Mirimarit Parada

Preámbulo:

Vertiente, comparte con ustedes la voz, la fuerza de un caudaloso río de vivencias, de recuerdos grabados en la memoria, Los Últimos Días de La Casa de Yurimia Boscán, Caracas 1.963. Licda  en Letras. Msc. en Tecnología Educativa y con un Maestría en Literatura latinoamericana.

 Yurimia Boscán

Poeta, cantora, locutora y correctora de Pruebas,  además; de profesora universitaria jubilada.Lesbia Quintero

Ganadora del Premio Municipal de Literatura Cecilio Acosta, Mención Poesía, 2014. Con este laureado título «Los Últimos Días de La Casa», casa encrispada como un caracol, hurgando aquellos primeros años de la infancia, del desgrano, la semilla dibujando  la imagen de la abuela,  los hombres y mujeres que sembraron su transitar en las calles, en los vericuetos sombreados de una época, que no pasa, se queda y enriquece los años venideros: «La casa/es ahora sombra alucinante(…) Cuerda atada al árbol sin niños que se mecen/Tinajero de incertidumbres y fantasmas».

Piel que ata

La casa se convierte en historia, pañuelo de consuelo, canción un poco triste, un grito, una pisada, las manos de una niña atrapada en el transcurrir de sus días.

YURIMIA BOSCÁN. Caracas 1963. Lic. en Letras. Msc. en Tecnología Educativa. Cursó maestría de Literatura latinoamericana. Poeta, cantora, locutora y correctora de pruebas. Profesora universitaria (jubilada). Por más de 25 años ha trabajado el periodismo cultural.

Premios: Bienal Manuel Felipe Rugeles, en literatura infantil 2022; Concurso Toda, nosotras todas (Poesía Feminista 2020); Beca al Estímulo de la Creación Literaria en Literatura Infantil, Cenal, 2019; Certamen Nacional de Poesía para la mujer Ana Enriqueta Terán (2019); Concurso Crónica Comunal del Municipio Guaicaipuro Hercilia Chicco, mención Creatividad  (2017); Premio Municipal de Literatura Cecilio Acosta, mención Poesía (2014); Mención Honorífica Concurso Nacional UNEFA /Casa de las Letras Andrés Bello (2011); Orden María Teresa Castillo, mención Literatura (2001). Publicaciones:Poemas (1983); Neón (2000 /2018). Ama de casa (2016); Río de hierba (2017); Piel que ata (2018); Los últimos días de la casa (2019); Érase una vez (2019); Globo (cuento infantil, 2023); Fe de ruta (2023); Poesía pequeñita pequeñita (haikus para niñas y niños. 2023) y Oficios de papel (2023)

 

Patio de sequías

La casa

es ahora sombra alucinante

Cuerda atada al árbol sin niños que mecer

Tinajero de incertidumbres y fantasmas

Alacena silenciosa de manos bisabuelas

Camino clandestino a la niñez vivida

La sequía otra vez

No

Otra vez es la casa

*

Guarda apresurada su aflicción en el delantal

y recibe a los hijos

Pone la mesa y celebra las visitas

sus labios se mueven

sus manos sirven

sus ojos se pierden más allá de los espejos

No importa cuántas sillas toallas y sábanas

inventaríe para su nuevo hogar

Su raíz sigue en la vieja casa

con enredaderas espectrales

trenzadas a sus recuerdos

*

Los goznes abren la ausencia definitiva

a todas las partidas que dolieron:

los viejos los niños

los jóvenes los locos

los cuerdos los bohemios

los enfermos los intratables

los que espían los redimidos

los famosos los invisibles

los solteros los casados

los divorciados los que se volvieron a casar

los que van de visita los que heredaron

los actores los músicos

los que piden cola

los que ya no piden cola

Los que ya no están

Hojas secas que fuimos

sobre la grama

*

Guacharacas viudas

colibríes huérfanos

tordos y canarios en duelo

vuelan en círculos

Ni siquiera las terribles palomas

parecen terribles cuando nos despedimos

Nada compensa perderse en el lenguaje alado

de las enlutadas orfandades

Luna llena de febrero sin regreso

Último nido de tejas abandonadas

*

Mi casa es un molino

pulveriza recuerdos horas

tardes ociosas

Las fotografías de lo que éramos

se baten con el vuelo de las aspas

que amortiguan las caídas

Y caemos

Los ojos se amanecen de insomnio

y la mortaja de ayer

es grano amargo de comer

*

Navegamos una soledad

apenas comprensible

Seguimos confinadas

en el mismo barco

Náufragas

grises

de miradas

perdidas

*

Condenada a mi cotidianidad

Dios es monosílabo

Sé a veces se acentúa y otras no (es dia-crítico)

 como yo

Cocina es una palabra grave (muy grave)

Corazón es una palabra aguda (tal vez por eso duele tanto)

Sábana es una palabra esdrújula

como escápate, sacúdete, desvístete

 Mi nombre es sustantivo propio

poeta es común

angustia es abstracto

humanidad es colectivo

Cansancio es una palabra grave

Amar es una palabra aguda que no admite tilde

es un verbo intransitivo

como yo

*

Testigos inclementes

que no toman apuntes

de manías ni regresos

No hay mayor espanto que sus ojos

Es un ir sin venir

y la certeza

de no saber qué hacer

mientras se esfuma

Sigo amasando arepas mañaneras

en el espasmo diario que lacera

La esperanza rinde menos en las brasas

Tiro el resto y me devuelvo

Al final

mi camino

siempre regresa al suyo

*

Mamá

Ella es cobertizo de voces

de mañas

de sueños

Su piel cubre el osario que la soporta

mientras la talla de su camisa se adelgaza

Su rostro es mapa de penas

un aluvión de lágrimas adherido a la pared

En la inmensidad de su dolor

se achica mi esperanza

*

Hay días y hay noches

en los que mi cuerpo quisiera no tenerse

que urge volatizar el desamparo

escapar en aire

volverse pisopiedrapunta

Hay días y hay noches

donde el insomnio

es un muro de ovejas estrelladas

y uno insiste en ser

agua de pileta

orificio

hondonada

Hondo

             n

                 a

                    d

                       a

*

¿Cómo no escribir

de aquella casa

si tengo un enramado

de palabras

que saltan la cuerda

de la infancia

en el corazón?

*

Ad pedem litterae

Amasijo de cuerdas y tendones… (Silvio dixit)

 Amasijo de cosas que se revuelven… (ego dixi)

Amasijo de puntas que se cruzan… (vita dixit)

Amasijos

Amashijos

amosigo

amo y sigo

advocatus dixit

y la casa de la niñez desaparece

Hic et nunc

*

Hay tantas casas

La casa donde nacimos

donde crecimos

La casa de la que nos fuimos

La que soñamos

La que podemos comprar

La que vendemos

La que decidimos conservar

para morir en ella

Hay tantas casas

2 comentarios

  1. Fabulosa trayectoria de esta poetisa Yurimia Buscan.
    Orgullosa de ti y de tu trabajo literario.
    Honrada de ser una entre tus amigas!!
    Bendiciones y sigan tus éxitos!

  2. Agradecida por la presentación de este trabajo. Qué hermoso es ese dar en ofrenda, ofrendando al otro. Gracias por el gesto, gracias por la difusión y gracias por la poética solidaridad…

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