José Rodríguez Suniaga
( Cheitocarobo).

El Mamey, por antonomasia, el pueblo asuntino. El centro del barrio lo forma el punto de convergencia de las calles Rincón del Perro, Margarita( Camino Hondo) y Figueroa, el cual, hace 70 años era un amplio espacio salitroso, llamado La Salina, dónde se jugaba pelota. Alrededor de ésta, existieron puntos referenciales, por las actividades allí realizadas y los acontecimientos suscitados: La gallera y bodega de los Obando, la molienda de maíz, las dos pilas de agua, la Cruz de las misiones. Igualmente, a ambos extremos de la calle Figueroa, la peluquería de Picho y la bodega de Mallango. Estos referentes socio- geográficos fueron desapareciendo con el paso de los años. Solamente, La Cruz se mantiene física y espiritualmente en el sentir del mameyero. De ella, nos ocuparemos ahora.
La Cruz de El Mamey, referente obligatorio de la comunidad, se sembró en su suelo el 23 de mayo de 1971, a propósito de la presencia en el pueblo de una legión misionera, la cual convivió varias semanas con los vecinos, logrando unir en matrimonio a un número significativo de parejas mameyeras.
De su construcción recordamos el incidente que se presentó con el señor Aquilino Obando, quien se oponía a su colocación, alegando ser dueño del terreno escogido para ello. Ese episodio lo recoge el anecdotario popular en la jocosa décima:
Cada metro que cavaban
Ambrosio se enfurecía
Y como una liebre corría
Y a Aquilino buscaba
Éste cual fiera llegaba
Sin importarle su salud
Y ni que fuese su ataud
Se oponía tercamente
Gritándole a toda la gente
Que me entierren con la Cruz.

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