llegada del primer vehículo automotor a Margarita, un acontecimiento que asombró a la colectividad neoespartana, al arribar a estas tierras este innovador invento tecnológico que catapultó y facilitó el transporte de pasajeros y carga en esta región insular.
En comparación con el día de hoy, donde con tantos vehículos rodando por ahí, nos parece algo tan normal este hecho histórico, pero la sorpresa era grande para esa época ya que, hasta las carreteras y caminos, no estaban aptos para tal novedad y la tracción de sangre con bestias de carga era lo que prevalecía.
Tal como le referí en una oportunidad a mi admirable y respetable Amigo y Hermano, Don José León Gómez (+), quien era una persona interesada en la historia, durante una conversación que giró en torno al crecimiento de Porlamar durante la primera mitad del siglo XX, y llegamos a la conclusión que este avance fue a la vez consecuencial en muchos sentidos, pues con la llegada del primer carro se impactó no solo a la comunidad margariteña por lo significativo de la incorporación de este medio tecnológico a nuestra realidad, sino que a la vez sumó nuevas necesidades a la economía de este estado, e incorporó un nuevo trabajo a las ocupaciones tradicionales como lo fue el oficio de la mecánica automotriz, conjuntamente con la diversificación comercial en cuanto a la venta de repuestos, neumáticos, combustibles y de otros vehículos: carros, camiones y motocicletas, tal como se aprecia en los anuncios comerciales de la prensa margariteña, en los albores del primer cuarto del siglo XX.
Con respecto al primer carro, en el periódico “El SOL”, de los Hermanos Rosario Campo, año XV, Mes VI, NUM. 296, de fecha 10 de septiembre de 1908 se lee así esta noticia en su sección CHISPAZOS:
“La introducción de este vehículo de progreso a nuestra isla se hizo el 31 (Lunes) del pasado agosto por Pampatar en el vapor nacional <Manzanares> llegando a esta ciudad (Porlamar) remolcado con fuerza humana por habérsele roto una pieza de su mecanismo, el medio día del 1º del corriente mes”.
Se podría pensar a estas alturas de nuestro desarrollo tecnológico actual que tal impedimento se hubiese subsanado con la adquisición del repuesto, pero estamos en 1908, y no hay donde conseguir tal refacción, pero no obstante a ello continúa el comentarista:
“Desde el sábado pasado (5 de Septiembre) se halla en actividad gracias a los esfuerzos del joven herrero José Isabel León quien bajo su capa de modesto artesano encierra una disposición dilecta para los trabajos de mecánica que se le confíen.”
Con la intervención de este paisano, se pudo remediar la situación y así se logró que los margariteños pudieran disfrutar el paseo en tal “carruaje” y de cuya tarifa, ya en circulación por las vías margariteñas, el comentarista en otra reseña en la misma edición de este periódico, proponía “que fuera a 6 reales de ida ó vuelta, y á 10 reales de ida y vuelta” pues el público “ha encontrado demasiado fuerte” la tarifa que se empezó a cobrar. Igualmente, reseñaba que se debían ir mejorando los caminos para que pudiera rodar con facilidad el automóvil.
El mecánico, y lo podemos reconocer así, José Isabel León, es el iniciador de esta profesión en Nueva Esparta, la mecánica automotriz, y fue además el fundador de una honorable familia Neoespartana, cuyos descendientes poseen y atesoran este carro (el honorable Señor José Natividad León Gómez QEPD, es nieto de este primer Mecánico automotriz, y a la vez es el padre de Mi Hermano Nelson José León Díaz).
Es de resaltar que a partir de ese momento trascendente, vinieron más vehículos, no solo por Pampatar, sino también por Juan Griego, en los años 50´s, transportados por ejemplo para este puerto del norte de la isla por el buque “Mano de Dios”, entre otros barcos. Finalmente, hoy a ciento dieciséis años de tal evento, los carros siguen llegando por Punta de Piedras, en variadísimos modelos y marcas.

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