Dr. Rafael Antonio Lunar Leandro
Cronista UDONE
raflunar@gmail.com

Jesús Manuel Subero (1922-2024) quien en palabras del Dr. Heraclio Narváez se caracterizó por ser un “…margariteño integral que rebasó los conocimientos adquiridos como maestro de educación urbana en una escuela normal, que combinó el deber ser,  aprendido en el instituto de mejoramiento del magisterio como supervisor escolar,   con el de la vivencia diaria,  en un intento por hacer una escuela más activa, una escuela más integrada a la comunidad.”.
Este ilustre neo espartano tuvo una gran vinculación con el Núcleo de Nueva Esparta, de la Universidad de Oriente, la cual, en su oportunidad,1990, le concedió el honor de declararlo profesor Honorario en razón a su destacada y dilatada labor en el ámbito universitario, y razón por la cual la figura de este ilustre hijo de la tierra oriental se ha proyectado asociada a la UDO.
El maestro Subero, como cariñosamente se le conoce aún, fue el primer Delegado de Extensión Universitaria del Núcleo Insular de la UDO y el que tuvo la responsabilidad de desarrollar una serie de programas encaminados a formar el ambiente propicio para lograr que en los años sesenta del siglo pasado, se instalara el núcleo universitario de esta Alta Casa de Estudios en suelo margariteño, pues su interés fue porque la recién creada Universidad de Oriente, iniciara también sus cátedras en la Región Insular.
Jesús Manuel Subero, tuvo una destacada labor en el área docente y en especial en la actividad ligada a la disciplina histórica, en cuya labor se desempeñó como asesor histórico de la Universidad de Oriente Núcleo de Nueva Esparta, destacándose también como cronista del estado Nueva Esparta y de Porlamar, donde además supo combinar la pedagogía con el laborioso trabajo que implica el rigor de la búsqueda de datos históricos para plasmar el devenir de estas tierras insulares, donde su obra fue abundante no solo en la acumulación de fuentes para el estudio del Estado Nueva Esparta, sino también de una bibliografía abundante, en datos y en la compilación de una serie de aspectos, entre ellos libros, documentos, folletos, periódicos, coleccionados en su casa de Pampatar la cual es centro abierto para la consulta del público en general, labor esta, y en cuyo desarrollo se puede hablar de una época antes y después de Subero, por la proyección de su impronta al servicio de la historia y por el conocimiento histórico.
Su proyección es tal que en el estado Nueva Esparta su nombre es citado y cuando se hace referencia a la búsqueda investigativa del devenir de este terruño insular, y cuya memoria es exaltada, enaltecida y revalorizada cuando la Asociación de Cronistas Oficiales del Estado Nueva Esparta, han asumido a través de los años un planteamiento de estudio de su huella escritural y la proyección de la orientación de su pensamiento, inspirado por la búsqueda del conocimiento y la divulgación de la cultura y la historia neoespartana y del pensamiento universal.
Jesús Manuel Subero es quien, sin lugar a dudas, le da orientación a la historiografía margariteña con obras como por ejemplo: “Cien Años de Historia Margariteña” , “Crónicas sobre la Historia de Nueva Esparta”, “El Libro de Coche”, “El Valle de San Juan”, “Guayacancito”, “Porlamar, Glosa para la Ciudad Marinera”, “Historia del Estado Nueva Esparta” e “Historia Popular de Margarita”, “El Libro de La Asunción”, “Matasiete, montaña de la gloria”, “Contribución a la Historia del Periodismo Margariteño”, “Bibliografía Margariteña”, “Cronología del Estado Nueva Esparta”, entre otras, además de artículos en diversas publicaciones periódicas y científicas, en programas radiales y de televisión.
El Maestro Subero fue Cronista de Nueva Esparta y de la ciudad de Porlamar, Miembro Correspondiente de las Academias Nacionales de la Lengua y de la Historia. Todo ello con base a su prolífica obra, como fruto de su trabajo investigativo, y que le valieron la obtención de reconocimientos, Diplomas, Medallas y Placas, y con el reconocimiento indiscutible como “Hijo ilustre del Distrito Maneiro”.
El Maestro Subero  fue un insigne educador, quien “a pesar de haber sido formado en una escuela conductista, toda su vida la dedicó a educar haciendo…(y)…No solo lo hizo en el aula de clases, sino en el diario quehacer de la calle, cuando atendía  a cualquier ciudadano que solicitara sus informaciones, sus orientaciones. Prueba de ello la encontramos en los consejos oportunos dados a los jóvenes,  sobre la historia y la conservación del patrimonio cultural del estado”.
En Nueva Esparta, Jesús Manuel Subero, tiene y perpetúa una proyección que trascendió hacia las cumbres del engrandecimiento del alma humana, no solo en sus 60 años de dilatada labor en el magisterio de la historia, sino más aun, en la memoria de quienes nos dedicamos al estudio científico de la historia.
Todas las razones expuestas, anteriormente fueron credenciales valederas para que no solo, su ilustre nombre como Neo-Espartano ejemplar haya sido propuesto y reconocido como el epónimo de las graduaciones de la Universidad de Oriente durante todo el año de 2013, sino también, como epónimo de la Escuela de Puerto Moreno y de una calle de Pampatar, así como, el del centro de investigaciones históricas regionales de UNIMAR.
Es por ello, que su labor pedagógica y formativa, su apego a una disciplina constante como educador y su lucha por el estudio, la enseñanza y puesta en valor de la historia, son baluartes para quienes deciden recorrer el camino del magisterio, pues Jesús Manuel Subero es digno ejemplo para el desempeño académico, y esto lo reconocemos quienes tuvimos el honor de conocerle, tratarle y recibir sus enseñanzas, pues tenemos presente que en él, tal como expresó Heraclio Narváez: “El esfuerzo, la dedicación y la fe en sí mismo y en su tierra neoespartana se apuntalaron en la búsqueda de la verdad histórica.”.

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