Por Antonio Ledezma.

Insistir en desconocer la verdad, pretender torcer el curso de los sentimientos de una inmensa mayoría de ciudadanos que proclaman su determinación de votar a favor de un cambio profundo en Venezuela, eso, en sí, representa un acto incorrecto y amoral equivalente a un fraude que atenta contra la esperanza colectiva y las ilusiones bien fundadas de un pueblo hastiado de ilegalidades, de arbitrariedades, que no se resigna a ser víctimas de la imparcialidad de entes y funcionarios que, con turbadora frialdad, se prestan para cometer engaños, para timar la fe de la gente y para estafar sus legítimas intenciones mediante trapacerías y embelecos.

En medio de un escenario plagado de los más inopinados desafíos, millones de venezolanos asumen el reto de encabezar una autentica gesta patriótica que haga posible superar todas esas barricadas; que van desde la galopante corrupción política,  administrativa, policial y judicial, mecanismos plegados al ventajismo comunicacional, la persecución, los sobornos y el ardid de mentir sin límites, por parte de los artífices de un régimen, que no se detiene ante nada, con tal de lograr sus fines inconfesables.

Cuando se haga un análisis de todos los sufrimientos que ha escarmentado el pueblo venezolanos, merecerá un capítulo especial, el referido a su disposición de participar en elecciones que, no son ni libres ni absolutamente transparentes, pero sin embargo vemos a la ciudadanía y a sus lideres, en vez de retraerse, abstenerse o desgañitarse, “denunciando la trampa a la vista”, se disponen a luchar, a dar la pelea en ese pantanoso terreno, organizándose, preparándose de forma integral para saber y poder desmontar todo ese arsenal de trucos o confabulaciones. La acumulación de artificios puestos en marcha por esa falsa “revolución” en las elecciones en las que se midieron Capriles y Maduro el 2014, y el sainete del 2018, por ejemplo, no han sido estériles, en el sentido de que ahora les damos la voltereta para tenerlos como pistas de por dónde vienen los ardides de cara al proceso presidencial pautado para el venidero 28 de julio de este año.

La gente está advertida de que Maduro acusa el escalofrió de la derrota que le corre por la espalda, es evidente que no tiene respaldo, que es repudiado ampliamente por muchedumbres que dominan el miedo, sentimiento que ha sido la herramienta más sanguinaria de un régimen que apresa, tortura y asesina a disidentes, rutinas que ya se conciben como un patrón de conducta que ha dado lugar a investigaciones en el marco de los crimines de lesa humanidad, cuyos expedientes son procesados en la Corte Penal Internacional. En definitiva, es un régimen sin gestión que mostrar, con un aparato partidista agotado y sin ese líder que los motive, entusiasme y movilice, tal como lo hacía Hugo Chávez en sus momentos de gloria.

En Los Comanditos que se han constituido a lo largo y ancho del país, se han repasado todos esos posibles escenarios que se relacionan con las maniobras que se pretenderán consumar; tretas que van, desde la aviesa intención de suplantación del elector, consistente en el despropósito de que otra persona vote en lugar del legitimo elector, por ejemplo, personas que han fallecido o han sido desterradas. Pero tal y como lo ha explicado, con argumentos técnicos y de forma didáctica, el experto en asuntos electorales Eugenio Martínez (@puzkas), “esas dudas y preocupaciones quedan despejadas”.

También está en la mesa de análisis la quema de las urnas electorales, eso sería encender a todo un país porque la cobertura de los centros y mesas de votación es total por parte del voluntariado preparado para que cumplan tales fines y así impedir que esos actos vandálicos puedan llevarse a efecto.

Las presiones y extorsiones a los electores beneficiarios de las cajitas de alimentos, las pensiones y demás prebendas públicas, ya no tienen potencia ni eficacia para forzar a unos seres humanos que han reconvertido ese miedo en una fuerza que los impulsa a pasar por encima de tan repulsivos mecanismos. De hecho, se sabe de la presencia de esos seres humanos en los actos que encabeza María Corina Machado, la gente está decidida y no darán marcha atrás en su determinación de sufragar por Edmundo Gonzalez. Incluso, también se ha constatado que en localidades interioranas de Venezuela, en las que Diosdado Cabello sufragaba jornadas de acarreo de activistas del PSUV, para que acudieran a actos paralelos en los que recibían a María Corina Machado y esos trabajadores de dependencias municipales, ministeriales o de gobernaciones, se escabullaban para más bien acudir a escuchar a María Corina.

¿Qué esas mafias son capaces de lo peor? ¡si, lo sabemos! Por eso, como dice el proverbio, “guerra avisada no mata soldados”, agregaría el siguiente aforismo, “pero si mata fraudes”. Los equipos que han sido adiestrados para defender la esperanza de recuperar la democracia el próximo 28 de julio, están al tanto de que los funcionarios del régimen madurista Intentaran comprar votos, adulterar actas, preñar de votos falsos las urnas manipulando las maquinitas, suspender mediante un apagón las redes de comunicación para generar confusión, mientras creen que pueden envenenar los verdaderos resultados electrónicamente, pues bien no lo van a lograr, todos esos vicios tienen su antídoto en la preparación de los testigos y dispositivos técnicos que conforme a las normas legales harán su trabajo.

Hemos soportado más de 25 años de esa barbarie. Hemos demostrado al mundo como ha sido posible movilizar espectacularmente a millones de venezolanos sin contar con aparatos tradicionales de medios de comunicación, solo disponiendo de las redes sociales. Nos hemos sobrepuesto a los acosos más abominables: inhabilitaciones, judicialización de partidos políticos, sometimiento de dirigentes postrados al mejor postor, a las detenciones arbitrarias, a resoluciones sobrevenidas e ilegales y a la sequía financiera que nos obliga a inventar y a ensayar métodos simples para no parar en el empeño de hacer realidad esta hazaña con signos de epopeya nacional. ¡No han podido rendirnos!

En la historia de Venezuela están las manchas de fraudes que han traído consigo desgracias, como aquel fraguado el 1 de febrero de 1897 en perjuicio del ganador, el general José Manuel “mocho” Hernández, capitulo triste que terminó con la muerte del expresidente Joaquín Crespo en la batalla de la Mata Carmelera, cuando el general Crespo trata de capturar a quien se había declarado víctima de la trampa para favorecer al general Ignacio Andrade. El timo más reciente tuvo lugar el pasado mes mayo de 2018 cuando Nicolás Maduro se hizo reelegir mediante un petardo electoral que trajo consigo la aparición del gobierno interino de Juan Guaidó.  En conclusión, sabemos de las malas intenciones y a su vez que el antídoto para contenerlas está en la masiva participación de millones de electores que harán imposible taparear esa bribonada. Por eso votaremos, ganaremos y haremos efectivo ese triunfo. De eso pueden estar seguros.

@AlcaldeLedezma

 

  • Intervención del Gobierno, para favorecer a un candidato, partido o propuesta electoral, mediante propaganda maliciosa o ejecución de obras concretas ofrecidas por el candidato o partido al que se quiere favorecer de manera fraudulenta.
  • Votos de personas muertas: muchas veces los candidatos usan las cédulas de las personas fallecidas para ganar votos.
  • La práctica del fraude electoral ocasiona reacciones enérgicas, desde manifestaciones que denuncian su simple sospecha, como en los comicios del estado de Floridaen la primera elección de George W. Bush contra Al Gore, procesos penales e investigaciones como en Perú, después de que el presidente Alberto Fujimori abandonó el país, renuncias o destituciones de los jefes de Estado, como la renuncia del presidente de EE. UU. Richard Nixon como consecuencia de la investigación del Caso Watergate, o actos de resistencia civil.

Joaquín Crespo realizó esta elección para continuar su gobierno a través de un títere el cual seria Ignacio Andrade, sin embargo la inestable situación política se lo impidió. Crespo fallecería defendiendo al mismo Ignacio Andrade de la Revolución de Queipa, comandada por José Manuel Hernández, quien fuese el candidato de oposición por el Partido Liberal Nacionalista contra Andrade y presunto vencedor real de las elecciones.

Con la anuencia y ayuda de Crespo el 1 de febrero de 1897 fue elegido Presidente de la República el general Ignacio Andrade en «elecciones libres» contra la figura del general José Manuel Hernández alias «El Mocho» quien no reconoció el triunfo de Andrade y se alzó en armas con el movimiento denominado la Revolución de Queipa: «El Mocho» Hernández abandonó Caracas y se internó en los llanos de Cojedes. El general Crespo, como protector del gobierno, salió a someter a «El Mocho» y el 16 de abril de 1898 cayó muerto en la Batalla de la Mata Carmelera durante una emboscada por un disparo. El autor del disparo se desconoce.

La Junta de Gobierno llamó a elecciones para conformar una Asamblea Nacional Constituyente que debía sancionar una nueva Constitución y dar fin al gobierno transitorio. Promulgó un nuevo reglamento y organizó un nuevo Consejo Supremo Electoral (CSE) donde estableció el voto obligatorio para los ciudadanos mayores de 21 años. En los comicios participaron por la oposición, los partidos Unión Republicana Democrática (URD) y Comité de Organización Política Electoral Independiente (Copei), mientras que por el oficialismo participó el Frente Electoral Independiente (FEI), promovido por Marcos Pérez Jiménez.

La jornada electoral se llevó a cabo el 30 de noviembre de 1952, dando como ganador a la URD, mientras que en segundo lugar quedaba el partido FEI y en tercer lugar COPEI. Al saberse la derrota del FEI, Pérez Jiménez desconoció los resultados y el CSE detuvo los escrutinios, retirándose algunos miembros en forma de protesta, mientras que el gobierno continuó por su cuenta el proceso.

El 2 de diciembre Marcos Pérez Jiménez proclamó ante el país la victoria de su partido. La Constituyente conformada, en 1953 promulgó una nueva Constitución en donde se establecía el voto directo para elegir al Presidente de la República y demás altos funcionarios del Poder Público.

Aunque dicha Constitución establecía el voto directo, Pérez Jiménez hizo que la Constituyente lo eligiera Presidente Constitucional y así mismo hizo que eligiera a los demás altos cargos públicos.

En elecciones nacionales, un fraude electoral exitoso puede tener el efecto de un golpe de Estado o el de una democracia corrupta. En una elección reñida, una pequeña cantidad de fraude puede ser suficiente para cambiar el resultado, e incluso si el resultado no es afectado, la revelación de que hubo fraude puede tener un efecto dañino si no es castigado, porque puede reducir la confianza de los votantes en la democracia.

 

Freddy Morales, cerebro intelectual y material. Alcalde , vecino a Baralt, Puerto de La Ceiba. Costa oriental, ferrocarril la ceiba, Sabana de Mendoza, 17 mil habitantes.

Ender Coronado: Trujillo, 163 600K. en 10 municipios, 729 comanditos, Link para cargar.

Municipio Miranda,  Franklin Linares, Hugo, municipio Andrés Bello.

William Bravo, del MAS. Del Pcv, Luz Marina Fajardo.

Comanditos.

 

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